EL TREMENDO JUEZ DE LA TREMENDA CORTE En el Aniversario de la Consulta. por Fernando Vega

EL TREMENDO JUEZ DE LA TREMENDA CORTE

En el Aniversario de la Consulta (mayo 2011)

Fernando Vega

El tribunal del pueblo se ha preparado con esmero, como cada sábado y en cualquier rincón de la patria da inicio a la liturgia verde limón de la revolución ciudadana, de acuerdo con los protocolos, guiones y material de apoyo cuidadosamente preparados. En su momento tiene lugar un segmento que acaba de cumplir un año en la rutina de las cadenas: el presidente revestido de la toga y peluca, que le faculta la convicción que tiene, de ser el ejecutivo del estado y por ello de todos los poderes y estar avalado por el voto popular que le autorizó meter la mano en la justicia, se dispone a juzgar y sentenciar a los malos ciudadanos que se atreven a contrariar sus órdenes y a cuestionar su gobierno. El tremendo juez de la tremenda corte en acción, en vivo y en directo.

El secretario de justicia, su inefable secretario y asesor jurídico, cuando no, alguno de los abogados de apellidos y nombres que nos recuerdan el invento de la imprenta, le han proporcionado, muy sintéticamente el caso a ser analizado, mediante una ayuda memoria super ejecutiva que contiene la denuncia del delito y algún que otro detalle; no hace falta más porque el tremendo juez se las arregla solo para poner el resto, de su propia cosecha. El tratamiento del caso viene siempre precedido del panegírico a la revolución de la justicia que avanza gracias al triunviro consejo de la judicatura, de manera especial por a las virtudes de nuevos sistemas de computación, “pendrives” y otros artilugios de la tecnología de punta.

Entonces se presenta el caso del juez “salchichón” que ha dejado en libertad al ampón “huevo duro”, otorgándole la permuta de la prisión preventiva por otras medidas cautelares. Y es que la lucha contra la delincuencia y la inseguridad va porque va y pronto no habrá cárceles para albergar a tanto malandrín, ya que los usuarios temporales de las confortables celdas, de los llamados centros de rehabilitación, definitivamente pasarán a ser residencia permanente de los mismos. Entonces el tremendo juez despotrica contra la justicia y la prensa corrupta, en un juego mental que revela cierta asociación y fijación de ideas. Se pasan videos de respaldo, preparados por la secretaría de comunicación y el tremendo juez está listo para dictar providencia y si es el caso sentencia.

Con voz tonante y con expresiones corporales acordes a la solemnidad y contundencia de la sentencia, el tremendo juez ordena que el sindicado “salchichón” sea destituido de su cargo y el malandro “huevo duro” recluido en los calabozos de “la roca”. La sentencia queda registrada en las grabaciones de la cadena; no hace falta, ya que ha sido escuchada por todos los subalternos, que han de estar atentos para poner manos a la obra y dar inmediato cumplimiento a la ejecución del reo. Otros muchos jueces toman aire y se relajan al no escuchar sus nombres, esta semana, en la temática en el orden del día de la corte sabatina. En la semana siguiente, la prensa corrupta oficial y no oficial, da cuenta que el juez “salchichón” ha sido investigado, destituido y encarcelado, en prueba irrefutable de que la justicia ecuatoriana avanza en agilidad, eficiencia y transparencia, sin que para lograrlo, el debido proceso sea un obstáculo.

Mientras tanto, aquellos casos, que no han sido puestos a consideración de la tremenda corte, descansan en paz y duermen el sueño de los justos. El tremendo juez tiene sus prioridades y lo que no es prioritario puede esperar; de manera especial todo aquello que pueda dañar la imagen de la revolución. Los operadores de justicia deben andar muy acuciosos con los casos que caen bajo la óptica del tremendo juez.  En cambio todos los Trespatines innombrados en la tremenda corte pueden hacer de las suyas, dejando perplejos a todos los gumersindos, curros y  luzmarías nananinas que claman por fiscalización y justicia. Lo que prometió y anunció al Consulta Popular de mayo de 2011 se está cumpliendo como debía ser. ¿De qué se quejan? Los aplausos de la concurrencia presente en el coliseo colman el recinto, mientras cae el telón y los espots anuncian para el sábado siguiente un nuevo episodio de la serie. “El tremendo juez de la tremenda corte va resolver un tremendo caso”.-