LA DERECHIZACION DEL MOVIMIENTO PACHAKUTIK. Por Atawallpa Oviedo Freire*

02 de febrero 2016
La convocatoria de la directiva nacional de Pachakutik del 27 de enero del 2016 a varias organizaciones políticas y movimientos sociales, dejó ver en claro que hay una división a nivel de todo el movimiento indígena y de sus organizaciones o brazos ejecutores, especialmente dentro del movimiento político Pachakutik.
En la reunión se pudo vislumbrar que hay dos posiciones: los que quieren la unidad con la derecha, y los que la rechazan categóricamente y solo quieren la unidad con el pueblo y los movimientos sociales.  Con ello, reflejando el nivel de colonización de unos y otros, siendo los de la amazonia y de la costa los más occidentalizados. Seguramente se explica, en cuanto el indígena de la amazonia nunca fue esclavizado ni sometido como si lo fue (y lo sigue siendo) el indígena de la sierra. Por eso, les resulta una traición la que están haciendo algunos de sus hermanos de la amazonia uniéndose con el “patrón blanco”, aquel que les viene explotando desde hace 500 años.
Resulta incomprensible para el indio serrano el sentarse en la misma mesa con quienes día a día les siguen pisando el poncho y porque guardan en su memoria la lucha de 5 siglos, de la que carecen los amazónicos. Estos últimos son más indulgente con las élites y su mayor interés es económico o de beneficios materiales, antes que luchar por un cambio estructural. Pero al mismo tiempo los más claros en esta situación son ciertos grupos de la amazonia (sarayaku), pero son una minoría en relación al nivel de evangelización y de civilizamiento de la mayoría de la población amazónica. En la sierra también están bastante colonizados, pero hay un importante sector que tiene profundidad y determinación.
Aquellos que abogan por la unión con la derecha, fundamentan o sus argumentos coinciden con los discursos y postulados de la derecha: unidad para salvar a la Patria, unidad de las derechas e izquierdas para frenar al correismo, unidad de todos frente al fascismo, unidad dejando a un lado las ideologías y los intereses partidistas, etc. Todas estas, antiguas teorías y aspiraciones de la derecha que al fin han logrado calar en una parte de los indígenas y que ahora hacen el eco de que la derecha sí puede salvar a la patria. En dicha reunión accidentada, un dirigente de la provincia de Los Ríos puso de ejemplo al cerebro humano que funciona por la existencia de los dos hemisferios: el derecho y el izquierdo, por lo que -según él- era natural y normal que se unan las derechas e izquierdas políticas. Un ejemplo totalmente absurdo, pues la derecha política no funciona como el hemisferio derecho, con sensibilidad, espiritualidad, horizontalidad, integralidad, sino todo lo contrario. La derecha no busca la armonía de las dos fuerzas sino la imposición de la una sobre la otra (la competencia). Ese el nivel político de la dirigencia de Pachakutik.
Asimismo una dirigente de Imbabura se atrevió a decir que muchos de los que habían llegado al encuentro y que estaban en desacuerdo con la unidad de izquierdas y derechas, eran pagados. Lo cual deja ver, quiénes y qué mentalidad es la que está al interior de Pachakutik, como al mismo tiempo refleja el desprecio a sus hermanos indígenas y la revalorización a la gente de derecha. Pero lo más grave y que demuestra la clara derechización de Pachakutik fue la intervención de la coordinadora nacional Fanny Campos, quién en vez de buscar la unidad del movimiento y de manejarse prudentemente, llegó a decir que ningún movimiento de fuera de Pachakutik va a imponerles lo que ellos deben hacer, en referencia a la CONAIE y la ECUARUNARI. Olvidándose que Pachakutik surgió gracias a la lucha y la acción del movimiento indígena y que además ellos son el brazo político y no una organización independiente. De otro lado, reaccionó con tesis regionalistas –como lo hace la derecha- , diciendo que se unirán con la gente de la amazonia para ver quiénes son más fuertes, en referencia y  en aprobación a Marlon Santi ex dirigente de la CONAIE y de otro dirigente provincial, quienes dijeran que no iban a permitir imposiciones de otra regional. Una actitud segregacionista y divisoria por parte de un ex presidente de la máxima organización de los indígenas, cuando las organizaciones de la sierra solo manifestaban su desacuerdo con la presencia de la derecha en dicha reunión y pedían la suspensión.
Y así, podríamos señalar una serie de conceptos y de expresiones que dejan ver claramente como el pensamiento colonial y de derecha, están inmersos en muchos dirigentes y bases del movimiento indígena y de los mestizos que los apoyan. Observándose principalmente esta alienación de las epistemologías del norte en el movimiento Pachakutik y muy especialmente en la mayoría de los que actualmente ostentan dignidades de elección popular. Los que están en el poder codeándose con la vieja derecha que quiere recuperar el timón y que para ello manipulan a las organizaciones populares para que ingenuamente los apoyen con el discurso maniqueo de que la Patria nos necesita a todos. Esto es, La Patria del 2% de dueños del 80% del Ecuador.
Frente a todo esto, nos preguntamos: Desde cuando acá la derecha es la nueva salvadora de la Patria y los indígenas le ponen a la derecha en su mismo nivel, si ellos son los que han dirigido este territorio durante 500 años, si ellos son los corresponsables de la situación actual del país, si ellos son los que han manejado a su antojo la democracia y la libertad, si ellos desde el retorno a la democracia han hundido más al país y frente a ese fracaso el correismo aprovechó para llegar al poder, si ellos instauraron la partidocracia y el correismo la ha perfeccionado, si ellos en última instancia han sido los beneficiarios del boom petrolero manejado por el correismo, si ellos en sus discursos siguen defendiendo el capitalismo, si ellos en la vida cotidiana siguen despreciando a los negros y a los indios (por cierto, en este encuentro se vio el malestar de algunos aniñados que tenían miedo de que les rocen los indios o de que dañen su fino olfato los olores del campo, por ejemplo la reinita Cristina Reyes).
Habría que preguntarles a las derechas de Pachakutik: Si el Ecuador estuvo mejor con Febres Cordero, con Mahuad, con Sixto, con Lucio, con Abdala. Si ya se olvidaron del feriado bancario, de la sucretización, de la tercerización, de los negociados. Si ya perdonaron los asesinatos y persecuciones de Atahualpa, Rumiñahui, Daquilema, Jumandi, Tránsito Amaguaña, Lorenza Avemañay, Dolores Cacuango, etc.  Si alguna vez en la historia nacional la derecha ha hecho algo en beneficio del pueblo, cuando todo lo que han hecho ha sido mejorar y asegurar una mano de obra eficiente y competitiva, que les permita enriquecerse más. Si el correismo es el otro lado de la misma moneda capitalista civilizatoria. Si el correismo es la misma derecha, pero pos-moderna.
Claro que no se trata de que el movimiento indígena quede marginado de la acción política ni de las próximas elecciones, ni que se quede nuevamente con un 3% de los votos, pero no por evitar aquello se van a aliar con sus eternos capataces. Lo que hay que hacer es meditar en sabiduría para buscar las formas y los mecanismos que permitan unir fuerzas y votos con sectores afines, es decir, con todos los que viven y son lo mismo. Como para también ceder ciertas posiciones con grupos cercanos (por ejemplo Paco Moncayo o César Rodríguez que estuvieron en este encuentro), pero hacerlo con la vieja derecha, esto es, con sus patrones es no tener personalidad o ser sádicos para esperar que nuevamente los golpeen cuando tengan otra vez la oportunidad de hacerlo directamente, como lo han hecho siempre.
La construcción de la plurinacionalidad no es la unidad de izquierdas y derechas, sino la unidad de los distintos pueblos. No es la unidad de los ricos con los pobres, de los empresarios con los trabajadores, de los patrones con las empleadas domésticas, etc., es la unidad de los pobres, de los trabajadores, de las empleadas domésticas, de los pequeños comerciantes, de los artesanos, etc. La derecha desde siempre ha tenido como misión la construcción del Estado-nación y por ende están en desacuerdo con la plurinacionalidad, pues eso significaría acabar con el Estado criollo que permite que ellos sean las élites y los demás sus siervos.
Claro que no se trata del todo o nada, pero tampoco del poco para seguir arrodillados a los grupos monopólicos. Se trata de ir construyendo la unidad popular, pero no solo en elecciones sino siempre. En esto, es criticable que la CONAIE y la ECUARUNARI se movilicen solo ahora para reclamar cambios radicales en Pachakutik, cuando todo el tiempo han estado casi silenciosos ante su derechización y solo ahora que ya es grave la situación se ponen en alerta máxima.
En definitiva, si algo hay que agradecer a esta etapa correista es que ha desnudado mucho más a los actores de la izquierda. Antes, como todos combatían a la derecha conservadora parecían todos de izquierda y comprometidos con la revolución, pero ahora aquellos con más influencia colonial y rezagos derechistas, han dejado que brille el lado que más predominancia tenía o hacia dónde viraban en forma práctica en su vida diaria. Su lado derecho ha sobresalido, prefiriendo aliarse a la vieja partidocracia que buscar la consolidación del movimiento indígena y popular para ganar en masa crítica. Han preferido hacer reuniones con la derecha que reunirse con las otras organizaciones plurinacionales, para llegar a acuerdos y consensos, y desde ahí abrirse hacia afuera. Por el contrario, han querido actuar a espaladas de las bases de Pachakutik y de las organizaciones indígenas, para imponer su voluntad derechizada.
Todo esto demuestra la crisis que también sacude al movimiento indígena, como a todo el país y al mundo en general. Después de 20 años en la lucha electoral han cometido muchos errores, como el apoyar a Lucio y a Correa, como dejar que cada organización actúe por su cuenta y no haya una coordinación general, como la falta de educación en las epistemologías indígenas para que haya mucho blanqueamiento en su interior. De ahí, que hayan surgido muchos felipillos a los cuales lo único que les interesa es ser nuevos ricos, y si llegan a ser gobierno harán como lo han hecho algunos en Bolivia con el fondo indígena.
Es importante lo que sucede ahora, pues es la gran oportunidad para sanear y limpiar a todo el movimiento, para dar un salto y entrar en otro nivel de la acción y del pensamiento indígena. O Pachakutik sigue a su derechización y por ende a su descomposición y degeneración, o es la oportunidad de hacer una revolución interna para enrumbarlo a cumplir la misión histórica para la que fue creada. Hoy tienen la oportunidad histórica de abrir una tercera posición a la que presentarán la unidad de la vieja derecha y la unidad de la nueva derecha (correismo). El pueblo anti-correista si no tiene una propuesta más allá de la derecha, votará por ellos. Pero si los movimientos sociales y alternativos abren una tercera propuesta, hay posibilidades ciertas y reales de abrir las puertas para iniciar una gran transformación luego de la experiencia vivida en el correrato y su fracaso estrepitoso.
A refundar Pachakutik y todas sus organizaciones, si quieren ser una alter-nativa definitoria.
 
* Movimiento Alternativo Vitalista