BREVÍSIMA EXPLICACIÓN DE LA RELACIÓN CIVIL-MILITAR EN DEMOCRACIA. Por Marco Aníbal Navas Leiva·

03 de septiembre de 2016
Como militar asciendes a la máxima autoridad de Fuerzas Armadas a través de un plan de carrera profesional. General. Como civil accedes a la máxima autoridad de un estado a través de una elección popular, libre y democrática. Presidente de la República. Se entiende tan “sutil” diferencia. Tan “microscópico” detalle. Fuerzas Armadas es una más de las instituciones que conforma el Estado. ¡Una más¡ Por ende, su máxima autoridad lo es apenas de ¡una más¡ de las entidades públicas. El presidente de la república es Jefe del Estado. De la integralidad del mismo. Por ende, por lógica; y, por sentido común en cualquier país democrático, civilizado e institucionalizado del mundo es el ¡JEFE¡ de la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas; y, de la de cualquier institución que integre el estado nacional de un país. Su legalidad y sobre todo su legitimidad como jefe de todo el estado nacional emana de las ¡URNAS¡ que son la base de la ¡DEMOCRACIA¡ Se apoya la democracia, la civilidad; y, la institucionalidad nacional cuando se defiende contundentemente que el Presidente de la República es la máxima autoridad de las Fuerzas Armadas; y, que debe sancionarse rigurosamente a quienes desconozcan o atenten contra esa realidad inobjetable que constituye el pilar de las relación cívil-militar; El poder civil emanado desde las ¡URNAS¡, pilar del sistema de gobierno conocido como ¡DEMOCRACIA¡, estuvo, está y estará por siempre sobre el poder militar. Eso es lo que se defiende. No a un régimen. No a un mandatario de turno. Se defiende a ultranza la institucionalidad democrática que es la única garantía de convivencia pacífica y civilizada de una sociedad.