GUAYAQUIÑELADAS. por Tomas Rodríguez león

Guayaquil no  defrauda,  crece entre fragancias de mangle, perfumes de mujer, montañas chiquitas, miradas al  rio Guayas y al estero…sabor de fruta y asado…crece.  Crece entre sueños y realidades, se multiplica por diez  como hembra proletaria: es fecunda con  problemas de parto y cesáreas, pero sin vocación para  partir ni creer en  Cesares. A Guayaquil se llega siempre, es puerta de llegada, lo  dijo Carlos Julio “ser guayaquileño es tener una actitud ante la vida y una resolución ante la muerte” no es quizás el mejor destino, nunca lo fue, ayer era un pantano pestífero, o cuna de  muerte por epidemias,  piratas e incendios, sus miserias, sus agazapados delincuentes malvados de clase baja y alta…mal destino se diría…pero si destino es esperanza, destino de excelencia lo es. Acá llegan los valientes de adentro y de afuera: los montubios, los indios, los negros, los blancos de Europa, los chinos ¡y hasta los cabezones. Vestirse de guayaquileño, es armarse  caballero o gladiador para trabajar…con el sol canicular a las doce del día vendiendo limones, es vender maduro con queso, o ser obrero en madrugadas, o guachimán  alerta, es un ser alegre maletín de herramientas para ser todero…los que tienen vocación de burócratas no vienen a Guayaquil…y los burócratas criollos son peste importada. PORQUE GUAYAQUILEÑO ES TENER UNA ACTITUD ANTE LA VIDA Y UNA RESOLUCION ANTE LA MUERTE

Acá la vida se la juega a diario con la virtud de la sobrevivencia entre el anhelo y la alegría.  Julio Jaramillo, Barcelona, el encebollado, el sanduche de chancho y el cangrejo de martillo, no podrían a haber nacido en ninguna otra parte,  porque aunque así hubiese sido, en Guayaquil se registró su marca de honor….Guayaquil se robó el pasillo…serrano, panameño, colombiano y lo hizo suyo. ¡bacansisimo¡¡¡

Las  venas abiertas de Guayaquil son efecto de su ternura y su generosidad, ajena al regionalismo, es la más democrática ciudad del mundo y la más integradora; el indio se hace “paisano” y juega indor como guayaco en la calle el fin de semana…si falla un gol alguien le putea, porque se putea bien al ser que se ama en este puerto…y después en el abrazo se juntan el mono y el paisano para tomarse  una bielas. Acá el chino come gato vende cualquier cantidad de chaulafan, el colombiano pone panaderías y cuentea, el negro hace cocadas y encocadas, la paisana vende verduras y  yerbas medicinales ¡la efectiva ñaño¡

Los guayaquileños rebautizaron a la familia india verdulera con la imagen de la sagrada familia, ella es María, el José y el niño lindo de cachetes rojos es Jesús ¿es racismo esto? El grupo social popular que más progresa en Guayaquil es el indígena por su trabajo, su honestidad y su respeto. Guayaquil refugio de la diáspora nacional de los olvidados, es ciudad honesta…sus niveles delincuenciales son mínimos cotejados con la cantidad de factores de riesgo por la exclusión y el olvido nacional

Los pobres aman a Guayaquil y Guayaquil ama a los pobres, una reciprocidad del tiempo. Nació como solidaridad de clase de una ciudad obrera y portuaria, pero también como filantropía burguesa liberal  que modeló una conducta fraternizada con el dolor de  su gente. Históricamente los barrios burgueses tenían un barrio obrero contiguo: Centenario con el barrio Cuba. URDESA con Mapasingue.

Guayaquil  amor sin chance a las monogamias  donde el amor se hace montubio, andino y marinero con fuentes inagotables  de  vidas transeúntes que llegan del Chimborazo, Azuay,  Manabí, Esmeraldas, Loja  etc. Más del 25% de la población del Ecuador  vive en Guayaquil y concentra los problemas  del 60% del total nacional.  Es decir acá están no solo los más pobres sino en más cantidad. Pero Guayaquil recibe solo el 8% de las rentas, es decir un 50% menos de lo que le corresponde. Recibe 70 dólares per cápita en relación con Quito que recibe 117 dólares. Es decir Guayaquil que tiene un millón más de habitantes que Quito  recibe casi la mitad. (Por favor ayudaran a corregir las cifras o a ratificarlas)

Recibe menos en todo, más del 48% de casos de VIH SIDA, la mitad nacional y recibe menos del 20% de un presupuesto centralizado y gerenciado  en Quito,  la respuesta  están donde no está el problema. Es este Guayaquil  como diría el poeta guácharo y digno  que crece entre la peste y el amor, la poesía de Medardo Ángel Silva, los cuentos de  los años treinta, la música de Julio Jaramillo, el clásico del astillero y el dolor secular de los pobres que seguirán llegando con o sin desalojos  armados con la  esperanza a cuestas

¡Lindo mi Guayaquil pórtico de oro que a la diestra del Guayas se levanta¡

Cayeron las palabras y el silencio.

Se abrió otra vez la puerta, otra vez toda

la noche americana, el ancho río

de muchos labios palpitó un segundo.

Pablo Neruda  Poema Guayaquil