ECUARUNARI: CARTA AL PAPA.

Kitu, julio 10 del año colonial 2015

Respetable Papa Francisco, Ciudad del Vaticano.

De nuestras consideraciones:

Con profunda tristeza e indignación escribimos esta carta, para demandar a Ud. y la jerarquía de la iglesia católica, una explicación a la exclusión explícita en un momento histórico al que los pueblos indígenas asistimos.

Como nunca antes, se activa la recolonización en el Ecuador: con el aniquilamiento de la educación bilingüe, restricción de la justicia indígena, criminalización de los defensores del Agua y la Pachamama, encarcelamiento a dirigentes, asesinatos de (Wisuma, Taish y Tendetza) por conflictos socioambientales, Ley de Minería que permite el despojo de territorios indígenas y desplazamiento de comunidades provocados por la megaminería metálica y la explotación hidrocarburífera (incluido a explotación del Yasuní), usurpación de la gestión comunitaria del agua por el Estado y la empresa privada (ley de aguas y su reglamento), restricción de derechos y libertades de expresión, prensa, asociación (ley de comunicación, Decreto 16), insulto, vejámenes, descalificaciones por el gobierno en contra de la dirigencia indígena (tales como “tirapiedras, terroristas, saboteadores, emponchados, emplumados, ecologistas infantiles, ridículos, roscas, caretucos, siki ñawi, y la lista es larga). A ello se suma la concentración de las funciones del Estado en el ejecutivo, y un paquete de enmiendas constitucionales que amenaza suprimir la sindicalización del sector púbico, la militarización de las calles, y remata con la reelección indefinida del presidente.

La visita papal fue la oportunidad para denunciar, desde la autoridad de la iglesia católica, la verdad vista desde la otra orilla: la de los excluidos. Para el presidente Correa hubo los 4 días, los pueblos indígenas no queríamos igual tiempo, ni 4 horas, sino apenas un tiempo prudencial. Sin embargo, una vez mas fuimos utilizados, legitimando el “Encuentro del Papa con las organizaciones sociales” al haberse permitido intervenir solo a 2 representantes de la empresa y dos personas vinculadas a la iglesia, que no está mal… pero y los pueblos milenarios de la Abya Yala? excluido como siempre, así ‘encuentros para que desencuentros’.

Este desencuentro, parecido al “encuentro de dos mundos” celebrado rimbombantemente en 1992, al conmemorar los 500 años de conquista europea. Al parecer, igual que hace 400 años, el Colegio de Cardenales de Roma debatía si los indios podían recibir los sacramentos sin ser seres humanos y sin tener alma. Hoy no dudan de aquellos porque con las encomiendas, diezmos y primicias pagamos con creces la evangelización y sin consentimiento previo. Además con el dorado extraído de nuestras tierras, brillan los templos, escondiendo en la sombra el sudor, las lagrimas, la sangre inocente de nuestro abuelos.

Hoy siguen dudando si los indígenas tenemos derecho a voz propia, por no ser sujetos políticos, por ello nos negaron el derecho a participar con voz propia, porque íbamos a demandar respeto y exigir a la jerarquía de la iglesia católica, perdón por la complicidad en unos casos y la autoría en otros junto a la corona y al Estado por haber causado los espantosos genocidios, etnocidios y ecocidios contra los pueblos originarios, mas solo servimos para adornar el templo de San Francisco[1], para que la historia se reedite; incluso pretendieron despojarnos de la sagrada Wipala[2]. Igual que antes, se depreciaba a nuestros potentes símbolos: la Chakana, el Tinku, el Churo, etc de paganismo, brujería, hechicería; hoy de objetos políticos porque era un “acto religioso”; tanta doble moral o ignorancia supina de los agentes del catolicismo y tanto formalismo para un acto que en tiempos del Nazareno, primaba la humildad y la sabiduría.

No vamos a ir mas de rodillas, la sumisión se terminó, ya no queremos que sigan vendiendo el sufrimiento de esta vida con la recompensa post muerte, demandamos justicia aquí y ahora, devolviendo todo lo que nos usurparon. No queremos una iglesia marcada por una pasmosa indiferencia ante las gigantescas injusticias sociales, no mas complicidad ante los atropellos de diario, no queremos una iglesia neutral, exigimos una iglesia para los pobres, para los humildes, los excluidos. Ninguna declaración u oración resucita al muerto, y menos aún el genocidio colosal ocasionado en estas tierras generosas. No más cruces con espadas, queremos una iglesia comprometida con la acción como reconocemos la valentía y el coraje de Fray Bartolomé de las Casas, de Camilo Torres, Oscar Arnulfo Romero, Leonardo Boff, Leonidas Proaño, Monseñor Angelelli, y más destacados hermanos servidores del pueblo igual que las hermanas/nos de la pastoral social e indígena; las bases siempre son la excepción.

La oportunidad ya pasó, más la deuda de la iglesia con los pueblos indígenas acrecentó y es impagable, pero al menos atenuar la reparación es posible. Como? Podemos decir, si el Papa Francisco o su sucesor, pero en esta vida, encuentra un espacio para los ‘silvestres’ o como nos trataban antes los “naturales”.

Por ahora demandamos disculpas publicas a la jerarquía de la iglesia católica por esta insolencia, no hacia la dirigencia indígena que somos pasajeros, sino los pueblos y nacionalidades milenarias. De nuestra lado, resignación no encontrará, la opción será la desbautización, descatolización y descolonización sustentado en el derecho al libre determinación de los pueblos.

En resistencia

Carlos Pérez Guartambel

Presidente de la ECUARUANRI

C.C. SEÑOR NUNCIO APOSTOLICO DEL ECUADOR

[1] Espacio preinkaiko, donde fue edificado dejando en ruinas, derribando piedra sobre piedra, sobre una waka sagrada de los kitus,

[2] Sagrada bandera de la Abya Yala que cuenta con la representación de 7 colores que representa la vida en forma escalonada como puente cósmico