¡PORQUE NO SE CALLAN!La Ley y las ONGs

¡PORQUE NO SE CALLAN!

La Ley y las ONGs

Gerard Coffey

Las ONGs son distintas. Parece tan obvio que ni vale decirlo. Pero sí vale decirlo. Porque el reglamento propuesto por la Secretaría de Pueblos comete el error de meterlas  todas en el mismo saco. No son iguales. Algunas, como las ONGs de Derechos Humanos cumplen un papel social altamente valioso, ofreciéndonos una garantía contra los abusos del mismo Estado.

Respecto a ciertos elementos del reglamento no hay, ni debe haber, mucha discusión. Sobre la necesidad de transparencia financiera y rendición de cuentas por ejemplo. Es evidente la necesidad de terminar con cualquier posibilidad de mal versión de fondos y las fundaciones que solo sirven a intereses particulares. Pero estos no son los puntos más álgidos de la propuesta. El punto central, y no cabe duda alguna de esto, es la capacidad del gobierno de disolver a las ONGs que no cumplen con los fines y “comprometen los intereses del Estado”.  Y hay unas claramente en la mira.

Entre ellas es Acción Ecológica. Ya ha sido el blanco de las iras del Presidente por oponerse a la ley de aguas, por estar en contra de la minería. Fue suspendido su estatus legal en el 2009 a través del Decreto Ejecutivo 982 .Si se aprueba el reglamento, a lo mejor será disuelta o a través de un control multi-facetico, cortada las alas de tal manera que se convierta en una Fundación Natura en miniatura. Y esto a pesar de combatir a empresas como la maderera Botrosa durante una década – y finalmente recuperando propiedad del estado – y a pesar de haber luchado contra las fumigaciones en la frontera Norte que causan tanto daño a la población local y por tanto al Estado mismo.

Pero no es la única ONG amenazada por esta provisión, tan ´liberalmente´ definida. Podría ser aplicada a cualquier defensor de Derechos Humanos, por ejemplo la  Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH  (cuyas cuentas fueron congeladas en el tiempo de Gustavo Noboa) o la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos, CEDHU. Vale preguntar qué pasará si ocurre otro caso de carácter Dayuma, si estas ONGs  denuncian abusos por parte del Estado, de la fuerza pública.

En una conversación con Hermana Elsie Monje, Presidenta de la (CEDHU) y de la Comisión de la Verdad, ella me expresó su preocupación respecto al reglamento.  “Dice que no puede haber proselitismo  político y no se puede comprometer los intereses del Estado so pena de perder la personaría jurídica. Nosotras las ONGs incidimos en la esfera pública, ¿es esto proselitismo? Para nosotros no. Es cuestión de interpretación.  ´Intereses del  Estado´ también es muy amplio y subjetivo. ¿Cuáles son los intereses del Estado? ¿el Sumak Kawsay? Entonces si es así, nosotros naturalmente contribuimos a eso.”

Preparando el terreno

Es cierto que algunas ONGs han formado parte de la agenda neoliberal, han participado en la destrucción del Estado en los países del Sur. No es aceptable por ejemplo que una ONG maneje parques nacionales o la reforma de la justicia (aun cuando traigan buenos resultados) o que sean los principales beneficiarios de la propuesta ITT. En este sentido sí son parte del problema. El gobierno tiene toda la razón en asumir estas funciones. Es incluso un deber.

Pero si bien algunas ONGs han contribuido a la pérdida  de soberanía, otras han actuado de manera totalmente contraria. Por ejemplo Jubileo 2000. Formó parte integral de la cruzada contra la deuda externa,  elemento tan importante la campaña inicial Alianza País. Por ejemplo, SERPAJ y la campaña en contra de las bases extranjeras, otra  pieza fundamental de la plataforma política de PAIS.  Por ejemplo  CIUDAD, cuya presencia durante décadas ha sido fundamental para el desarrollo de Quito.  ¿Actuaban en contra de los ´intereses del Estado´?

Durante regímenes anteriores estas ONGs, entre otras, podían haber caído bajo un reglamento similar a la que pretende dictar el actual. La ironía es que sobrevivieron los ataques de los Legiones Blancas y sus similares y prepararon el terreno para la elección de Rafael Correa y Alianza País. Crearon las condiciones para un país más justo. Y no hay que olvidar que a veces sus agendas van más allá de las fronteras. Los Derechos Humanos son internacionales, no nacionales. El Medio Ambiente es global y su protección no obedece necesariamente a los intereses a un Estado particular, sino a todos los seres humanos. Es así de sencillo.

No es decir que tienen la razón en todo, ni todo el tiempo.  Por ejemplo, aceptar la proposición de País Libre de Minería resulta muy complicado en la práctica, por lo menos  hasta que aprendamos a vivir sin metales. Pero los atropellos de las empresas mineras son legión. Y según el último informe de la CEDHU no terminaron con la subida de este régimen. Y esto sin hablar de los impactos ambientales de la minería que van mucho más allá de lo local. ¿Y defender a la gente que pelea para no perder sus terrenos, y sus comunidades debido a la presencia de una mina, como es el caso de Intag, en Imbabura? Esto es más que un derecho de papel.  Es lo más fundamental de la vida.  Y nos guste o no, la ausencia  de l organizaciones como Acción Ecológicas o la CEDHUs no va convencer a nadie de lo contrario.

Al final, dice Elsie Monje “lo que pedimos como organizaciones, y no solo ONGs, sino cualquier asociación, que puede ser  los sindicatos, los maestros y los indígenas por supuesto –   toda asociación está en la mira –  es que no se promulguen este reglamento hasta hacer una análisis que asegure el apego a los Derechos Constitucionales”

Jaime Guevara

Iba a nombrar este artículo `¿Porque no callan a Jaime Guevara?´,  porque sería el acto de control más perverso. Pero se me ocurrió que decirlo sería tentar a la suerte, que en el peor de los casos podría provocar un atentando contra el cantante que ha pasado la mitad su vida defendiendo los Derechos Humanos.  ¿Exagero? Ojalá. Pero circulan rumores de amenazas contra otros, contra gente recta y progresista. No puede ser que las cosas lleguen tan lejos.