CASO CERRADO. Por Napoleón Saltos Galarza

27 de Marzo 2016

Ante todo la eficiencia. ¿Para qué pasar por procesos engorrosos? Suficiente dos tribunales. Las órdenes de las sabatinas y los tuits del Ministro. Todos los misterios quedan resueltos, los culpables descubiertos y administrada la pena.

Ahora que hay crisis de fondos fiscales, podría ahorrarse eliminando varios puestos de jueces, sobre todo en asuntos penales, y se podría colocar dos o tres amanuenses que tomen nota de las sentencias de los tremendos jueces. En la fiscalía sería suficiente el Fiscal General con dos secretarias que atiendan los teléfonos, whatsapps, correos electrónicos y otros medios de conexión directa con los sentenciadores. Se compensaría este ahorro con el aumento de estaciones del ECU 911, nuevos empleos de fisgones, soplones, amplificación de las redes de la SENAIN. La razón es la seguridad. ¿Por qué se denomina “inteligencia” a la vigilancia y al control? No importa que Snowden diga que “la vigilancia no tiene que ver con la seguridad, tiene que ver con el poder.”

El doble asesinato de Montañita fue resuelto en pocas horas, el tuit del Ministro mostró a los culpables confesos. La eficiencia debía ser mayor pues estaba en juego la imagen del país y se ponía en riesgo el turismo.

El problema no es sólo la anulación de las otras funciones. La simplificación criminalista abrió la puerta a la inundación de manifestaciones patriarcales y machistas sobre la culpabilidad de las víctimas. La Viceministra señaló que el caso apenas era una mala coincidencia, pues el comportamiento de las dos “chicas” hubiera encontrado el desenlace en cualquier otro lado. Y de paso, la criminalización de Montañita; la inundación de policías para controlar el microtráfico.

En la sabatina se anuncia la orden de acelerar la investigación sobre los hackeos a las cuentas de la Presidencia. Y la insinuación de los culpables. El Fiscal ya tomó nota de la orden. Seremos testigos de la eficiencia para resolver el caso. Caso cerrado. Para casos posteriores ya no será necesario allanar domicilios, los contratos con las Hacking Team y afines permitirán vigilancias limpias, asépticas y sin violencia.

Los casos denunciados por la Comisión Nacional Anticorrupción no tienen la bendición del poder, por lo cual no pueden entrar ni siquiera en investigación. Por ejemplo, el sobreprecio del 82 % de la hidroeléctrica Manduriacu, que pasó de 124’881.250 de dólares del contrato original al precio final de 227’389.966, no merece ser investigado. Aún más, el poderoso Vicepresidente denunciado amenaza con juicios penales a los denunciantes. Aunque esos casos pueden quedar abiertos para cuando se acabe el control del poder judicial.

Imagen: es.globalvoices.org