EL GRITO DEL PRISIONERO 69. Por Luis Ángel Saavedra

“ESTIMADOS SEÑORES

RECIBAN UN CORDIAL SALUDO. LES ESTAMOS ENBIANDO UN VIDEO DE LO QUE PASO EN CARCEL DE TURI. QUEREMOS QUE DIFUNDEN Y SE CONOSCA LA VERDAD DE LO QUE PASO NO PUEDE QUEDARSE ASI NO MAS. QUEREMOS JUSTICIA. NO NOS CANSAREMOS DE PEDIR JUSTICIA. PODEMOS MANDAR MAS VIDEOS, SOLO NOS ABISAN.”

https://vid.me/prisionero69” (sic)

09 de agosto 2016

Este mensaje llegó la semana pasada a varias direcciones electrónicas de organizaciones, activistas de derechos humanos, periodistas y algunos académicos. La curiosidad fue grande, pero las amenazas virtuales también lo son. ¿Será un virus? ¿Estarán intentando atacar nuestras computadoras?

Ya se sabía lo que había pasado en la cárcel de Turi (Cuenca) el 31 de mayo de 2016 aproximadamente a las 10h00, cuando ingresaron al Pabellón de Mediana Seguridad los miembros de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), policías de camuflaje y miembros del Grupo de Intervención y Rescate (GIR); aproximadamente unos 80 individuos según los testimonios de los internos de esa cárcel.

Los policías empezaron a golpear a la gente que deambulaba por los pasillos y gritaban “salgan todos al patio”, dicen los testimonios y añaden: “se dirigieron al tercer piso, en donde ingresaron a nuestras celdas y nos sacaron de ellas mediante golpes con tolete y propagación de gas pimienta. Nos hicieron colocar boca abajo en el piso y nos pegaron en la nalga. Ahí nos dijeron que no nos atreviésemos a mirarlos, que no teníamos ningún derecho y que tenían “autoridad de desaparecernos”, aseguraron que lo que estaban haciendo tenía luz verde del Director del Centro de Rehabilitación Social (CRS) -TURI, de la Ministra de Justicia y del Ministro de Interior, que ese era el trato que nos merecíamos y que los derechos humanos no son aplicables a nosotros”.

En la audiencia pública de Habeas Corpus, realizada el 21 de junio, solicitada por dos jóvenes abogados de la Defensoría Pública, un chico y una chica que no podían disimular su susto pero que lograban superarlo con la convicción de estar en la ruta correcta, se empezó a pasar un video que mostraba lo sucedido. El juez pidió que se suspenda la proyección del video. ¿Era este el video que nos enviaban en el mensaje?

La audiencia de Habeas Corpus volvió a instalarse el 28 de junio y nuevamente se suspendió porque los representantes del Ministerio del Interior solicitaron que se designe un perito para que verifique la existencia de más videos de seguridad de los hechos ocurridos en mayo. La teoría del Ministerio del Interior es que la policía ingresó a controlar un motín.

A pesar de los temores informáticos, entré a mirar el video del Prisionero 69 y no es descriptible la indignación que provoca, pero sobre todo da indignación al ver una justicia timorata que desea borrar todo a pesar de una valiente resolución del juez Esteban Vélez Pesantez en la que aceptó el Habeas Corpus a favor de los internos, del Pabellón “JC” de Mediana Seguridad del Centro de Rehabilitación Social Turi, en la ciudad de Cuenca, y ordenó, como medidas de reparación integral, que la Policía pida disculpas públicas orales y escritas a los internos; y que el Ministerio de Justicia autorice el traslados de los mismos a otros Centros de Rehabilitación Social en un plazo no mayor a 30 días.

Los traslados se dieron, pero no como especificaba la resolución del juez Vélez, sino como una medida para seguir dificultando las investigaciones y para que no haya una respuesta organizada de los internos frente a una nueva decisión, esta vez de la Sala de lo Civil y Mercantil de la Corte Provincial de Justicia del Azuay, conformada por Juan Pacheco Barros, Edgar Morocho Illescas y José Vicente Andrade Vélez, que declaró la nulidad del proceso de Hábeas Corpus.

Para estos jueces parece que no pasó nada, y es el video que está circulando el que nos vuelve a la realidad de lo pasado en Turi; pero esta realidad se topa contra una ley de comunicación que, en apariencia, impide su divulgación, aunque a mi juicio se debe difundirlo, ya que es una denuncia de violaciones a los derechos humanos y no compromete la seguridad del Estado ni vulnera los derechos de una persona en particular.

Los jóvenes abogados que denunciaron estos hechos también debieron dejar su oficina al interior de la cárcel de Turi; las autoridades la cerraron, pues parece que la permanencia de abogados al interior de las cárceles es peligrosa para la seguridad y el buen nombre de los ministerios de este gobierno. ¿Qué dice al respecto los delegados del Mecanismo de Prevención de la Tortura de la Defensoría del Pueblo? La DPE sigue brillando por su ausencia.

A pesar de todas nuestras preocupaciones y temores, el video ha logrado ya saltar a las redes sociales sin que alguna organización se comprometa, o sin que un periodista asuma la tarea. Esa es la ventaja de las redes sociales y por ello el gobierno también desea controlarlas.

No sabemos quién es el Prisionero 69, pero debemos admirar su valentía, aunque sea anónima, y es nuestro deber seguir la ruta que se ha trazado con su grito de desesperanza frente a lo que está sucediendo en la justicia ecuatoriana: difundirlo es un deber moral más allá de las implicaciones legales; más aún si se comprueba que este seudo operativo policial, según los testimonios de los afectados, solo habría sido una ceremonia de graduación del Grupo UMO: “Empezaron a decir “esta es la presentación  de  UMO, no somos sus amigos, así les va a ir si se portan bien, y si se portan mal les va peor, ustedes son escoria, el desecho de la sociedad y quien manda aquí somos nosotros, están en el infierno”. Vale la pena indicar que todo esto ocurría mientras nos seguían golpeando”, dice una de las declaraciones dadas en la audiencia de Habeas Corpus.