LA MUERTE DE FREDDY TAISH SIGUE EN LA IMPUNIDAD. Por Luis Ángel Saavedra

19 de junio 2015

¿Quién recuerda a Freddy Taish?

Parece que incluso la justicia se olvidó de él, a pesar de que el mismísimo presidente Rafael Correa, a dos días de su muerte, prometió que se investigaría hasta establecer responsabilidades. Parece que más que la palabra presidencial puede la negligencia de los fiscales locales de Gualaquiza o los intereses de los militares involucrados en este crimen.

Quien sí lo recuerda es su madre, Elvira Tiwira. Ella cuenta que es viuda; dice que su hijo Freddy era su sustento y que ahora está abandonada a su suerte. Elvira no puede ocultar su dolor diecinueve meses después de que asesinaran a su hijo; siente que su corazón ya no puede latir por todo el sufrimiento que lleva encima. “Me han dicho que ya no lo recuerde, que deje ahí ya las cosas, pero no puedo vivir pensando que no se va a hacer justicia, mi corazón me duele”, dice Elvira

Quien también lo recuerda es su viuda, Susana Ankuash; lo recuerda cada vez que debe hacerse cargo de sus dos pequeños hijos, pues está sola y no hay quien lo ayude. Susana tiene una discapacidad visual, está casi ciega; cuenta que Freddy la amó así, por eso se convirtió en su héroe, pues fue una persona que no se fijó en ese detalle al hacerla su esposa. Freedy era el sostén de su madre, de su esposa y de sus dos hijos, un niño y una niña; a la niña apenas la conoció, pues tenía tres días de nacida cuando lo mataron; el niño, que lleva su nombre, va a cumplir tres años.

Otro que lo recuerda es su cuñado, Raúl Ankuash. Para él, el recuerdo de Freddy se ha convertido en una razón más en su lucha por defender el territorio shuar; pero ya luce cansado, le ha tocado enfrenar un sistema judicial negligente y temeroso a la hora de investigar la muerte de Freddy. En un reportaje del programa Visión 360, de Ecuavisa, Raúl pronunció una frase que se hizo tendencia en twitter: “Dicen que la justicia del Ecuador está en su mejor momento, pero está en su mejor momento de corrupción”, dijo Raúl en esa entrevista.

Raúl asegura que se siente solo en esta lucha, siente que las organizaciones sociales, de derechos humanos o ambientales lo han abandonado; que no se han comprometido lo suficiente con el caso de Freddy Taish, por eso se ha quedado estancado en la etapa de investigación.

Un proceso jurídico empantanado

Han pasado 19 meses desde el asesinato de Frededy Taish y en la Fiscalía de Gualaquiza no se ha avanzado prácticamente nada; al contrario, se ha querido desvirtuar la realidad de un asesinato con una investigación sobre supuestos actos terroristas endosados a la nacionalidad shuar; pues lo primero que hizo la Fiscalía fue abrir un proceso por terrorismo para investigar un supuesto enfrentamiento entre la nacionalidad shuar y el ejército, y de ahí deducir que Taish murió como producto de este enfrentamiento.

La realidad no es así. El operativo militar del 7 de noviembre de 2013, que inició con una requisa de dragas en la comunidad de Campanak Etsa, fue observado por varias personas a lo largo del río Zamora, hasta que los militares llegaron disparando gases lacrimógenos a la isla de Tutus, donde Freddy pescaba en compañía de su madre y algunos niños de la comunidad.

Es verdad que los militares recibieron disparos de perdigones en algún lugar aguas arriba de la isla de Tutus; 9 militares resultaron con heridas, dos de ellos con heridas de consideración y que debieron ser llevados a unidades de salud; pero este ataque, que también debe ser investigado y sancionado, no justifica lo hecho por los militares en la isla de Tutus.

Es vox populi que los oficiales que comandaban este operativo estaban armados con pistolas calibre 9 mm, incluso esto se comprueba en un video presentado por el mismo gobierno en una cadena de televisión. La bala encontrada en el cuerpo de Freddy Taish corresponde a este calibre y el casquillo de bala recogido en el lugar de los hechos también coincide; sin embargo, el acceder a las armas que portaban los militares o tener la nómina de los militares que participaron en el operativo, en especial el nombre de los oficiales que lo comandaban, se ha convertido en un asunto de seguridad nacional y, por tanto, en un obstáculo que el fiscal cree que es insalvable a pesar que sabe que cuando se produce una violación a los derechos humanos, no se puede argumentar razones de seguridad nacional para establecer responsabilidades sobre estas violaciones.

Por su parte, las autoridades indígenas, en investigaciones realizadas por su cuenta, han logrado conocer toda la estructura militar que participó en este operativo que, dicho sea de paso, fue presentado como un simulacro a dos funcionarios de la Agencia de regulación y Control de la Minería (ARCOM) que los acompañaron; incluso la joven funcionaria que acompañó a los militares estuvo convencida que el muerto era parte del simulacro. Solo el fiscal no ha logrado investigar nada.

En conversaciones realizadas con operadores de justicia de Yanzatza, Gualaquiza y Macas, se han referido a este fiscal como uno de los funcionarios más ineptos del sistema, pues el caso Taish no es único en el que las investigaciones se han estancado. De ser este el caso, cabe preguntarse cómo un caso tan importante como el de la muerte de un líder shuar a manos del ejército pudo recaer en manos de un profesional de esta naturaleza; ¿será porque de esa manera se garantiza premeditadamente que el caso Taish quede en la impunidad?

En la Comisión de la Verdad

El pasado 8 de junio, familiares de Freddy Taish, encabezados por su madre y su viuda, llegaron a Quito para entrevistarse con funcionarios de la Unidad de la Fiscalía de la Comisión de la Verdad. Vinieron buscando su apoyo, en la creencia de que desde Quito se debe vigilar la actuación del fiscal de Gualaquiza encargado de ese caso.

La confianza de los familiares de Freddy se basa en lo demostrado por la Fiscalía en otro de los asesinatos de líderes shuar, el de José Tendentza, pues en este caso, parece ser que los funcionarios de gobierno no tuvieron nada que ver; entonces, si el gobierno no lo mató: ¿quién fue? Aquí los fiscales del caso han mostrado su profesionalismo.

El gobierno y la fiscalía tienen un gran interés en resolver el caso de la muerte de Tendentza, la Fiscalía Provincial de Morona Santiago y la Fiscalía General de la Nación constantemente han pedido informes sobre los avances de la investigación; se ha llegado a la detención de dos sospechosos, lastimosamente la detención se hizo de tan mala manera que se argumentó la ilegalidad de la misma y se los dejó en libertad; en todo caso, el gobierno ya tiene una línea de argumentación sobre el asesinato de Tendentza, y todo esto se ha logrado en seis meses.

El caso Tendentza ha demostrado de que si hay voluntad de investigar y si al gobierno le interesa investigar, se avanza con rapidez; entonces surge la pregunta del porqué no existe la misma voluntad de investigación en el caso Taish, ¿será porque en este caso si están involucrados funcionarios del Estado, como son los militares?

La Fiscalía de la Comisión de la Verdad se ha comprometido con los familiares de Freddy Taish a pedir un informe sobre la actuación del fiscal de Gualaquiza, se ha comprometido a dar seguimiento a estas investigaciones. Los familiares de Freddy han tomado su palabra y espera que se cumpla con los ofrecimientos para que las investigaciones culminen, se establezcan las debidas responsabilidades y este crimen no quede en la impunidad.

 Foto: El Comercio