¡MUERO, EL RODAS NO SE AHUEVA, CARAJO! Por Hugo Palacios (el búho)

25 de junio 2015

Antes era ahuevado, ahura soy un macho con los tilingos en la mano, un macho a todo dar, un machín de súbito, un machote de la shyris hasta donde los emblemas huevoniles me alcancen. Maravilla de alcalde. Se donan huevos al por mayor, visiten su despacho.

Como para completar el sainete, vea. Ese pobre semialcalde de Quito dizque tampoco se ahueva. Los asesores del bonitico le han hecho ver el video del difunto León unas doscientas veces –porque con una sola vez no le alcanza- como para que le entre la fuerza testicular socialcristiana y lance a los cuatro vientos esa frase tan de macho burgués, ese poema de marca Nebot y similares. Solo bastó que alguien por ahí le diga que el señor está en la retaguardia de toda la movida para que aproveche el momento preciso y cámaras un dos tres, filmen.

Si la política ecuatoriana desde las altas esferas –así le llaman los expertos- se caracteriza por ese son discursero de macho alfa a la criolla. La novela de hoy debería llamarse: “todo lo que nos heredó el León”. Solo de verle al Nebot, al Correa, al Lasso, al Páez, y ahura último al Rodas, a uno le dan ganas de santiguarse desde la corona hasta las nobles partes que ellos aluden. ¡Muero, qué machos qué son! Regalarán alguito de testosterona, venderán en frascos al por mayor y así todos nos desahuevemos un dos tres.

Porque eso de estar ahuevados no funciona en la política. Hay que demostrarle al pueblo y a los nuevos marchantes que solo los que sacan sus adornos un dos del anonimato y los publican frente a las cámaras son los que valen. En serio, avisen, cuántos frascos de desahuevol le dieron al alcalde para que salga puño en alto a defender la democracia. Cómo se nota clarito que le sueña dormido y despierto al Nebot; yamismo él también se abre la camisa y muestra sus cuatro pelos de macho en ascenso para rugir a la multitud y cantarles la cumbia del ya no me ahuevo jamás. Antes era ahuevado, ahura soy un macho con los tilingos en la mano, un macho a todo dar, un machín de súbito, un machote de la shyris hasta donde los emblemas huevoniles me alcancen. Maravilla de alcalde. Se donan huevos al por mayor, visiten su despacho.

¿Qué tal? Las dos principales ciudades del país tienen alcaldes que no se ahuevan. Su yo, su súper yo y su eleon les aconseja no ahuevarse, alzar la voz como varón, agitar a las masas y vomitar el discurso que solo los súper varones entienden. Dios bendiga a ese difunto que les enseñó tanto, que les dicta la frase precisa en el momento perfecto. Le ha quedado al Nebot lo machote cuando fue Gobernador del tirano, cuando dizque no sabía nada de torturas y desapariciones y lagunas de Yambo, nada. Y ahora el Roditas, pobre, pero bueno, ya que el cursito de Alcalde no le funciona ni para atrás ni para adelante, masea el curso de desahuevamiento. Masea alguito.

¡Ay, el Correa!, volvió a desenterrar a los machos que ahora son líderes de marchas con banderas negras. Y para colmo, sus serviles colaboran para aumentar la bronca, sino veánle al Alvarado, pidiendo justicia porque un periodista desde su blog le canta sus verdades con gracia y estilo. Y encima cargamontón con los guambras del Mejía. ¿Quién les asesora? Enemigos han de ser, porque hay que ser bien del todo para seguir haciéndose los muy muy cuando la realidad les grita que yamismo chau chau. El que siembra prepotencia cosecha… cosecha… ¿qué será?… pero algo bien feo ha de ser, bien feo!

¿Cabeza de canguil le dicen? No, ya no. Ya ascendió por el ancho mundo de los machos que gobiernan Guayaquil. Mas bien huevos de canguil. Como para que reviente cada que le hagan hervir.

Foto:  Vicente Costales / EL COMERCIO