YUANDÓLAREURO: la guerra de divisas

YUAN – DÓLAR –EURO: la guerra de divisas

Luis Maldonado Lince

Enero 2011

-La transformación profunda que puede producir una “guerra de divisas”, se puede precipitar de forma dramática, por el designio de grandes corporaciones determinadas a instaurar un orden mundial a su medida, tanto en lo económico como en lo político , social y militar.

Las fuerzas corporativas en los Estados  Unidos, Japón y Europa, han instituido un proceso inflacionario global, buscando forzar a China a sumergirse en una burbuja, cuyo estallido seria difícil detener, y cuando este ocurra –si ocurre- destrozaría el valor de las principales monedas mundiales.

Porque semejante despropósito? Veamos razones para ello:

China es el nuevo gigante manufacturero del mundo. Se ha construido sobre la base de producción de bienes de consumo duradero y no duradero. Es ya, la nueva sociedad de consumo por el tamaño de su población, y se ha convertido en la nueva clase media mundial.  Avanza a estadios de bienestar que van cerrando, rápidamente, las brechas que todavía existen entre esa clase media de creciente poder adquisitivo, y las todavía enormes masas de pobreza que afligen a esa nación.

Esta nueva realidad social , económica y cultural, puede provocar –y lo ha hecho ya al colocarse como la segunda economía del mundo- un duro golpe a las potencias económicas mas grandes, porque basa su crecimiento sobre una estructura productiva real generando una riqueza tangible, que contrasta con las economías de papel, basadas en la especulación financiera y el dominio sobre bienes primarios perecibles. Una economía de estas características, puede destruir el valor monetario de EU, Europa y Japón. La pregunta es: Lo permitirán?

La respuesta hay que buscarla en la disputa mundial por los recursos primarios y el poder invasivo de capitales especulativos _casi siempre disfrazados de inversión real-. Los recursos naturales primarios serán manejados por las grandes corporaciones con la complicidad de gobiernos títeres, y los capitales buscaran desestabilizar las economías nacionales alterando el valor de sus monedas. Ya lo estamos viendo; EU, la Unión Europea y Japón buscando desesperadamente que China revalúe el Yuan, y esta ultima, comprando bonos de deuda, valores y billetes de esos países, adquiriendo sobre ellos un poder que ojala se resuelva de manera pacifica.

Las relaciones entre las naciones que comercian entre si, se alteran severamente. Vemos como se desata una ola de proteccionismo que esencialmente busca ,legítimamente, salvaguardar recursos naturales y equilibrar el valor de las monedas nacionales, estableciendo barreras al ingreso de capitales, creando impuestos a la compra de bonos y valores, y controlando el valor relativo de sus bienes y servicios.

Esto altera, y liquida de manera definitiva el tristemente celebre Consenso de Washington: globalización, tasas flotantes, libre mercado, desregulación financiera, y la supremacía de la especulación en derivados financieros de toda clase.

Mientras el dólar fluctúa, y los esfuerzos de EU e Inglaterra por lograr que China revalúe el Yuan fracasan, curiosamente la divisa china parece acompañar al billete verde en su desplome o ascenso, pero lo hace sin perder su poder adquisitivo. Ni la campaña mediática que magnifica supuestas presiones inflacionarias en el gigante asiático, parece tener efectos medibles, y mucho menos  desvían la aplicación de una política monetaria inflexible.

El secreto del éxito chino parece sustentarse en el control ,y a veces bloqueo al ingreso de capitales, sin alterar el sustento del valor del Yuan en producción y consumo interno. Hay que ver cuanto puede durar esto. Quizas lo que resista el sistema de acumulación vigente, las instituciones internacionales que lo amparan, y el poder de la avaricia y de la fuerza militar.

Lo que parece no entenderse, y en lo que tozudamente se insiste es en creer a pie juntillas en las virtudes del “libre comercio”. Dicen los tecnócratas internacionales y nacionales, gubernamentales y privados, que el control de capitales conduce a recesiones y posibles depresiones. Falso!!! Con todo y libre comercio, desregulación financiera y libre transito de capitales, tenemos la peor recesión de la historia.