¿ASÍ SOMOS? ( Eeeehhhh, Macarena!) Hugo Palacios (el búho)

¿ASÍ SOMOS?
Hugo Palacios (el búho)

Dale lectura a tu mente, Macarena
que tu mente está sin ideas, Macarena;
dale lectura a tu mente, Macarena,
Eeeehhhh, Macarena!

Se cita con el carácter de urgente a todas las políticas, reinas y presentadoras de televisión, que se llamen Macarenas y similares, y que tengan seria aversión a la lectura, a una reunión urgentísima para tratar temas relacionados con su capacidad de análisis sobre asuntos de importancia nacional.
Esto lo hacemos como un servicio social, ya que es impensable que en pleno siglo XXI existan ex reinitas lanzadas a la política que no tengan la menor idea de lo que afirman en la televisión sobre la diversidad sexual.  Para muestra un botón. En un reciente programa televisivo de “Así Somos”, la ex reinita en cuestión, se lanzó un discursito digno de cualquier socialcristiano reciclado.

Más o menos y leyendo lo más profundo de su ser, rezaba así:
“No estaría de acuerdo en que haya un tercer género, eso sería degenerado; porque Dios, varón como fue, creó hombre y mujer; varón y hembra los creó. La naturaleza nos ha dado eso, o sea, somos naturales de naturaleza natural con respecto a los varones y hembras que terminan siendo hembras y machos o viceversa. Aparecer con un cuerpo que no es natural, que no representa a los hombres o a las mujeres es antinatural. Es decir, si uno nace en cuerpo equivocado, ya no es culpa de la naturaleza que se haya equivocado; si diosito le lanzó de macho y se trastoca en hembra, entonces debe ser duro, me imagino. Terrible eso de ser alguien que no eres y te conviertas en algo que sin querer terminas siendo lo que nunca fuiste por anhelar ser  lo que nunca debiste ser. ¿Me explico? Yo, como mujer, como política, como ex reinita y como fans de Nebot, pienso, bueno, no tanto, pero creo que deberíamos ser tolerantes con estos pobres seres que no son lo que deberían ser; sí, hay que ser tolerantes con éstos, pero eso sí, esto del tercer sexo no puede ser permitido, porque Dios no contó hasta tres, sino solo hasta dos; por lo tanto, más allá de que sea tolerante, ¡no hay que permitir que existan!”

Y ya más subida de tono, continuaba:
“Por eso, la tolerancia está bien, pero cuidado con que se aparezcan por mi lado, por mi casa, por mi calle. Una cosa es ser tolerante pero otra cosa es aguantarse verles. Nosotros, la gente normal que sabe contar solo hasta dos, insisto, solo hasta dos, nos apesta contar hasta tres, eso es mucho esfuerzo para nuestras limitaciones de gente normal que somos naturales de naturaleza”.

Y para concluir:
“Y con respecto a los bisexuales. ¡Dios mío!; cómo se puede permitir que existan estos depravados. Es la peor perdición en la que un ser humano, dígase hombre- mujer, puede caer. Cómo se puede permitir que un hombre esté con él mismo y con su otra; es antinatural y naturalmente depravado que alguien se acueste con los dos sexos, que por naturaleza son varón y hembra. ¡No puede ser! A santiguarse todos conmigo, para que estos seres degenerados desaparezcan de la faz de la tierra; porque una tiene que ser tolerante y dejar que existan, ¡pero permitirlas que vivan cerca a nosotros, no y dos veces, varón y hembra, no!”.

Con todos estos antecedentes, los televidentes proponemos un taller de alfabetización y de lectura comprensiva para que ciertas presentadoras y políticas le den lectura a su mente, Macarena, que su mente está sin ideas, Macarena, eeehhhhh, Macarena! Y ojalá no sea ella la que le escriba las canciones al Fausto. “Sólo hembra y varón somos… solo eso somos, laralararalara…”

Y que a ese taller intensivo vayan todas sus amiguis, como la presentadora K Burgos -quien no solo debe leer Condorito y revistas de farándula en sus ratos libres-, para que así ella, su familia y sus hijos estén libres de encontrarse con esos seres del tercer sexo, que tienen derecho a existir, pero lejos de ella, porque un apellido de su caché Burgos no acepta gente vulgos.
Pobre Juana Guarderas, pobre Pamela Cortés, debieron gritar para sus adentros que se abre la tierra y que se trague, aunque sea por un ratito, a esas dos fanáticas varón-mujer, que hacen quedar tan mal a su género.

La invitación está hecha. Dénle lectura a sus mentes…