LAS VENTAJAS DE SER SOCIALISTA DEL BUEN VIVIR. Por Hugo el búho

12 de Abril 2016

El buho

 

Para ser un buen socialista del Buen Vivir, solo hace falta dejar el color rojo en el perchero y comprarse uno verde clarito. Porque ése es el color del interés nacional, o sea del Frente Amplio.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir, solo hay que decir: como socialista, éstos son mis principios, y si no les gustan, tengo otros.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir, firme lo que el gurú de la Revolución le pida, declare asintiendo con la cabeza lo que el gurú sentencie y vístase bonito, sea elegante en el hablar y convincente en el sonreír.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir grite a voz en cuello que son socialistas deadeveras, que los otros socialistas, los que tanto molestan son los que entorpecen la revolución.

Para ser socialista del Buen Vivir hay que saber resignificar el verbo en finito pluscuanperfecto: criticar. Antes criticábamos al poder, ahora somos socialistas modernos y mejor criticamos a quienes critican a los que no criticamos.

Para ser socialista del Buen Vivir es importante tener un carguito de alto rango como Ministro, Subsecretario, asesor, delegado, etc., etc. Ah, y por supuesto, no olvidar la corbata roja, como para hacerle saber al mundo que masquesea un hilito rojo les queda de socialistas.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir siga cantándole al Ché, siga alzando el puño cuando suene Pueblo Nuevo o Quilapayún. Siga hablando de justicia social, siga dando discursos sobre el marxismo, sobre la equidad, siga conjugando la palabra revolución en todas las versiones que el proceso le dicte, siga al fondo a la derecha.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir, apoye la extracción petrolera del Yasuní, y llámese veedor, oídor y saboreador de los mínimos impactos ambientales. Y por último.

Para ser un buen socialista del Buen Vivir, condene a los terroristas, vandálicos y críticos que se oponen a sus ideas y a su gurú. Llámelos socialistas prehistóricos, infantiles, desubicados. No permitan que ésos mancillen el buen nombre y el mejor apellido del jefe supremo del Buen Vivir.

Mejor dicho, vaya a un restaurant cercano y pida buena comida y buen vino para resignificar lo que comen y beben los pobres que no son socialistas del Buen Vivir. Y ya.