EL POPULISMO NO ES REVOLUCIONARIO. Por Jaime Muñoz Mantilla

28 de marzo de 2016

Eva Duarte de Perón “…los primeros 6 meses de 1951, la fundación que encabezaba donó 25.000 casas y tres millones de paquetes de medicinas, bicicletas y muebles. Llegó al grado de incendiar algunas ‘villas miseria’ –casas de madera donde se hacinaban los pobres- y construirles casas nuevas,….mientras multiplicaba no sólo los panes gratuitos sino una obra social tan alucinante como tangible…” “Quién pagaba la cuenta? No Eva misma sino las reservas argentinas acumuladas en décadas, los propios obreros con sus donaciones ‘voluntarias’ y, por supuesto, la posterioridad endeudada, empobrecida, devorada por la inflación”. (Enrique Krause. REDENTORES. IDEAS Y PODER EN AMÉRICA LATINA. Pág. 307 y 308. Ediciones Nomo).

La llamada Revolución Ciudadana defiende esta forma de enfrentar la pobreza.  Exalta, a menudo, a personajes como la propia Eva y al general Juan Domingo Perón, cuya simpatía por los nazis fue visible y consta en la Historia: Proveyó de 8 mil pasaportes argentinos y mil cien cédulas de identidad  argentinas al agregado militar de la embajada alemana (citado por el mismo autor).

El símil histórico es dramático.  Lo es referido a la inocultable simpatía por el fascismo expresada por ideólogos de la RC y por el propio caudillo y por las políticas que, al tiempo que alienan al pueblo, llevan al país a la debacle ¿Qué le espera al pueblo ecuatoriano tras el despilfarro irresponsable? La “Revolución Ciudadana” lejos de sentar bases para la liberación de la clase obrera y dar respuesta al clamor popular tras el desenfreno neoliberal y pro imperialista de los gobiernos precedentes, empezó por aplicar medidas keynesianas, mezcladas luego con esos gestos populistas que, a menudo, encandilan a las masas.  Y, a la postre, cuando llegan los días de crisis –propias del capitalismo por el correismo  reencauchado- que sobrevienen inevitablemente, echa mano de recursos que afectan directamente al pueblo, a la clase obrera.  Prevalido de su híper presidencialismo dispone una medida inconstitucional: privar a la seguridad social de un recurso establecido en la Carta Magna, el aporte del 40% de los fondos requeridos para la jubilación; expide una ley de tierras que mantiene intocada la propiedad acaparadora de la tierra, en perjuicio de millones de indios y campesinos, y entrega cientos de miles de hectáreas a transnacionales para la explotación rapaz del subsuelo, entre cuyos efectos está el despojo de territorios a pueblos ancestrales y el despilfarro del agua, requerida por la explotación minera.

Vendrán, entonces, si Ecuador naufraga en las mismas aguas procelosas del viejo neoliberalismo, como ya ocurre con Argentina, las lamentaciones y la inculpación a la “izquierda dogmática e infantil” por no apoyar sus políticas autoritarias y antipopulares, disfrazadas de revolución por su populismo irresponsable.

Apostilla: Rechazamos categóricamente la adhesión que Fernando Villavicencio, justificada con sofismas que, al tiempo que fortalecen la candidatura del banquero del opus dei, lo hacen a las tesis del correismo.

Foto: taringa.net