ADIÓS A LA EDUCACIÓN COMUNITARIA Y ALTERNATIVA. por Rosa María Torres

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“Inka Samana fue un centro educativo comunitario y alternativo que desde 1986. Contó con currículum propio, atendió a niños, niñas y adolescentes de distintas culturas desde el nivel Preprimario hasta Bachillerato. El título de bachiller que otorgaba fue trilingüe (kichwa, castellano e inglés) y polivalente (ciencias básicas). Era parte de Ilincho Ayllullakta, del cantón Saraguro, provincia de Loja, Ecuador, Sud América.

En Inka Samana cada estudiante fue hasta el 28 de agosto del 2013 atendido de manera individual y a su ritmo. A partir de esta fecha se estableció horarios y calificaciones por pedido del MINEDUC (Ministerio de Educación) que ha UNIFORMADO la educación de este DIVERSO PAÍS MULTICULTURAL Y PLURILINGÜE”.

El gobierno de Rafael Correa ha decidido eliminar las escuelas pequeñas, las comunitarias, las unidocentes o multigrado, las interculturales bilingües, las consideradas alternativas. El modelo a seguir son ahora las llamadas “Unidades Educativas del Milenio” (UEM), definidas por el gobierno como “instituciones educativas públicas, con carácter experimental de alto nivel, fundamentadas en conceptos técnicos, pedagógicos y administrativos innovadores, como referente de la nueva educación pública en el país” (sitio del Ministerio de Educación, 14 septiembre 2013). En verdad, el “modelo UEM” está centrado en infraestructura y equipamiento. Los profesores apenas si son mencionados en el inventario de recursos. El modelo pedagógico permanece intocado.

La primera UEM se construyó en 2008 en Zumbahua, provincia de Cotopaxi, en la sierra. Según última información del Ministerio de Educación (1 noviembre 2013), hasta el momento se han construido 31 UEM, a un costo de USD 69’318.199,30, las cuales atienden a 23.282 estudiantes; 33 UEM están en construcción (programa “Nueva Infraestructura Educativa”). El mismo sitio del Ministerio presenta, no obstante, otra información: se indica que hay 24 UEM en funcionamiento, 28 en construcción y 24 planificadas para el 2014 (UEM en funcionamiento, 15 octubre 2013).

A inicios del gobierno de Correa (2007) se habló de construir 28 UEM. La reelección abrió el apetito por más y, finalmente, a pensar en las UEM como modelo generalizable a todo el país. Hoy, se dice que al 2015 se espera llegar con un total de 100 UEM. Según afirmaba la @Presidencia_EC el 31 de marzo de 2012: “Una escuela del Milenio para 1.000 estudiantes con todos los servicios le costará al estado 2,3 millones de dólares”.

Correa viene reiterando que “las mal llamadas escuelas comunitarias son escuelas de la pobreza”, igual que las escuelas unidocentes o multigrado. En realidad, no obstante, las experiencias de educación comunitaria – al margen del sistema escolar oficial – son a menudo referentes de innovación, pertinencia y transformación cultural, en el Ecuador y en el mundo. Por otra parte, no es cierto que la escuela multigrado tiene necesariamente que ser escuela pobre para pobres; hay políticas y sistemas multigrado de calidad, como el programa Escuela Nueva de Colombia, país vecino, o las Escuelas No-Formales del BRAC en Bangladesh, ambos modelos inspiradores y multigalardonados con premios internacionales. Hay asimismo escuelas no-graduadas de renombre mundial.

“Ahora se vienen las Unidades del Milenio”, anunció Correa el 31 de agosto de 2013. “De 18.000 escuelas comunales solo quedarán 5.500, que serán mejoradas” (Ecuavisa, 4 septiembre, 2013). El gobierno justifica la decisión de explotar la reserva petrolera del Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana, una de las regiones más biodiversas del planeta, con el objetivo de “reducir la pobreza”, invirtiendo sobre todo en salud y educación. En este campo, la idea es sembrar el país con Unidades Educativas del Milenio.

“La construcción de los colegios del Milenio se realizará con una planificación especial, lo que terminará con la edificación de pequeñas unidades dispersas y sin los servicios necesarios. En este momento existen 21.000 unidades educativas para 3 millones de niños y adolescentes. Pero el país solo necesitaría aproximadamente 3.000, cada una atendiendo a más de 1.000 estudiantes”. (Enlace Ciudadano 323 , 25 mayo 2013. Resumen en diario oficial El Ciudadano). “Se cerrarán las escuelitas precarias y se reubicarán en los planteles completos como los del Milenio” (Presidencia de la República @Presidencia_Ec, 4 septiembre 2013). Así deben verse, en efecto, los problemas y las “soluciones” educativas, edilicias y territoriales, desde una oficina burocrática, un saber experto y un mapa del país lleno de líneas y puntos.

Las medidas están en marcha: construcción acelerada de infraestructura, fusión de escuelas y colegios, urbanización de planteles rurales, provisión de transporte escolar para llevar a la ciudad a estudiantes de zonas rurales o apartadas, creación de escuelas-albergue (o de una sección de albergue dentro de una escuela regular), organización de varios turnos dentro de cada UEM, alineación de escuelas comunitarias y alternativas a la normativa oficial de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI, 2011) y a las decisiones del Ministerio de Educación. En definitiva: megaplanteles, con numerosos alumnos, con varios turnos, iguales en todo el país, como signo de progreso, modernidad y calidad educativa. Justamente todo lo que NO se recomienda en el mundo de la educación, especialmente desde visiones innovadoras y revolucionarias.

Algunas preguntas matemáticas simples surgen de la información oficial: 

» si a la fecha existen 31 UEM y éstas atienden a un total de 23.282 estudiantes, ¿cuántas UEM más serán necesarias para llegar a los 3 millones de estudiantes (niños y adolescentes, que menciona Correa)?

» si las 31 UEM se han construido en 5 años, ¿cuántos años se requieren para construir las restantes que el gobierno considera necesarias? (este segundo gobierno de Rafael Correa concluye en 2017).

» si las 31 UEM han costado USD 69’318.199,30 (un promedio de más de 2 millones de dólares cada una), ¿cuánto dinero se necesita para construir las que faltan para llegar a la cobertura planeada?

Todo esto en un país en el que cerca del 25% de la población es oficialmente pobre (datos del INEC) y en el que el 50% de la población no tiene acceso a servicios básicos (cadena nacional de Rafael Correa sobre el Yasuní, 15 agosto 2013). Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC, datos junio 2013), el índice de pobreza es de 23,69% y el de indigencia de 8,51%. Se considera pobre a quien vive con menos de USD 77,03 mensuales (USD 2,57 diarios) e indigente a quien vive con menos de USD 43,41 mensuales. Esto está lejos de cubrir el valor de la canasta básica (USD 612.05 en 2013, datos del INEC). (Como referencia, un sueldo de ministro/a es actualmente USD 6,122).  

 

Una de las escuelas afectadas por la “revolución educativa” es Inka Samana, una pequeña escuela ubicada en una comunidad indígena al sur del país. La experiencia cobró gran visbilidad nacional e internacional al ser una de las experiencias incluidas en la película La Educación Prohibida. (Aquí la lista de experiencias mencionadas en la película). Es, sin duda, hoy en día, la experiencia comunitaria y alternativa más documentada en el Ecuador. En su sitio de Facebook los directivos del plantel vienen informando sobre el proceso de  estandarización impuesto por el Ministerio de Educación. Por todo eso, damos aquí destaque a esta experiencia.

Hacemos también referencia a otras dos pequeñas experiencias comunitarias, menos conocidas y documentadas – la Escuela Ecológica “Samay y la Escuela del Saber (Yachay Huasi), ambas en la provincia de Pichincha, en la sierra central – así como al Sistema de Escuelas Indígenas de Cotopaxi (SEIC) con larga trayectoria en el país, también amenazado por las nuevas políticas y regulaciones.

Muchas experiencias innovadoras vienen cerrándose, ante la falta de apoyo y las trabas gubernamentales. La gratuidad de la educación ofrecida por el Estado pone a menudo en jaque a los presupuestos precarios de las escuelas comunitarias – muchas apoyadas por ayudas externas – y a las pequeñas cuotas y aportes que implican para familias y comunidades. Al mismo tiempo, las distancias, los problemas de acceso y zonificación que persisten, el tradicionalismo, la falta de pertinencia cultural y la baja calidad pedagógica de la educación estatal siguen pesando en la decisión de muchas familias y comunidades tanto a nivel urbano como rural.

En todo caso, la política estatal avanza arrollando y tiene muchos recursos. Antes de que desaparezcan las escuelas unidocentes, las comunitarias, las pequeñas, las con propuestas pedagógicas alternativas, es urgente contribuir a registrarlas y difundirlas. En muchos casos, la información es escasa, está desactualizada, no está disponible en la web o bien está dispersa en varios sitios y blogs, algunos ya inactivos y algunos de ellos en otros idiomas (inglés, italiano, etc.).

 

Impresiones de una visita a una Unidad Educativa del Milenio

(Fragmento de un texto escrito en 2009)

“En Otavalo, al norte de Quito, visito la Unidad Educativa del Milenio “Jatun Kuraka” (Gran Cacique, en kichwa) inaugurada pocos meses antes (abril 2009) con gran despliegue mediático y con la presencia del Ministro de Educación y del Presidente de la República. Por los medios supe que ésta era la tercera UEM construida en el país (de 23 previstas), que costó cerca de 2 millones de dólares (entre infraestrucrtura y equipamiento) y que los alumnos – cerca de 800 – son en su mayoría indígenas. La UEM se abrió con los primeros siete años de educación básica; se espera ampliar hasta el décimo el próximo año. La descripción indica que cuenta con 38 aulas hexagonales equipadas con pizarras digitales, cocina, comedor, espacios deportivos, espacios verdes, laboratorio de ciencias, biblioteca virtual, sala de cómputo con 30 computadoras e Internet de banda ancha.

Cuando llegamos al lugar, pasado el mediodía, los alumnos están saliendo. Al cruzar la puerta encuentro al rector, quien me conoce y amablemente me invita a recorrer las instalaciones. La infraestructura coincide con lo leído y visto en fotos y en la televisión. El diseño arquitectónico no tiene innovaciones, es el tradicional, estándar, sin ninguna concesión al medio y a la cultura propia. En las oficinas administrativas hay todavía cajas a medio desempacar. Varias instalaciones, como el comedor o el laboratorio informático, están todavía desmanteladas. En una de las tres aulas que visitamos, el rector le pide a una maestra que me indique cómo funciona la pizarra digital; yo agrego el pedido de que me explique cómo la usa en su clase. En pocos minutos resulta evidente que la maestra no sabe usarla. La capacitación todavía no llegó. Entretanto siguen utilizando las pizarras convencionales. En cuanto a las computadoras, se las llevaron a los pocos días de la inauguración pues aún no estaban listas las condiciones para usarlas. Además, entraron ladrones y se llevaron algunos equipos, dejando en claro la vulnerabilidad de las instalaciones.

Estas situaciones se repiten en otras UEM del país: problemas de seguridad, de mantenimiento, de subutilización, de capacitación, de pedagogía. En términos de infraestructura, éste es palacio comparado con las escuelas públicas y privadas de la ciudad, y con las casas, seguramente muy humildes, de los alumnos. Pero la infraestructura, por sí misma, no cambia la pedagogía. La tecnología, si no se usa y aprovecha bien, es adorno y hasta estorbo.

 Incluido en: Rosa María Torres. Proyecto arquitectónico sin proyecto pedagógico