UTOPÍA DE LIBERTAD O FENOMENOLOGÍA DEL PODER. Por Tomas Rodríguez león

20 de junio 2016
La pre intención,  pretensión disciplinaria del poder dispone que los  individuos transiten de un encierro a  otro; de la familia a la escuela, y de esta  a la fábrica o al cuartel, sin que se olvide nunca la consulta por  la clínica  hospitalaria, donde mejor se expresa el veredicto del dolor y de la vida. Todo se articula en la dimensión vertical y la obediencia, pero la palabra clave del control, la esencia misma del  dominio, surge de la naturalización auto asumida de seguridad percibida.  La aquiescencia al carcelario que  nos cuida por nuestro propio bien, que nos sentencia, que nos recuerda que es prohibido olvidar y  que nos olvida. ¡Libertad condicional¡
Pero la realidad se está modificando
Por el medio de compensación, el elixir de ataraxia, nace la narcosis moderna de  sensualidad y  sensorialidad,  una mezcla de ciencia y mercado se nos ofrece  en  zonas de confort pre diseñadas , para hacernos  sentir,  la condición de  abandono  grato  o la aparente satisfacción  de  deseos  de instantaneidad ilusoria. Los mecanismos están bien construidos, rápidamente edificados por la velocidad de la información y de la interacción (no importa que se aproximen las voces y se confirmen las distancias, el chat, el teléfono y el internet  lo permiten)
Ya somos seres virtuales que hablamos a veces sin ser escuchados, que oímos música sin llegar al concierto  y que incluso podemos  llegar al orgasmo sin que el éxtasis nos comprometa. Podemos prescindir  de muchas necesidades con sólo apretar una tecla, un mandato o un mensaje de voz. Que extraño el mensaje y la voz eran intimidad y proximidad entre mínimo dos seres o más, ahora la voz se pierde en el mensaje y viceversa .
 Y Sin embargo no podremos negar  que en estos eventos,  se confirma,  dada la calidad y cantidad de acceso,  el triunfo  de una forma de  democracia contaminante y plural, policlasista y heterogenea. Oímos misa, escuchamos opera o leemos el Manifiesto Comunista sin restricciones, o logramos comunicarnos con el amigo perdido de la infancia o con  el primer amor, a quien no le hicimos el amor y logramos conectarnos finalmente. merveille de l’amour, merveilles de la science.
 Así, mientras el poder refunfuña,  los ciudadanos imaginamos  paraísos, infiernos convenientes, terapias urgentes, remedios caseros, frases de amor, tesis de grado, lecciones de moral, lecciones de  cátedra, lesiones de cátedra, el aula abierta de Harvard o el portal de pornografía infantil. Es el mundo fascinante de la comunicación, con  la sorpresa, la soledad o el silencio.  Apariencia de libertad que es cruel pero a la cual debemos reconocerle un mérito: restringe el poder administrativo de  las burocracias totalitarias y sus afanes de control. ¿la inquisición pierde terreno?. Claro está, pero el precio es alto, porque debe pagarse con  la abolición del rostro del otro, con la omisión de la relación directa con alguien y debe ser  aceptada sin los escrúpulos o la ternuraque nacen de la proximidad.
Ya el saber humano,  no es una participación de la sabiduría divina. Ni oyendo la misa del papa en vivo y en directo  podría evadirse la  responsabilidad post moderna  de la comunicación nada mística de una nueva  realidad. Y es acá  en esta Nueva Era, donde el poder se hace estúpido, cuando quiere controlar el desafuero de la liberación extraña que está ocurriendo,  su vocación de control a algo o a alguien se estrella.
 No es que la aparente libertad de elección en la información  haya puesto de rodillas a la superestructura de subordinación  de las subjetividades, pero  la información que ha estallado en forma plural  se  escapa viscosamente a todas las gobernabilidades.   Hasta  la ciencia queda trivializada,  pues incluso  los bebes manejan el internet antes   de llegar a la escuela
La fenomenología del discurso del poder  está  atrasada ¿está trazada?   No comprende  que ya no es posible calificar  (nunca en realidad lo fue) el ejercicio del poder como una virtud sino a lo sumo como una efectividad  y ahí falla. Se sigue sustentando en el viejo   paradigma racional de las certezas formales.  Empeñada en buscar  verdades solo desde sus vertientes,  niega paradigmas alternativos y cae en lo ridículo con sus protervidades de control, estrellándose  con sus  tristezas, cuando el desborde hace de la escatología y la pérdida del respeto una contaminación “viral”
La incómoda y confusa palabreja “postmodernidad”,  no cubre la magnitud de esta crisis caótica deseable o indeseable. Una crisis de la modernidad  que demanda   nuevos modelos culturales. Modelo cultural humanizado (para nosotros)  que no será jamás reaccionaria,  que se solventará en la reanudación de la piel y el corazón, sin dejar de cantar  los pequeños espacios de libertad logrados.
La modernidad, para los hombres libres  es un proyecto inacabado  que solo sirve si pretende radicalizar  la libertad.  Libertad es jugar evadiéndose a tiempo a la  racionalidad cansada y aburrida.
La nueva sensibilidad que vemos  emergente  ya  sobrepaso  los linderos de la concepción de  receptor pasivo que  puede ser víctima del poder piadoso o de la prensa corrupta.  La diversidad de fuentes nos construye como entes discriminadores que  llegamos a ser preceptores deliberantes. Por ello la función  pedagógica de los portadores de la conciencia crítica se solventara en la calidad y veracidad de la información como también en otra didáctica que   logra aprendizajes cualificados y superlativos, alternativos a la oferta del estado o del mercado
La realidad aleja los misterios, la razón no es más hija del método.  El panorama  novedoso  de las objetividades, nace  de la técnica  al servicio de la dominación  o de  la autónoma libertad.
Pero no seamos necios,  la libertad no está cercana lo que se nos ha aproximado es una forma de ella,  la libertad de expresión y opinión. Tanto como para nuestra gracia ocurren incesante  las ridículas poses del poder queriendoSECOMer la diversa opinión ajena