EL GENERAL TIENE QUIÉN LE ESCRIBA. por Tomas Rodríguez L.

03 febrero 2015

“Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no”.
Gabriel García Márquez El coronel no tiene quien le escriba

General Gonzáles

Ese treinta, ha sido el suscitador de un libro que cubre un drama existencial, con todo y emociones, incertidumbres y contradicciones… el tema continúa. Los símbolos de una marca registrada siembran inquietudes, mientras el contexto del texto parece no tener versión única para la historia. La verdad oficial no disipa las dudas y los detractores de sus conclusiones, que ya no son pocos, están pagando las consecuencias de su falta de fe. La palabra obra u omisión tiene su precio.

El motivo de un libro esperado también llama la atención, el comandante del rescate ahora nos escribe y no antes. Sigue la silenciosa zozobra del tiempo con versiones controversiales y preguntas que nadie responde frontalmente ¿Quién ordenó el rescate? ¿Hubo secuestro? ¿Existió intento de golpe?

Se despierta el ambiente político y está lloviendo, el clima es malo y no pensamos solo en el invierno, la situación económica caldea, el precio del crudo a la baja, las encuestas sondean la piel de la liposucción política y las cocinas de inducción son oferta indiferente para los consumidores. El general presentó su obra, cuando los helicópteros se caen.

Así también, un legislador con sus pies en polvorosa resiste, su asesor lo propio, el amigo medico acaba de cumplir una condena por preguntar cosas sobre el tiroteo del hospital. Quien no pregunta es el general, él asevera ¿Qué le espera? Ese 30 murió gente en enfrentamiento fratricida entre hermanos de uniforme. Cosa curiosa, el general escribe sobre lo acontecido cuando nadie lo esperaba que lo haga, nadie le dijo que hable y el habla, nadie le pregunta y el responde. Los inquisidores nunca lo investigaron a él, principal actor del rescate y él por motu propio decide hacerlo ¡Dios mío¡

En momentos en que el oficialismo y sus seguidores ya sentenciaron que fue un intento de golpe de Estado y la oposición de izquierda dice, decía, o no decía pero creía y cree que nunca hubo golpe ni intento, llega González (el pueblo bromea: González el que entra cuando tu sales) con vestido y pinta, el comandante del rescate llega a decirnos que para él no hubo intento de golpe ¡que golpe¡

El testimonio del comandante es cosa seria: “él no fue secuestrado sino retenido”, “la Inteligencia militar no definió intento de golpe de Estado”. Ante las cuales las respuestas eran de esperarse, los altos funcionarios contestan: “novela de ficción” “infamia” “cavernaria y retrógrada”

Un Testimonio (testimonĭum) describe al testigo versión en latín y en la acepción griega testigo es mártir («μάρτυρας», «testigo») en ambas se hace referencia a quien da fe de algo vivido o presenciado. Si es falso el testimonio o no es creíble, la historia ya lo dirá, en tanto podría ensayarse una encuesta de fiabilidad a la ciudadanía.