LA DISCUSIÓN ENTRE EL Y EL NO EN EL REFERÉNDUM/CONSULTA

LA DISCUSIÓN ENTRE EL SÍ Y EL NO EN EL REFERÉNDUM/CONSULTA

Leonardo Ogaz A.

 Asistí a un debate en Quito sobre el referéndum/consulta popular que se llevará a cabo el 7 mayo. Los participantes fueron los actúales miembros del parlamento ecuatoriano por la agrupación política gobernante, Paco Velasco y Virgilio Hernández, junto al intelectual indígena Floresmilo Simbaña, miembro de la Ecuarunari una de las más poderosas organizaciones de los indígenas de la sierra ecuatoriana y  uno de los pilares de la CONAIE. Además participó Cesar Montufar también asambleísta del cuerpo legislativo ecuatoriano integrante de la oposición de centro derecha al gobierno de la revolución ciudadana.

El debate estuvo bastante  interesante y me ayudó a formarme una idea más precisa de qué se está discutiendo. Mi propósito es recoger el hilo argumental de Paco Velasco y poder contrastarlo con otros argumentos de tal manera que los lectores puedan formarse un criterio de lo que se está discutiendo actualmente en Ecuador:

El oficialista Paco Velasco expuso a través de una historia dramática y real como en Ecuador existe un maridaje entre la empresa privada, los jueces, y el poder mediático en contra de unos humildes campesinos a los cuales despojaron de sus tierras, votar por el Sí a  juicio de Velasco constituiría la forma que permitiría romper ese maridaje. Si ese fuera el problema yo votaría Sí, al menos  en las preguntas que dicen relación con el poder judicial junto a Paco Velasco. Pero el asunto es un poco más complejo y vamos a contrastar esa historia conmovedora de Paco Velasco con otras dos historias.

Ahora, es justo reconocer que el tipo de análisis que hace Paco Velasco me parece correcto parte de un análisis de clase y se pone de parte de los oprimidos en el caso de los campesinos despojados y reprimidos y cuando se refiere al multimillonario Álvaro Noboa y al grupo empresarial “El Juri” también, proclamando la necesidad de una ley anti monopólica.

La primera historia que queremos contrastar tiene como uno de los protagonistas al propio Paco Velasco. Este asambleísta junto con María Paula Romo y otros asambleístas intentaron iniciar un juicio político al fiscal general del Estado Doctor Washington Pesantez por toda su actuación en en la fiscalía y en particular en un caso que comprometía a la esposa del fiscal por el atropello y muerte de una ciudadana. Los pasos iniciales del juicio remecieron las estructuras políticas de la agrupación gobernante y el juicio tuvo que ser archivado principalmente por la intervención del Presidente de la República Economista Rafael Correa Delgado a favor del fiscal, desautorizando completamente a sus propios asambleístas.

La otra historia es como 180 indígenas que se movilizaron contra la ley de aguas, y la ley de minería contra la propuesta gubernamental están siendo sometidos a juicios por terrorismo y sabotaje, algunos de ellos se encuentran detenidos, es decir, un claro caso de criminalización de las luchas sociales.

El Presidente Correa pidió al pueblo ecuatoriano confiar en él. Con estos antecedentes y otros es indudable que hay que pensar dos veces antes de entregarle al Presidente más poder.

Paco Velasco quisiera transformar el aparato judicial y ponerlo al servicio de los ciudadanos para que tengan una justicia proba y eficiente para lo cual hay que romper con intereses muy fuertes, no lo pongo en duda, pero no estoy tan seguro que haya mucha coincidencia entre los deseos de Paco Velasco y los objetivos del Presidente de la República y existe un viejo adagio que dice que “donde manda capitán no manda marinero”, lo cual quedó en absoluta evidencia en el caso del fiscal.

Es cierto que hay que resolver el problema de la justicia, tanto por la corrupción de los jueces, como por el maridaje con los sectores de poder, como para combatir eficazmente a la delincuencia que se ha convertido en un problema gravísimo. La forma que el gobierno plantea resolver es interviniendo  directamente el poder judicial para reorganizar de acuerdo a sus criterios la función judicial.

El problema radica en que esto no resuelve la necesidad de una justicia proba e independiente, sino lo más probable es que tengamos una justicia sometida al poder ejecutivo y no una justicia eficaz e independiente sobre todo cuando se trate de juzgar los propios actos del gobierno.

El problema político fundamental es que tendríamos un gobierno con una concentración de poder excesivo, cuasi dictatorial, y el gobierno no se ha manejado bien en asuntos judiciales. Hay 3 periodistas sometidos a juicios por el presidente, hay una comisión de veedores que emitió un informe que no gustó al presidente amenazada también de juicio, hay gente que es acusada de falta el respeto al presidente con juicios y medidas prisión, de tal manera que es demasiado peligroso otorgarle más poder a un Presidente en un régimen presidencialista que además tiene una fuerte influencia, tanto en la función legislativa como la de control social y participación ciudadana.

La otra línea argumental de Paco Velasco es bastante más débil: por que en los Estados Unidos tanto el gobierno federal como algunos gobiernos estaduales nombran los jueces en el Ecuador habría que hacer algo parecido. El hecho que algunas dictaduras legales aparezcan como democracia no las valida como paradigma a imitarse.

En realidad aquí el problema de fondo es que una nueva hegemonía busca adquirir el máximo de poder posible. La tesis de que las preguntas no resuelven los problemas que dicen resolver, plantea la interrogante entonces ¿Cuál es el objetivo del gobierno? Cuando la mayoría de los líderes de opinión críticos  y expertos indican que todos los problemas que señalan la preguntas del referéndum/Consulta podrían ser resueltos en el marco de la actual Constitución sin modificaciones. El objetivo del gobierno queda claro, se trata de reafirmarse electoralmente, porque no tiene otra forma, ya que en materia de organización social es muy débil y a través de esto se quiere consolidar una nueva hegemonía que no es la de los sectores populares, sino la de un nuevo grupo empresarial emergente. En este sentido tiene razón Floresmilo Simbaña al decir que la consulta en realidad busca otros objetivos que no son los que están en la preguntas de la consulta.

Ahora la pregunta número de la consulta 8 que se refiere a la prohibición de matar animales en espectáculos, en realidad es absolutamente insuficiente ya que no se trata solo de la muerte de los animales sino de la tortura, la crueldad y el maltrato a cualquier animal por diversión, y además en el caso de las corridas de toros también se trata de la ruptura con una matriz de la cultura colonial.

Algo que no puede olvidarse tampoco que la defensa de la naturaleza incluye la defensa del mundo animal.

Respecto de este punto se nota lamentablemente en sectores de izquierda socialista, lo pude constatar en otro foro al cual asistí, una incomprensión peligrosa, de este asunto de los animales, ya que los aísla de las nuevas sensibilidades y sobre todo de un importante número de jóvenes, en general este sector de izquierda todavía no capta la centralidad de lo ecológico ambiental así como la importancia del Sumak Kawsay y la plurinacionalidad cuestiones centrales en el debate del Ecuador de hoy. Han tomado este asunto del maltrato animal de una manera burlesca como una mera estratagema diversionista del gobierno, sin comprender que es un asunto que tiene que ver con una cuestión importante, quien no quiere el maltrato para los animales tampoco quiere el maltrato para los seres humanos. Por tanto soy partidario de que aunque absolutamente insuficiente el planteamiento de la pregunta igual hay que votar sí para más adelante dar la pelea por una ley que aborde la integralidad de la problemática.

Lo mismo ocurre con la pregunta 10 que se refiere a tipificar como delito penal el no pago de parte de los empresarios del seguro social. Esto hay que verlo desde los intereses de los trabajadores y aunque ya está contemplado en la Constitución, esto endurece la sanción para aquellos que les quitan una vejez digna a los trabajadores, además esto diferencia claramente una oposición de izquierda con una de derecha. Por tanto pienso en votar sí también en esta pregunta. En todo lo demás me parece que hay votar No por las razones antes indicadas y otras.