ARQUITECTURA MODERNA DEL CENTRO HISTÓRICO DE QUITO. por Paco Salazar


Hay edificios muy valiosos en la arquitectura moderna Quiteña. Y aportaron en su momento muchísimo para el Quito de hoy. Algunos de ellos están en el Centro Histórico, y deben seguir aportando. Inclusive otros, que no están en el perímetro histórico, también deberían ser rescatados desde una política de patrimonio contemporánea.

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Los edificios de Gilberto Gatto Sobral, los de Giovanni Rotta, los de Ramiro Perez, inclusive los siempre cuestionados edificios de Sixto Durán Ballén y muchos otros, han sido fundamentales para Quito. Inclusive creo que edificios como el Hotel Humboldt, representan no solo arquitectura, sino el nacimiento de industrias claves del país, como el turismo. O la importancia que en su momento se dio a los grandes colegios y la educación, como esa Escuela Sucre, diseño de Gatto Sobral, bastante maltratada con intervenciones municipales hace algunos años. O en el Quito moderno, el mismo edificio elíptico de la Casa de la Cultura (tan mal mantenido en estos tiempos..), el teatro Prometeo (de Muñoz Mariño), o los maravillosos edificios de la Universidad Central; como la facultad de Economía, o la residencia Universitaria que en términos de patrimonio requieren ser declarados en emergencia inmediatamente.Desconocer el valor de esta arquitectura, es desconocer también el trabajo de los ciudadanos que los hicieron y lo que le plantearon al país para enfrentar lo público. Le invito a pensar, si en los 80` cuando inició a decadencia de lo público, se pensó para la ciudad como lo hicieron esos ciudadanos de entonces. Creo que ahí fue que Quito perdió el sur; y empezamos esa carrera de lo privado, de las rejas altas, de las urbanizaciones cerradas, de los pobres a la periferia (para no verlos), del abuso de los retiros con construcciones, y de la tala de los arupos, las magnolias y los árboles andinos. Creo que para que exactamente no nos vuelva a suceder, debemos regresar la mirada con respeto a este pasado reciente.

He publicado estas fotografías, por mi gran preocupación por el derrocamiento de muchos de estos edificios. El presidente volvió a insistir en el tema en su último enlace (316 desde Colimes). Es una pena que esté tan desinformado en historia moderna, y en la historia de la arquitectura y el urbanismo. Les invito a difundir las fotografías, y a respaldar su defensa.