EL FRENTE AMPLIO ROMPE LAS ENCUESTAS Y RETIENE LA MAYORÍA EN EL PARLAMENTO por Rebelión

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28 Octubre 2014

elections ujruguayFoto:  uypress.net

El Frente Amplio (FA) obtuvo la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento uruguayo en las elecciones del domingo, algo que no anticiparon las encuestas previas ni las realizadas a pie de urna pero que hoy quedó confirmado con las cifras del recuento oficial de los votos.

Con el 99,6 % de los votos escrutados, el FA obtuvo un 47,8 % de los sufragios, lo que le otorga 50 diputados de los 99 que tiene la cámara baja, los mismos que hasta ahora. En el Senado tendrá 15 de los 30 legisladores, un empate que se romperá si el próximo 30 de noviembre el candidato presidencial del FA, Tabaré Vázquez, gana en la segunda vuelta electoral, lo que garantizaría que su compañero de fórmula, el candidato a vicepresidente Raúl Séndic, entre en la cámara con voz y voto.

Estos resultados aún no son oficiales, ya que resta por contabilizar un pequeño número de votos y unos 30.000 sufragios “observados”, aquellos emitidos por el personal encargado de las mesas electorales y la custodia de las urnas durante la jornada de votación.

“Este escrutinio es primario y provisorio. Ahora resta analizar los recursos que se hayan presentado y los votos ‘observados’. (…) Una vez hecho esto la Corte proclamará oficialmente los resultados. Con los datos que hay ahora sobre la mesa no se hace evaluación oficial”, advirtieron a Efe desde la Corte Electoral. Sin embargo, “extraoficialmente, sí se puede afirmar que es cierto que el FA obtendrá la mayoría”, añadieron.

Así, salvo que una gran “anomalía” modifique estas cifras, el FA se hizo con su tercera mayoría legislativa consecutiva, una circunstancia que deja a Vázquez en una situación inmejorable, tanto anímica como políticamente, para competir por la presidencia.

Vázquez tendrá que disputar el balotaje con el candidato del Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, al no haber alcanzado el 50 % más uno de los votos necesarios para proclamarse vencedor en la primera ronda. En un principio, durante toda la campaña electoral las perspectivas de Vázquez eran complicadas, ya que las encuestas le otorgaban a lo sumo el 46 % de los votos antes de la noche electoral, mientras que sus rivales de los partidos “tradicionales”, el PN y el Partido Colorado (PC) llegaban a superar en conjunto el 50 %.

Así, de llegar a una segunda vuelta, esos dos partidos, que ya se aliaron en el pasado, podrían arrebatarle la presidencia a Vázquez, que ya gobernó Uruguay entre 2005 y 2010.
Sin embargo, la votación del domingo dibujó un panorama bien distinto. Primero fueron las encuestas a pie de urna y los primeros votos escrutados los que reflejaron que el FA había obtenido una votación mejor de lo previsto, si bien aún lejos de la mayoría absoluta.

Eso llevó a los candidatos a salir a reconocer unos resultados en donde a todos se les hacía evidente la necesidad de obtener aliados tanto para ganar el balotaje presidencial como para gobernar el Parlamento.

Finalmente, los 1.108.527 votos que recibió el FA este domingo fueron incluso más que los 1.105.262 que sumó el hoy presidente José Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009.
En segundo lugar quedó el PN de Lacalle Pou, con 716.527 votos, un 30,9 % del total, lo suficiente para garantizarse 32 diputados (dos más que ahora) y diez senadores (uno más).

Pese a subir en votos y escaños respecto a las elecciones de 2009, los nacionalistas esperaban mejores resultados, pues las encuestas les daban hasta un 33 % de los votos.

El Partido Colorado, que ha sufrido el mayor varapalo de estas elecciones, cosechó tan solo un 12,9% de los votos, muy por debajo del 17 % que los dirigidos por Pedro Bordaberry se llevaron en 2009. Así, los colorados pasarán de 14 a 13 diputados y de 5 a 4 senadores con 299.062 sufragios.

La alegría, por el contrario, llegó al Partido Independiente que con el 3,1 % de los votos, sumó una banca en la Cámara de Representantes a las dos que ya tenía y logró entrar en el Senado. Este resultado ubicaba al partido de orígenes democristianos de izquierda como “bisagra” parlamentaria en caso de que el FA no hubiera obtenido la mayoría, algo para lo que ya no van a ser necesarios.

Una novedad en esta elección es la entrada a la Cámara de Representantes del partido radical de izquierdas Asamblea Popular, que con 24.749 votos, un 1,1 %, tendrá un escaño.
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A la izquierda de la izquierda

La deuda externa, la soberanía estatal y temas relacionados con la ecología, ignorados en los últimos años, se colarán nuevamente en la agenda política de Uruguay a la luz del resultado de las elecciones nacionales de este domingo, que tendrán una segunda vuelta el 30 de noviembre. Asamblea Popular (AP) y el Partido Ecologista, Radical e Intransigente (PERI), ubicados a la izquierda del gobernante Frente Amplio (FA), ocuparán entre dos y tres bancas en la Cámara de Diputados y aprovecharán “para hablar de estas cosas y mitigar alguno de los impactos más terribles de lo que se viene”, dijo el candidato presidencial de AP, Gonzalo Abella. El PERI, liderado por el ingeniero agrónomo César Vega, también escindido del FA como Abella, considera “prioritaria” la defensa del medio ambiente y la naturaleza frente a las agresiones, y por eso “hará hincapié fundamental en esas premisas”.

Estos dos sectores han denunciado reiteradamente el progresivo envenenamiento del agua, que es una de las principales riquezas del país, la destrucción del recurso de tierra o la aparición de trazas de glifosato en la leche materna, y lograron frenar por el momento los planes del gobierno de habilitar la instalación de megaproyectos de explotación minera a cielo abierto. La izquierda emergente tiene además entre sus postulados la renegociación de la deuda externa, que “también hace agua por todos lados”, expresó Abella, y que se triplicó en los últimos diez años de gobierno del Frente Amplio.

Estos temas estuvieron ausentes en la reciente campaña, empobrecida en cuanto a propuestas renovadoras concretas y casi sin confrontación ideológica al haberse instalado en el país una suerte de acuerdo no escrito entre los partidos mayoritarios, para sostener el actual estado de cosas. La lucha electoral “se desdibujó”, dijo Abella, y por eso confía en que el acceso al Congreso permitirá instalar en el debate lo que denomina “un proyecto artiguista de salvación de la patria ante los grandes problemas que se vienen”.

Según los últimos datos oficiales divulgados ayer por la Corte Electoral de Uruguay, el Frente Amplio obtuvo mayoría parlamentaria al sumar cerca del 47,21 por ciento del total de los votos emitidos. En la Cámara de Diputados, de 99 miembros, el FA obtuvo 50 escaños, mientras que los partidos Nacional (PN) y Colorado (P.Col.) sumaron 46 y el Partido Independiente (PI) obtuvo tres diputados, mientras que AP y PERI ocuparán entre dos y tres lugares. En el Senado, el FA obtuvo 15 bancas, el PN 10 senadores y el Partido Colorado cuatro, mientras que el PI accedió a una banca por primera vez, ya que hasta ahora solamente tenía representación en la Cámara de Diputados.

El PN y el Partido Colorado son de tendencia conservadora y tienen una mayor proximidad ideológica, a pesar de que han sido adversarios históricos. Apenas terminó la elección, el candidato colorado Pedro Bordaberry prometió trabajar en favor del triunfo de Luis Lacalle Pou (PN) en el ballotage porque, a su juicio, es quien puede hacer los cambios que precisa Uruguay.
El Frente Amplio fue la expresión de la izquierda uruguaya desde su fundación, en 1971, pero se fue acomodando a posiciones de centro y dio lugar al surgimiento de una “verdadera izquierda”, como se autodenominan la AP y el PERI, además de otros sectores minoritarios, de tendencia marxista o trotskista. Algunos analistas dan a Tabaré Vázquez como seguro ganador en la segunda vuelta. “Sigue la era progresista cinco años más, el resultado es bastante claro”, afirmó el politólogo Adolfo Garcé, y consideró que la votación resultó “frustrante” para el PN y para el Partido Colorado.