LA NUEVA LEY DE MERCADO DE VALORES SE QUEDA EN EL CAJÓN. por Katiuska King

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En relación al reciente anuncio de que no se enviará la nueva Ley de Mercado de Valores sino reformas a la existente, comento algunos puntos.
Aunque para muchos el mercado de valores sea algo abstracto, como he mencionado en varias oportunidades es una alternativa de financiamiento al sector productivo con mejores plazos y costos.
La propuesta de Ley elaborada, fue discutida con los actores y enviada a la Secretaría Jurídica. Implicaba romper con las trabas que existen para el desarrollo de un mercado de valores que invierta en el sector real y no sea parte de inversiones especulativas o de ruleta.
Pero más que hablar de la Ley en sí que para muchos puede ser irrelevante, es importante recordar los hechos y los actores políticos que explican esta decisión. El presidente de la Bolsa de Valores de Guayaquil dijo en su momento que solo basta una llamada suya a Carondelet para que esa ley no pase. ¿Les sorprende? A mí no, cuando llegué al Ministerio Coordinador de la Política Económica en el 2010, ya habían pasado algunos intentos de cambiar la normativa que no llegaron a ningún lugar. En el año 2012 se enviaron leyes como económico-urgente a la Asamblea e incluso se propusieron cambios a la normativa económica por iniciativa del legislativo. No había “razón” para no enviar la Ley de Mercado de Valores como económico urgente. Solo se buscaron pretextos para no proceder así. En realidad existen intereses que pocos conocen pero que se quieren preservar. Llama la atención que el anuncio de no enviar la nueva Ley lo haga la Superintendencia de Compañías y no un/a vocero/a del Ejecutivo. ¿Cuál es el interés de la Superintendencia en que no pase esta Ley?

Para que cada uno pueda hacer su propio juicio cabe una anécdota. Cuando el Presidente me pidió que elabore una nueva Ley, trabajamos en la definición de los principios y puntos clave para el mercado de valores y me puse de acuerdo con él, no sin antes sortear múltiples obstáculos que ponía la Secretaría Jurídica. El mismo día de la reunión el Presidente tuvo que decirle al Secretario Jurídico que él no entiende de qué se trata el mercado de valores y que sus comentarios no cabían. Más allá de entender o no, en todo caso, si se interesó mucho en aplazar el tratamiento de la ley.
En materia ya de política pública el manejo de la información contenida en los buros de créditos pasará a manos del Estado, evitando que privados lucren de información pública. Sin embargo, en el mercado de valores no ocurre lo mismo. El Ministerio de Finanzas desmaterializa algunos valores en el DECEVALE (depósito centralizado de valores): un lucrativo negocio privado, propiedad de las Bolsas de Valores y cuyo sistema transaccional le pertenece al presidente de la Bolsa de Valores de Guayaquil. Es decir se mantiene un negocio privado a costa del Estado, cuando actualmente una institución pública (el BCE) ya presta el mismo servicio. La Ley propuesta le retiraba el negocio lucrativo al ente privado.

Les recuerdo que las Bolsas de Valores no pagan impuestos porque la Ley actual las considera corporaciones privadas “sin fines de lucro”… Hay muchas “coincidencias” para que este poder se haya mantenido intocable durante tanto tiempo y ahora no se quiera enviar una nueva Ley.

Como dije al inicio el mercado de valores puede permitir un mejor financiamiento al sector productivo, por lo que es lamentable que se siga aplazando la deuda que tiene el gobierno en materia productiva. Priman los intereses particulares por sobre los del país.