LOURDES TIBÁN, USAID Y EL MOVIMIENTO INDÍGENA

LOURDES TIBÁN, USAID Y EL MOVIMIENTO INDÍGENA
Gerard Coffey

¿Qué se puede pensar de las acusaciones de la estadounidense/venezolana Eva Golinger contra Lourdes Tibán?  El 22 de junio Golinger aseveró (repitió afirmaciones anteriores) en una entrevista con la agencia estatal Andes que Tibán pertenece  a un grupo que recibe fondos de USAID  (United States Agency for International Development) y que cuenta con un asesor que es un conocido miembro de la inteligencia de ese país.

No hay duda respecto al papel de USAID. Es, y siempre ha sido, una agencia que trabaja para los fines políticos y económicos del gobierno estadounidense y su proyecto global. Sin embargo, recibir fondos de USAID no convierte a los receptores en cómplices de la CIA, ni desestabilizadores del orden constitucional. Acusaciones de esa clase requieren pruebas fehacientes. En el caso de Tibán y la CEIE (Corporación Empresarial Indígena del Ecuador) Golinger plantea que uno de los fundadores de la institución, Raúl Gangotena, fue investigador de la NED (National Endownment for Democracy) otra institución de incidencia política, y agrega que Norman Bailey, conocido miembro de la inteligencia estadounidense, figura como asesor.

Es bien conocido que Tibán no genera mucha simpatía dentro del gobierno, ni aparentemente dentro del Partido Socialista (miembro de la alianza gubernamental). Por tanto no es de sorprender que las acusaciones  en contra de ella huelan a campaña política, diseñada a neutralizar a una rival de alto perfil vinculada con la mayor organización social del país, CONAIE, también opositora acérrima del gobierno.

Pero como enemiga declarada del gobierno, que emitió una declaración de apoyo a la policía el día 30 de septiembre y cuyo partido político (Pachakutik)  publicó un boletín de prensa pidiendo la renuncia del presidente ese mismo día, Tibán no puede esperar, y a lo mejor nunca lo esperaba, ser tratada con guantes de seda. Se podría admitir que sus declaraciones fueron apresuradas, viscerales y sin reflexión previa, pero en el contexto en el que fueron emitidas parecían declaraciones de guerra.

Las denuncias de Golinger son serias y repetidas, y merecen respaldos y respuestas contundentes, lo que hasta ahora no ha sucedido. Por los dos lados hay vacíos. Golinger no ha presentado los documentos que respalden las acusaciones contra CEIE, organización a la cual Tibán ahora niega ser socia. Por su parte Tibán se limita a retar a Golinger, llamándole ´gringa perra´, y a pedir al Fiscal que ubique a la investigadora, lo que, a pesar de no ser tan complicado, no se ha hecho y probablemente no se vaya a hacer.

Otro aspecto del caso es que muchos nos hemos acostumbrado a ver al movimiento indígena como parte de la Izquierda, con una ideología sólida e inamovible. Pero la presencia de Lourdes Tibán, su marido Raul Illaquiche (abogado de varios policías detenidos después  de los eventos del 30 de septiembre, incluyendo el hermano de Lourdes)  y eventos como la reunión de algunos miembros de la CONAIE con la Junta Cívica de Guayaquil, pone en entredicho esa suposición. Cambia, todo cambia, y  el movimiento indígena no es una excepción. Indígena ya no es sinónimo de izquierda. Lourdes Tibán no es de izquierda, sino una mujer valiente que pelea para los derechos de su pueblo. Odia a Rafael Correa, está en su derecho, y en eso no está sola, sobre todo dentro del movimiento indígena.

En fin, asociarse con una persona de la inteligencia estadounidense y formar parte de una organización que recibe fondos de USAID abre la puerta a la crítica, tanto desde el punto de vista del gobierno como de la izquierda. Ese tipo de asociaciones conlleva credenciales dudosas, por lo menos para una persona de izquierda o un defensor de la soberanía nacional. Criticar a Lourdes Tibán es válido. La dificultad es que al hacerlo, resulta difícil distinguir entre su ideología política/económica, su protagonismo como mujer fuerte, y su posición dentro de un movimiento trascendental, que antes fue sólidamente de izquierda pero que ya no lo es.