ENTREVISTA A ALBERTO ACOSTA:ECUADOR Y EL MUNDO PERDIERON LA POSIBILIDAD DE CRISTALIZAR UNA DE LAS PROPUESTAS MÁS REVOLUCIONARIAS QUE SE HAN PLANTEADO” Por Decio Machado.

 Periódico Diagonal <www. diagonalperiodico.net>

04 Sept 2013

 

¿Cómo se construyó la Iniciativa Yasuní ITT?
 
La idea primigenia de suspender la actividad petrolera en la Amazonía surgió desde quienes sufrían los impactos de las petroleras, sobre todo de la Chevron-Texaco. Desde entonces esta Iniciativa fue construyéndose poco a poco en la sociedad civil. Cuando fui titular, en el año 2007, de la cartera de Energía y Minas, introduje la propuesta a nivel gubernamental dado que previamente había sido recogida en el plan de gobierno que llevó a Rafael Correa al sillón presidencial.

La aceptación de la Iniciativa por parte del presidente Correa fue fundamental. La utopía se convirtió en una posibilidad. Se pudo enfrentar con argumentos potentes las pretensiones de extraer el crudo del campo petrolero ITT, que habían cobrado renovada fuerza desde el año 2004. La salida salomónica -en esas circunstancias- fue establecer dos posibilidades: opción A, dejar el crudo en el subsuelo, buscando una contribución internacional, y opción B, extraerlo.

Desde entonces estuvo latente, con diversos grados de intensidad, la pugna entre estas dos opciones que reflejan con claridad dos posiciones de cómo abordar el tema petrolero y la misma forma de entender el mundo.
 
Lo grave fue que el presidente de la República no se cansó nunca de insistir, tal como sucedió, por ejemplo, en Cancún en el año 2010, en una de las grandes cumbres internacionales, que si no se conseguía el apoyo internacional se explotaba el petróleo del ITT. Eso sonaba a una suerte de chantaje. Ese repetitivo posicionamiento no daba señales de seguridad a los potenciales contribuyentes. Y a esto podemos añadir las agresiones, desplantes e insultos del mandatario en contra de quien osaba hacer una crítica o alguna sugerencia de cambio en relación a la Iniciativa; basta recordar lo que les dijo a los posibles contribuyentes del fideicomiso: “métanse los centavitos… por las orejas”, a inicios del 2010, cuando desarmó la comisión negociadora, lo que incluso provocó la dimisión de su canciller.
 
¿Cómo vives la decisión del presidente Correa?
 
De forma muy desilusionante. El Ecuador y el mundo pierden la posibilidad de cristalizar una de las iniciativas más revolucionarias que se han propuesto frente a la insaciable explotación petrolera. El proyecto no era sólo económico. Hablamos de un proyecto políticamente ético, en el cual se combinaban los derechos de los grupos vulnerables (tribus en aislamiento voluntario) con los derechos de la naturaleza reconocidos en la Constitución del 2008. El presidente Correa priorizó una visión de “mercader de petrodólares” por encima de lo que hubiera sido la de un lúcido estadista.
 
¿Cuáles serán los daños por la explotación del ITT?
 
En Ecuador, lamentablemente, conocemos muy bien las consecuencias de la actividad petrolera, lo cual se complica aún más en una región tan frágil como el Yasuní. Pensar que el lugar de mayor densidad de biodiversidad del planeta no sufrirá efectos negativos o que ellos podrán ser minimizados con tecnología punta es como pensar que el Conde Drácula se convierte en vegetariano y podemos encargarle la administración de un banco de sangre.
 
¿Porqué fracasó la Iniciativa Yasuní ITT?
 
El principal responsable del fracaso es el presidente Rafael Correa, que con sus vacilaciones respecto al proyecto, generó un ambiente poco propicio de confianza y credibilidad internacional en la Iniciativa. Además, el último equipo negociador del proyecto careció de ideas claras, fruto de la ausencia de un concepto definido sobre lo que significaba la Iniciativa Yasuní ITT. El presidente Correa dice ahora que “la iniciativa se adelantó a los tiempos, y no fue comprendida”, sin embargo pienso que fue Correa quien no comprendió y no estuvo a la altura de este desafío propuesto al mundo desde Ecuador.
 
¿Qué pasará ahora?
 
La Iniciativa volvió a sus orígenes, a la sociedad, desde ella se plantea una consulta popular para que sea el pueblo el que decida el futuro del Yasuní. La definición será entre el petróleo y la vida.

 

*   Alberto Acosta fue ministro de Energía y Minas y presidente de la Asamblea Constituyente durante el actual gobierno, y tras su salida del oficialismo, candidato por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas en los últimos comicios presidenciales.