MOVIMIENTO MONTECRISTI VIVE FRENTE A LA SITUACIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA QUE VIVE EL PAÍS


Comunicado

Quito, 4 de marzo de 2015

Frente a la situación política y económica que vive el país, y preocupados por los efectos que la crisis puede provocar en los sectores populares y en los grupos más vulnerables del país, el Movimiento Montecristi Vive expresa lo siguiente:

1. La movilización para debatir y hacer frente a las modificaciones constitucionales promovidas por el Gobierno a través de la Asamblea Nacional, que en su mayoría no constituyen simples enmiendas, constituyen una prioridad impostergable. Su aprobación o rechazo deben responder a una decisión soberana de todo el pueblo a través de una consulta popular. Hoy, tanto el gobierno como sectores políticos interesados en evitar este pronunciamiento pretender desviar la atención de pueblo hacia temas coyunturales y electorales que no revisten la importancia que tienen las modificaciones constitucionales. Montecristi Vive, junto con otros ex asambleístas constituyentes, ha iniciado un proceso de debate a nivel nacional, con sectores sociales y ciudadanos, para oponerse a estas modificaciones sin la debida participación popular.

2. Por un lado el gobierno de la restauración conservadora, y por otro el acuerdo electoral alcanzado por ciertos sectores de la oposición alrededor de viejas y nuevas figuras de la derecha, pretenden polarizar al electorado entre dos opciones a fin de neutralizar cualquier alternativa popular y de izquierda. El Ecuador no tiene por qué estar condenado a optar entre la restauración conservadora del siglo XXI representada por Correa, y la restauración conservadora del siglo XX representada por Nebot, Lasso o Rodas.

3. Una salida al agotamiento de un modelo basado en el consumismo, la extracción irresponsable de recursos naturales y el autoritarismo solamente puede surgir como resultado de la acción y la participación democrática de los movimientos sociales y organizaciones populares. Pretender resolver los problemas del país a la vieja usanza, mediante conciliábulos y reuniones a puerta cerrada, únicamente contribuirá a profundizar las desigualdades y la exclusión política y social. Hay que escuchar a la gente que cada vez más se expresa y manifiesta en las calles y plazas del país.

4. Por otro lado, el manejo de la crisis desatada por la caída de los precios del petróleo no puede hacerse de espaldas a la población, entre expertos y tecnócratas que se sienten imbuidos de la representación del “interés general” para, en la práctica, servir a determinados intereses económicos. Ni tampoco puede hacerse de una manera precipitada e inconsulta, tratando de hacer creer que todos los problemas provienen del exterior, cuando internamente el correísmo no ha tenido la capacidad para transformar la matriz productiva. Si la crisis no se la enfrenta recogiendo criterios y opiniones de todos los sectores sociales, el país repetirá una vez más las estrategias antidemocráticas del pasado, cuando se salvaba a los más ricos y se hundía a los más pobres. Además, la crisis debe transformarse en una oportunidad para cambiar de rumbo y construir otra economía, sustentada en la solidaridad, la reciprocidad y la equidad.

5. Montecristi Vive respalda las iniciativas de los movimientos sociales y populares de exigir que sus demandas sean escuchadas desde el poder. Por ello respalda la Cumbre de los Pueblos y Nacionalidades que se efectuará esta semana en Quito, y apoya la marcha convocada por el FUT, la CONAIE y los demás movimientos sociales del país el próximo 19 de marzo. Hacemos un llamado a los sectores sociales, movimientos juveniles y sectores democráticos del país a unir esfuerzos en un gran frente de resistencia a las modificaciones constitucionales y a las políticas represivas del régimen.

6. Por último, recogemos una vez más las palabras de la gran luchadora popular alemana Rosa Luxemburgo: “la libertad sólo para los que apoyan al Gobierno o sólo para los miembros de un partido, por numerosos que sean, no es libertad. La libertad siempre es libertad para los que piensan de manera diferente. De eso depende todo lo instructivo, saludable y purificante de la libertad política; su efectividad desaparece tan pronto como la libertad se convierte en privilegio”, o en un simple servicio público.

Juan Cuvi
Coordinador Nacional