OTRO CORREISMO. Por Jorge Oviedo Rueda

07 de junio 2016

Ahora la onda viene de Oxford… no de Lovaina, que ya pasó, o está pasando, sin pena ni gloria. Esta vez es un historiador al que un grupo de notables ciudadanos le ruega que por favor acepte la heroica tarea de salvar a la patria.

Enrique Ayala Mora es el nombre del ungido, académico, historiador, profesor y una lista sin fin de títulos y méritos que incluyen hasta el de haber sido miembro del Club Domingo Sabio y el de PhD. Diputado y vicepresidente del Congreso Nacional en época de la partidocracia.

Dice haber sido socialista desde su más temprana juventud, dato que nadie ha podido comprobar porque, los que sí fuimos, nunca le vimos ni en pelea de perros, lo que si se recuerda es que en la década de los ochenta, cuando Víctor Granda Aguilar llegó a la secretaría del PSRE, apareció, con su aire aristocrático, calificando de “izquierdistas infantiles” a los que pensábamos revolucionariamente. Aliado con León Roldós, Salgado, Rodas, Granda y otros de triste recordación, conformaron una rosca seudo revolucionaria que se “tragó” literalmente al PSRE, al que ahora, después de haber estado aliados al correismo, dicen pertenecer.

¿Su pensamiento político? No es otra cosa que el segundo tomo del correismo, revisado, ampliado y corregido, ahora con la pretensión de implantarlo con el elegante estilo inglés.

Es curioso que en el remitido público no aparezca el nombre de Alberto Acosta, pero la propuesta de Montecristi Vive es lo que une a esta izquierda. Es esa izquierda “sensata” y “racional” que, por definición, es incapaz de pensar revolucionariamente.

Lo hemos dicho, y no nos cansaremos de decirlo, a la izquierda de Correa sólo puede estar un pensamiento radical y revolucionario, si no queremos que la derecha se nos venga disfrazada de académica oveja.

Foto: Universidad Andina.