LA IDEA ORIGINAL DE LA UNIÓN EUROPEA YA NO EXISTE”: Dagmar Enkelmann.

Dagmar Enkelmann

Entrevista Por Gerard Coffey

23 de mayo 2016

Dra. Dagmar Enkelmann, es una política destacada del partido alemán La Izquierda (Die Linke) y la Presidenta actual del Concejo Político la Fundación Rosa Luxemburgo. Es historiadora criada y formada en la ex República Democrática Alemana (RDA). Dos veces diputada en el Parlamento Federal (Bundestag) de Alemania, fue la primera directora parlamentaria de su partido en el Parlamento Federal.

24 mayo 2016

Europa está en apuros: la crisis de los refugiados, la posibilidad de que Gran Bretaña salga de la Unión Europea (UE), la subida de los partidos de extrema derecha, el colapso de los acuerdos sobre el libre tránsito dentro de la Unión, y la crisis económica de Grecia que sigue sin resolución. Los fundamentos de solidaridad y cooperación de esta Unión que surgió después de la Segunda Guerra Mundial (con el fuerte apoyo de EE.UU, y su política anti soviética) son ahora cada vez más cuestionados. No queda claro si la confluencia de estos retos representa nada más que una coyuntura difícil o si la Unión Europea que conocíamos ya está desmoronándose.

Para Dagamar Enkelmann, recientemente de visita en Quito, si vemos la coyuntura actual habría que decir que el proyecto como estaba planteado en los años cuarenta del siglo pasado, ha fracasado. “La idea original de la Unión Europea”, dice la funcionaria de la Fundación Rosa Luxemburgo, “la de una unión solidaria, económicamente enlazada, con estrategias laborales comunes y sin fronteras internas, esa ideal ya no existe”. Es una declaración dura, difícil de aceptar para los que aún tienen en la cabeza la idea de un lugar en el mundo donde la solidaridad reina.  Pero sin duda representa un fiel reflejo de la actual situación compleja del viejo continente.

El elemento quizás más visible del enredo que pretende resolver la Unión es el de los refugiados: gente que huye de una guerra brutal en Siria que la UE no ha podido controlar debido a los intereses complejos y contrarios de las potencias que están en juego. Decir que los intentos de llegar a una acuerdo común respecto al problema es un fracaso, en realidad sería generoso: es un caos total. Países del ex bloque soviético como Hungría y Polonia se niegan a recibir más de un puñado de refugiados, Austria construye muros, Macedonia cierre fronteras mientras Alemania dio la bienvenida a más de un millón refugiados en el 2015.

La única respuesta concreta del bloque no es más que un parche. Consiste en un acuerdo con Turquía, (país que aún no logra el largamente anhelado deseo de ser miembro) para que este reciba a los migrantes que la UE decide repatriar a cambio de concesiones. Es un acuerdo que ha despertado mucha oposición casa adentro, en parte porque ofrece a los turcos la posibilidad de viajar sin visa, lo que provoca más miedo a los migrantes[i]. Por su parte las organizaciones de Derechos Humanos lo rechazan debido tratamiento inhumano de refugiados[ii], cuyo ‘crimen’ es huir de una guerra que en gran medida se debe a la intervención indirecta de los mismos países de la UE.

Dice Enkelmann: “como Fundación Rosa Luxemburgo no estamos a favor del acuerdo; primero, por el mal trato que los refugiados reciben en Turquía y, segundo, porque el convenio representa otra barrera entre la Unión Europea y los países de donde provienen los refugiados. Es un intento de solucionar el problema que solo va  crear más problemas. La respuesta verdadera es apoyar a los refugiados y terminar con la guerra.”

Un millón de refugiados entraron en Europa durante el 2015 y el flujo no cesa. Según el International Rescue Committee, unos mil refugiados llegan cada día a Grecia, donde ya viven unos 45 ,000 en los campos de refugiados de Atenas (Pireus) y Idomeni. Las frustraciones se vuelven cada vez más evidentes. Muchos rechazan la posibilidad de ser devueltos a Turquía, situación que podría terminar en violencia y conflicto con las autoridades griegas [iii], algo que ya vimos cuando los refugiados intentaron cruzar la frontera con Macedonia de este año[iv].[v]

Explica Enkelmann: “Muchos refugiados en Grecia, conscientes del tratamiento que van a recibir en Turquía, han pedido asilo en la UE. Los procesos están en marcha  y no se puede simplemente enviar a esas personas de vuelta a Turquía. Lo que es más, Grecia se va a quedar sola con esta situación.”

Es evidente que la implementación del acuerdo no será nada sencillo. Muestra de ello es la reciente decisión de una corte de apelación en Grecia, que falló a favor de un migrante siriano al que le había negado el asilo. Se negó a confirmar su deportación a Turquía, tachando a ese país de ‘inseguro’; en la actualidad hay 2,7 millones de refugiados subsistiendo en Turquía.

“Hay que destacar”, dice Dagmar, “la responsabilidad que tiene la UE en provocar la situación, la guerra que produjo la salida de los refugiados de sus países. Incluso están exportando armas desde Alemania, al mismo tiempo que la UE está reduciendo el apoyo económico a los campos de refugiados de El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Líbano y Jordania, lo que implica que muchos no pueden quedarse allá y están obligados a salir en busca de una vida mejor.”

La situación es nada menos que inhumana y mientras la guerra continúa es imposible imaginar que el flujo de refugiados se termine, sobre todo cuando en Siria la gente vive atrapada debido al cierre de la frontera con Turquía. Si bien se podría ver una disminución del flujo de personas hacia Turquía y Grecia y de ahí a países como Alemania[vi],, lo más probable es que los refugiados escojan otras rutas, quizás más peligrosas, para llegar a la Unión Europea. Seguirán llegando. Decir que es apremiante encontrar una solución a esta tragedia humana es quedarse corto.

Para Enkelmann, lo que se necesita en Europa para resolver la situación de los refugiados es: “una solución conjunta entre los países de la Unión. Es un escándalo que países como Hungría[vii] y Polonia se nieguen a recibir refugiados.”

No será nada fácil. El  rechazo a los refugiados crece, quienes en un inicio fueron recibidos con brazos abiertos en Grecia y Alemania, ahora son cuestionados[viii]. Existe también una creciente división entre los países de la UE, seguramente influenciados por las posturas cada vez más duras de sus ciudadanos. Y los desacuerdos sobre qué hacer no se resolverán a corto plazo. Los recientes comicios en Austria – país que recién construyó un muro en su frontera con Hungría – es evidencia de ello: el partido de ultra derecha nacionalista, el FPÖ,  por poco gana la Presidencia y podría llegar al poder en los comicios generales venideros.

El problema de fondo, el toro en la choza, es la guerra en Siria en particular y la inestabilidad en el medio oriente en general. Y mientras la guerra continúa no habrá reconstrucción ni posibilidad de retorno para los refugiados. No sorprende que muchos estén renuentes a volver. En un momento se esperaba que la intervención rusa en Siria precipitara un acuerdo de paz, pero hasta ahora el objetivo sigue siendo elusivo. Además, dice la representante de la Fundación Rosa Luxemburgo, recurrir a las armas para encontrar la paz es contradictorio.

“La guerra en Siria no puede resolverse por la vía militar y los rusos están jugando ese papel. Aunque parezca que haya una solución a corto plazo, liberando a una ciudad o a una región por vía militar, sabemos por la experiencia de Afganistán que el conflicto interno se va a desplazar a otra parte. El elemento más importante son las negociaciones de paz, y estas no deben llevarse a cabo en un contexto de conflicto militar y deben incluir a todos los actores.”

Puede que, como observa Enkelmann, la idea original de una Europa social y solidaria ya no exista, pero no hay duda alguna de que sí existe un creciente apoyo popular a  la derecha nacionalista y de que las divergencias respecto a la forma de seguir adelante (la posibilidad de que Gran Bretaña salga de la Unión: el llamado ‘Brexit’) están son cada vez más evidentes. En este contexto tan complicado, cabe preguntar qué respuesta puede haber por parte de la izquierda europea. Si bien existe la propuesta de Yanis Varoufakis, el ex ministro de economía de Grecia, esta parece poco por ahora frente a la magnitud del problema y a la aparente incapacidad de los gobiernos de turno de resolverlo. Es una situación que podría terminar en una Europa derechista muy lejos de lo que se imaginaba en las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial.

Si hay una nota de optimismo, es que, como dice la entrevistada: “Existen movimientos en dentro de Europa que están planteando preguntas sobre cómo podríamos lograr una Europa solidaria y social sin políticas de austeridad o de chantaje. El problema es que estos movimientos son débiles y los gobiernos fuertes. Lo que necesitamos es mayor fuerza frente a los gobiernos y mayor unidad entre los mismos movimientos.”

“La Fundación Rosa Luxemburgo apoya a esta iniciativa para una Europea diferente” dice Enkelmann, “y en Junio auspicia en Alemania un foro sobre la estrategias que necesita la izquierda y los retos que enfrenta para crear esa Unión solidaria que tanto necesitamos”. Es una tarea difícil pero no imposible.

NOTAS

[i] Erdogan dijo que si la UE niega los visados, Turquía puede bloquear el acuerdo “Los representantes seguirán negociando, y si se sigue, bien, pero si no, se tendrá que dar un paso en el Parlamento. Si no hay acuerdo, el pacto de readmisión no se ratificará”, agregó Erdogan. Telam.com.ar 24 de mayo 2016 http://www.telam.com.ar/notas/201605/148704-turquia-erdogan-union-europea-visa-parlamento-bloquear-acuerdo-refugiados-crisis-migratoria.htmlv

[ii] Dice Gauri van Gulik, directora adjunta de Amnistía Internacional para Europa. “Turquía no es un país seguro para los refugiados; no les ofrece protección plena, y, sencillamente, las garantías sobre el papel no bastan. Hemos visto la realidad sobre el terreno: mientras Turquía no ponga fin a todas las violaciones de derechos humanos contra los refugiados y les garantice plena protección, no se debe devolver a nadie en virtud de este acuerdo. Lo que tiene que hacer Europa es centrarse en su parte del acuerdo y aceptar refugiados para su reasentamiento desde Turquía. También debe mejorar con urgencia las condiciones de los refugiados en Grecia.” Aministía Internacional , 20 de Mayo 2016. https://www.amnesty.org/es/latest/news/2016/05/eu-turkey-deal-greek-decision-highlights-fundamental-flaws/

[iii] Grecia envía policías a Idomeni para desalojar el campo de refugiados. El Gobierno (griego) dice que espera comenzar con los traslados este martes. El País 23 de mayo 2016. http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/23/actualidad/1464003755_304518.html

[iv]Más de 200 refugiados heridos por gases lacrimógenos en Idomeni

La policía macedonia trata de dispersar a más de 500 personas en la frontera con Grecia. El País 10 de abril 2016  http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/10/actualidad/1460287462_705271.html

[vi] En Enero del 2016 , 91,671 migrantes entraron en Alemania, en Febrero y marzo el número bajó a 61,428, y 20,608 respectivamente. En Diciembre del 2015, llegaron unos 120,000. http://www.dw.com/en/german-migration-figures-show-reduction-in-new-arrivals/a-19172831

[vii] Hungría cerró su frontera con Croacia en Octubre del 2015 para frenar el flujo de refugiados hacia su territorio. Aunque en el 2015 Hungría recibió el porcentaje más alto de pedidos de asilo en comparación con su población, eso no necesariamente implica que los refugiados pueden quedarse. Hungría acordó aceptar un número muy pequeño de refugiados.

[viii] El Coordinador alemán para los refugiados pidió que “se doble el número de deportaciones” http://www.dw.com/en/german-refugee-coordinator-calls-for-doubling-deportations/a-19175424  DW  O9 de Abril 2016