EL VIEJO CUENTO DE LAS ENCUESTAS Por Kintto Lucas

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Hace muchos años en medio de una de las tantas campañas electorales, dije que en Ecuador creer en las encuestas era casi como creer en Papá Noel. Ahora, al ver los primeros sondeos hacia las elecciones de 2013, vuelvo a pensar lo mismo.
En realidad, la secuencia de errores es tan evidente que no es posible confiar en las encuestas hasta el día de las elecciones, cuando, como por arte de magia, se acercan a la realidad.
Las encuestadoras señalan como excusa que cada muestreo es una fotografía del momento. Y de fotografía en fotografía se han convertido en actores políticos como los medios de comunicación.
Otro argumento utilizado es el voto vergonzante, o sea que la gente no dice por quien va a votar porque siente vergüenza, o que la gente no se decide hasta último momento.
Cuando las encuestadoras juegan con los números,  buscando muchas veces incidir sobre la gente para que finalmente no vote por un determinado candidato porque supuestamente estaría desperdiciando su voto, cometen una forma encubierta de corrupción.
Todavía no es posible saber si son fracasos reales o mentiras premeditadas las que nos entregan elección tras elección las encuestadoras pero, más allá de alguna empresa seria, lo cierto es que han perdido la credibilidad.
Lo real es que las encuestas realizadas tres dos, un mes o una semana antes no son creíbles. Para entrar en materia es bueno recordar algunos ejemplos:
1. En 1996, Abdalá Bucaram (PRE) triunfó con casi nueve puntos de diferencia sobre Jaime Nebot (PSC). Cuando las urnas cerraron a las 17 horas, las firmas Cedatos, Opción 96 y Telered (de los canales de TV) decidieron no publicar los resultados de su “exit poll”, o encuesta a boca de urna. Las tres daban como ganador al candidato socialcristiano con un margen menor al uno por ciento. Esta proyección causó risa cuando se conocieron los resultados oficiales. Bucaram, cuyo paso a la segunda vuelta en lugar de Fredy Ehlers dejó muchas dudas, había ganado fácilmente. 2. En 1997 en la Elección para la Asamblea Constitucional, Polibio Córdoba, con su empresa CEDATOS, difundió una proyección luego de cerradas las urnas teniendo en cuenta parte de los votos contabilizados, en la que el Movimiento Pachakutik obtenía sólo 2 asambleístas, cuando en realidad tuvo 7 asambleístas propios, o sea el 10 por ciento de los asambleístas, y otros en alianza.

3. Para la elección presidencial de 1998, el TSE con Vivanco, un amigo de Jamil Mahuad al frente, autorizó a la Asociación de Canales de Televisión realizar un sondeo de datos reales solamente cuando se terminaran los escrutinios. Cuando estos se difundieron, el margen estrecho de Jamil Mahuad (DP) sobre Álvaro Noboa (PRE), distó mucho de lo que decían las encuestas 20 días antes de las elecciones cuando daban a Mahuad 20 puntos por encima del empresario bananero.
4. En 2002, las últimas encuestas difundidas públicamente fueron el 30 de septiembre. De acuerdo a esas encuestas, según Market (empresa que dirige Blasco Peñaherrera), Álvaro Noboa tenía 17.2 por ciento, Rodrigo Borja 15.02, León Roldós 11.22, Xavier Neira 8.45, Lucio Gutiérrez 8.45 y Jacobo Bucaram 6.25.
Informe Confidencial, de Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, daba a Noboa un 21 por ciento de los respaldos, a Borja 16 en segundo lugar, y en tercer lugar marcaba un triple empate de Roldós, Neira y Gutiérrez con 10.
CEDATOS, de Polibio Córdova, daba a Álvaro Noboa 18.6, a Rodrigo Borja 14.3, Roldós y Gutiérrez empataban con 9 en el tercer lugar y Xavier Neira tenía 8.
El 16 de octubre de 2002, 4 DÍAS ANTES DE LAS ELECCIONES, Market difundió entre la prensa pero no públicamente, una encuesta según la cual el primer lugar lo tenía Rodrigo Borja con 15.53 por ciento, segundo estaba León Roldós con 14.58, tercero estaba Lucio Gutiérrez con 12.63, cuarto Alvaro Noboa con 12.44 y quinto estaba Xavier Neira con 11.62.
Los resultados reales de la elección fueron muy diferentes: Gutiérrez quedó primero con 20.73 por ciento de los votos, Noboa segundo con 17.37, Roldós fue tercero con 15.43, Rodrigo Borja tuvo 14.04, y Neira quedó rezagado. Como se ve, también en 2002 las encuestadoras volvieron a fracasar, ¿o a mentir?
5. En el año 2002, en las elecciones para el Parlamento Andino, en la encuesta de Market difundida el 16 de octubre se le otorgaba al líder indígena Luis Macas la posibilidad de llegar solamente a 211.028 votos.
En la realidad casi los duplicó porque tuvo 380.000 votos. Pero lo raro de esa elección para Parlamentarios Andinos fue que Macas estuvo entre los dos primeros durante todo el conteo oficial, por lo que se le daba como electo. Pero vaya casualidad, que cuando se contaron los votos de Guayaquil pasó algo tan raro que entre el Partido Social Cristiano (en el que casualmente encabezaba la lista Blasco Peñaherrera padre) y el PRE, con la venia de Sociedad Patriótica que solo le preocupaba conseguir la diputación de Renán Borbúa, se repartieron los votos. Hubo múltiples irregularidades, problemas con las urnas, aparecieron papeletas botadas, y finalmente supuestamente Luis Macas no fue electo. Pero esas irregularidades, ¿o fraude?, que se dio sobre todo en Guayas, aunque algo similar ocurrió en Manabí, pueden haberse gestado en esas encuestas mentirosas que le daban una posible votación de solo 211.028 votos.
En Pichincha en cambio, las encuestadoras le daban a Ricardo Ulcuango, menos votación que el socialcristiano Marcelo Dotti y que Ximena Bohórquez, cuando en realidad los superó ampliamente.
6. En 2006 algunos decían que Rafael Correa contaba entre 30 y 35 por ciento de las preferencias electorales y casi podía ganar en la primera vuelta. Lo seguía Alvaro Noboa con 23 por ciento, y Roldós con 19. La realidad fue muy distintas: Noboa tuvo el 26.8 por ciento de los sufragios, seguido de Correa con 22.8.
Para la segunda vuelta según los datos de tres encuestadoras, diez días antes de la definición entre Correa y Noboa existía un “empate técnico”.
Para la consultora Informe Confidencial primero Noboa recogía 46 por ciento de las intenciones de voto y Correa 35. Diez días antes de la elección Noboa estaba con 40 por ciento y Rafael Correa con 37, mientras que un 23 por ciento se repartía entre votos en blanco, nulos y personas que todavía estaban indecisas. La encuestadora Market colocaba a Rafael Correa con 41 por ciento, Alvaro Noboa con 37, votos nulos y en blanco 5 por ciento, y 17 por ciento de indecisos. Cedatos también mostraba un empate técnico con Correa en ascenso.
Al iniciar la campaña para la segunda vuelta las encuestas indicaban que la diferencia en la intención de voto a favor de Alvaro Noboa era muy alta, difícil de remontar.
7. En la consulta del 2011 supuestamente el Sí ganaba ampliamente. También se equivocaron porque se impuso con dificultad a nivel nacional y perdió en varias provincias de la Sierra y la Amazonía.
8. Ahora, tres meses antes de las elecciones se vuelve a repetir la misma historia con las encuestas y encuestadoras. Algunos sondeos parecen tener la intención de mostrar que solo habría dos candidatos a la presidencia: el presidente Rafael Correa y el banquero Guillermo Lasso. Olvidan  a Alberto Acosta, el único candidato de la Sierra con posibilidades, quien, si mejora su campaña, puede dar una sorpresa importante. 
En todo caso, esperemos que en estas elecciones las encuestadoras sean decentes y no hagan encuestas para asambleístas, porque ahí fallan mucho más, y esos errores pueden ser un caldo de cultivo para posibles irregularidades, sobre todo en provincias.