MARTHA ROLDOS Y LA NED: CARTA DE GONZALO GUILLÉN A ADAM ISACSON

Asunto: MENSAJE A ADAM ISACSON (REF: GUERRA SUCIA EN ECUADOR)

Fecha: 15 de enero de 2014 0:27:12 GMT-05:00

Para: Adam Isacson

Querido amigo Adam Isacson:

Lamento que tu nombre y el mío aparezcan ahora en unas notas pueriles de los órganos del gobierno de Ecuador destinados a la propaganda negra. Lo que acabas de publicar en tu nota (http://bit.ly/1doy6F2) es absolutamente cierto: en efecto, te pregunté si podrías recibir a Martha Roldós (economista, activista social e hija del asesinado presidente ecuatoriano Jaime Roldós), quien se encontraba en Washington en julio pasado y me había pedido el favor de conectarla con personas que quisieran conocer su proyecto de fundar un medio de comunicación virtual para difundir investigaciones periodísticas que ella haría con Juan Carlos Calderón, el periodista investigativo más importante y reputado de Ecuador.

También le recomendé a Martha Roldós contactar en Estados Unidos a otras importantes organizaciones defensoras de la libertad de prensa y a un par de prominentes congresistas liberales estadounidenses que no tendría ningún problema en identificar aquí si no fuera porque también aparecerían injustamente vilipendiados en los órganos de la propaganda negra de Ecuador, en los que me reseñan como posible editor en Colombia del proyecto de Martha Roldós, lo cual es absolutamente falso. Pero pienso, como tu, que, de ser cierto, sería enormemente honroso. También me califican de manera morbosa como “cercano a Janet Hinostroza”, la talentosa y valiente periodista ecuatoriana (ganadora de múltiples y merecidos premios), a quien hace unos 20 años conocí cuando trabajó  exitosamente en Colombia y con quien, ciertamente, me une una amistad que me enaltece (Janet, por lo demás, tampoco tiene nada que ver con el proyecto de Marta Roldós). Las gacetillas gubernamentales me describen, además, como ex asesor externo del diario EL UNIVERSO, de Guayaquil, del que fui en los años 90 editor general por designación que me hicieran el gran periodista colombiano Carlos Villar-Borda y don Carlos Pérez Perasso (que en paz descansen), gran señor y por esos días director y propietario del diario que continúa siendo uno de los granes de América. Mi paso por él es una estrella dorada en mi hoja de vida de 37 años ininterrumpidos de ejercicio profesional.

Deploro que por el simple hecho de haberte propuesto recibir a Martha Roldós hayas terminado siendo objeto de estas maquinaciones criminales del gobierno ecuatoriano que violó la privacidad de tu correspondencia, y la de otras respetables personas, sin ninguna consideración legal ni moral.

Por último, Martha Roldós me ha dicho que mi nombre fue mencionado por ella como referencia en un pedido de financiación para su proyecto que elevó ante la NED. Nunca me han llamado de esa entidad a preguntarme si respaldo en verdad a la señora Roldós y su lícito ideal de investigar y publicar. Si me llegan a llamar, diré que favorecer la propuesta de ella me parece urgente, justo e indispensable. Yo mismo le dije que podría citarme como referencia, si bien hace cinco años dirigí un proyecto de investigación en Colombia sobre acceso a la información en los juicios que se llevan contra miembros de los escuadrones de la muerte, llamados “paramilitares” (en su mayor parte instigados, auspiciados y protegidos por el ex presidente de Colombia Alvaro Uribe Vélez, a quien no dejo de denunciar por sus vínculos con el crimen organizado y las bandas de asesinos de extrema derecha que pululan en Colombia). Ese proyecto, además de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, estuvo fundamentalmente financiado por NED, gracias a los buenos oficios del Instituto Prensa y Sociedad, IPYS, de Perú (aún hoy presido el capítulo colombiano de IPYS y ahora nos dedicamos a la defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos sin ningún tipo de financiación distinta a los propios recursos y el trabajo de quienes hacemos parte).

Como van las cosas, no me extrañaría que Martha Roldós y Juan Carlos Calderón resulten  presos o asesinados por la simple y lícita esperanza de investigar y publicar. Casos hemos visto por millares en América Latina.

Por supuesto que los órganos de difusión de la guerra sucia en Ecuador jamás me buscaron (como lo ordena la ética periodística) para preguntarme si hacía parte del proyecto de la señora Roldós y Juan Carlos Calderón. Supongo que  a ti tampoco te buscaron para pedir tu punto de vista.

Esta noche decidí escribirte esta carta si bien me acaban de contar que a Martha Roldós los órganos de la propaganda negra la describen como operadora de la CIA en Ecuador y a mí como uno de sus secuaces. No es la primera vez que una tiranía me calumnia de esa manera: por ejemplo, el nefasto ex presidente Uribe y su régimen tenebroso me acusaba de pertenecer a las FARC y al terrorismo. Ahora soy de la CIA. Esta misma acusación me la hizo el sanguinario dictador nicaragüense Anastasio Somoza cuando cubrí la guerra civil de su país y él estaba a punto de caer para siempre. La única infamia verdadera que no he sufrido nunca, eso sí, es la de ser felicitado ni exaltado por gente como Alvaro Uribe, Rafael Correa o Anastasio Somoza.

Te deseo un próspero año 2014 y espero verte pronto.

Cordial saludo,

GONZALO GUILLÉN