CAJÓN DESASTRE. por Fernando Vega

CAJÓN DESASTRE

Fernando Vega*

En estos últimos días una serie de acontecimientos merecen un somero comentario, con el condimento del humor, para poder ser digeridos sin consecuencias graves para el sistema biliar de la ciudadanía atenta a los sutiles acontecimientos del cotidiano vivir político del Ecuador.

Comencemos por la renuncia de Kintto Lucas, que constituye un episodio más de las deserciones de la izquierda a la que todavía le queda conciencia y actitud crítica y revela el drama de todos aquellos que se han permanecido leales para dar la lucha desde adentro, hasta que se han convencidos que eso no sirve para nada. Kintto hace mutis por el foro en medio de palmadas de lamento de algunos, mientras que el coro canta como telón de fondo “que te vaya bonito”.

Sigamos por el veto presidencial a las reformas al código Orgánico de la Función Legislativa y el cruce de cartas entre las cabezas del ejecutivo y Legislativo. Mientras que el presidente de la Asamblea modera sus amargas quejas que en síntesis denuncian que la desinformación ya es de todos, incluso del presidente y que la culpa la tiene la oposición, María Paula Romo le canta las cuarenta al Presidente, dando muestras claras de la superación de del paradigma patriarcal según el cual son los hombres los que “llevan los pantalones”.

Hablando de vetos y vericuetos, ¡qué jugada la del manso cordero! en torno a la Ley de Comunicación. En términos futbolísticos eso se llama el “pase de la muerte”, cuando el extremo burla las defensas y desde la última raya y centra hacia el área chica, donde el goleador fusila a placer al arquero. El pase lo hace Cordero aceptando la moción –insólita en la estrategia de la mayoría gobiernista- de un asambleísta, de votar la ley artículo por artículo, con ello la ley llega al ejecutivo para que la vete parcialmente escribiendo lo que se le antoje y entre por el ministerio de la ley. Además siempre se puede culpar a la oposición.

Continuemos con el tema de los cambios ocurridos en el gabinete ministerial, en particular la rotación de los titulares de los ministros de Defensa y Agricultura, al que podríamos calificar en argot de choferes como rotación de “llantas cocolas”: se intercambian las llantas de la derecha a la izquierda y las de la izquierda a la derecha para que el desgaste sea parejo. Agotada la operación lo único que queda es el “reencauche”. Tal parece que esta estrategia se aplica en el caso del ministro de Relaciones Exteriores que ya tiene un diploma de pasantía por todos los ministerios. También podría aplicarse eso de “uvas a peras” solo que aquí es de “peras a fusiles”.

Apena la dubitación de la CONAIE, seducida por el canto de las sirenas que prometía frecuencias para las comunidades indígenas, cuando todos sabemos que las frecuencias irán a parar a manos de las organizaciones afines al gobierno y que de caer algunas en manos de la descalificada “oposición”, carecerán de recursos para su sostenibilidad. Los únicos medios sostenibles son los de la empresa privada y los que están en manos del Estado. Lo demás son cuentos chinos, como las promesas de la minería sustentable y amigable con el medio ambiente. Pregunten a radio Arutam y a otras por el estilo.

Todavía hemos de revolver en nuestro cajón los escándalos que involucran al gobernador del Guayas y al equipo de intendentes. Ahora resulta que el escudo a prueba de fiscalización que protege a los altos mandos de PAIS, no funciona para los funcionarios de medio pelo, que pertenecen a la periferia del movimiento y son por su propia naturaleza “fusibles”. A instancias de la Secretaría de Transparencia (ojalá no resulte un fiasco como la denuncia contra los trabajadores de Petroecuador de Esmeraldas, acusados en su momento por dicha Secretaría de corrupción y hace poco reintegrados a sus puestos de trabajo por sentencia judicial), el propio gobierno no ha tenido más remedio que “sacar los Cueros al sol”. Un caso más de la inveterada corrupción de las instancias de control en su relación con el nocturno mundo de la farándula.

Así como se caen los cueros, hay que estar en aviso, porque en cualquier momento se caerán otros que ahora parecen inamovibles, entre ellos los gutembergs, los yabar y cuantos noveles servidores de la justicia hoy encaramados en los más altos círculos de influencia del poder. El Ecuador no cambia, en ciertos círculos no se concibe que la burocracia en el poder no tenga una expresión mafiosa que extorsiona y se enriquece. A “rey muerto rey puesto” dice el refranero español, cuya versión criolla podría ser a “mafia muerta, mafia puesta”. Muchos llegan con las manos limpias y los corazones ardientes, pero con las mentes lúcidas para el aprovechamiento personal. Cuando se van lo hacen con las manos sucias y los corazones amargos. Dejándonos una sensación de frustración y desesperanza.

Finalmente, en Cuenca, Marcelo Cabrera inscribe su movimiento “Igualdad”, preanunciando así que terciará en las próximas elecciones y en las siguientes, para volver a la alcaldía. Declara que conversará con todos y se aliará con quienes coincidan con los principios y programas del nuevo movimiento. La gran pregunta que se abre en ese horizonte es ¿Correa se divorciará de Paul Granda para casarse con la “Chola Cuencana”? ¿“Igualdad”, aceptará las desiguales proposiciones de PAIS? ¿Cuáles serán los costos para unos y para otros? Como se ve no solo el Prefecto del Azuay madruga de cara a las elecciones futuras, aunque “no por mucho madrugar, amanezca más temprano”.

*Ex-asambleísta constituyente por Alianza País