EN UN SOLO PUÑO, COMANDANTE. por Hugo Palacios (el búho)

EN UN SOLO PUÑO, COMANDANTE

 Estamos contigo, Comandante, con tus vidas y tus muertes.

Estamos contigo, Comandante, con tus sueños y tus desvelos.

Estamos con Latinoamérica, la Patria grande, la de tus anhelos.

Estamos contigo, Hugo: el amigo, el peleador, el Comandante.

Porque la diste voz al pueblo y ellos respondieron presente,

porque a pesar de los errores, que sin duda fueron muchos,

fueron más los aciertos, los miles de corazones al rojo vivo

y las sonrisas y las lágrimas y los puños de un solo pueblo.

Porque llamaste con su nombre y apellido prestado al enemigo,

Porque llenaste de rojo el cielo cuando otros, los de corazón chiquito,

escondían ese color lleno de historia en lo más profundo de sus miedos.

Te queremos vivo, Comandante para seguir avanzando;

pero si tenemos que enfrentarnos al murmullo de tu adiós,

sabremos gritar tu nombre a viva voz, con alma, con dolor,

pero con la alegría de tus huellas en nuestras venas,

recordándonos en cada latido que aquí estamos,

Que aquí fuimos, somos y  seremos.

Comandante, no se trata de endiosarte, ni de volverte un Mesías,

es solo la gratitud de las multitudes a las que acompañaste

en cientos de peleas contra el enemigo de mil colores.                         

Gracias, Hugo, por devolver la dignidad a esta América,

por recordarnos que existe una Cuba a la que le debemos mucho.

Por encender la llama de la rebeldía y por sembrar

de esperanza estas tierras morenas y sufridas.

Y de la mano de tu izquierda nos juntamos,

y de la alegría de tu lucha renacemos.

Y de mil derrotas haremos una gran victoria,

Y en tu nombre, Comandante, ¡venceremos!