LA COMUNA DE LA ISLA DE MUISNE AL PUEBLO ECUATORIANO FRENTE A LA AMENAZA DE DESALOJO DE NUESTRO TERRITORIO

05 de septiembre 2016

La población de la isla de Muisne, constituida en una comuna autónoma en el marco de los derechos establecidos en la Constitución, se dirige a sus hermanos ecuatorianos y hermanas ecuatorianas, así como a la comunidad internacional, para exponer la grave situación que atraviesa luego del terremoto de abril pasado, agudizada en extremo por la decisión del gobierno de abandonar a sus moradores a cuenta del riesgo de un eventual tsunami, y expresa, destacando que se están violando sus derechos, lo siguiente: 

1. Disponer el desalojo de los habitantes de la isla de Muisne representa una decisión que sorprende por carecer de un adecuado sustento técnico y que indigna si se considera que el gobierno quiere impulsar este desalojo para alentar proyectos turísticos. Las ya de por si complejas condiciones de vida de los habitantes de Muisne se han agudizado por la decisión gubernamental y municipal de dejarlos abandonados a su suerte, sin siquiera preparar un plan de evacuación para posibles emergencias, negándoles todo tipo de ayuda humanitaria oficial. 

2. El gobierno con la resolución 073 -del 21 de junio de 2016- declara inhabitable la isla de Muisne. Establece que los terrenos seguros deben estar más arriba de una cota de 30 metros, estos puntos definitivamente no se encuentran en la isla de Muisne y tampoco en muchas otras regiones de la costa ecuatoriana, como es Cojimíes. Este antecedente puede servir para desalojar a poblaciones en cualquier parte del país. 

3. El gobierno no divulga por qué establece una cota de 30 metros. La carta (mapa) de inundación 080350 de Muisne, que menciona la resolución 073, utiliza una cota de 8 metros en una posible inundación por tsunami en Muisne. La entidad técnica responsable en emitir alertas de tsunami en el país, Instituto Nacional Oceanográfico de la Armada – INOCAR, en una reunión reciente con los delegados de nuestra Comuna, expresó su sorpresa por esta acción de Secretaria de Gestión de Riesgo – SGR, porque inclusive las fórmulas que mencionan en el mencionado mapa no son aplicables para este caso. Los habitantes de la Comuna de la Isla de Muisne, demandan que se instalen equipos con tecnología de punta para monitorear la zona y se pueda tener información científica. 

4. Cuando se construye un asentamiento nuevo se puede utilizar criterios que incluso pueden ser arbitrarios, por la razón que sea. Sin embargo, es diferente cuando se trata de un asentamiento ancestral de miles de familias, que encontraron en determinadas zonas las mejores condiciones para garantizar la reproducción digna de su vida, como ha sido, en el caso de Muisne, la cercanía del mar y de los manglares como fuente de subsistencia. El criterio para ubicar los refugios de emergencia debe ser más exacto, puntualizando los tipos de amenazas, siempre con participación directa de las comunidades afectadas, las cuales tienen el derecho a ser debidamente informadas y a intervenir como actores en cualquier medida que se adopte. 

5. En el caso de Muisne se debe establecer un plan de emergencia ante cualquier eventualidad, eso no cabe duda. Esto implica, en primer lugar, tener a disposición un puente al menos peatonal como vía de escape, así como organizar refugios más cercanos -dentro de la propia isla- para ancianos, discapacitados, infantes y enfermos. Por supuesto que eso exige un plan de movilización de la población a los lugares más seguros, contando con las señales adecuadas, medios de transporte, ejercicios de evacuación y los mecanismos que aseguren una alerta temprana: alarmas, medios de comunicación, redes sociales. Recodemos que la población de la isla de Muisne tiene una amplia experiencia frente a inundaciones por aguajes, que pueden ocurrir incluso cada mes. 

6. Por otro lado, la historia oral documentada de la población de la Isla no menciona daños por un tsunami aún con el gran terremoto de 1906 y tampoco con el del año 1943. Sin embargo, solicitamos que se realice una investigación para ubicar posibles informaciones sobre los impactos causados por algún tsunami -si es que este se produjo anteriormente- en las islas de Muisne y Bolivar/Portete para corroborar la historia.

7. Tengamos también presente que la historia no sirve para pronosticar amenazas de terremotos, porque los sismos ¡no trabajan a reloj! Por ello, insistimos en que se estudie con mayor detalle el comportamiento de las placas en la zona de subducción, priorizando la costa norte, por su mayor probabilidad de generar mega eventos sísmicos. Esto, con el fin de entender bien el máximo tamaño de terremoto probable y la altura máxima de la ola de tsunami en esta zona, como lo hicieron para Indonesia. 

8. Por lo tanto proponemos que se realice dicha investigación con un equipo independiente, académica y técnicamente intachable, con la activa participación de las propias comunidades. No podemos permitir que el poder político corrompa las conclusiones técnicas y menos aún que pretenda imponer sus criterios con el fin de alentar otro tipo de proyectos a espaldas de la Comuna de Muisne.

9. Escuchamos, por lo demás, que la Secretaria de gestión de Riesgo – SGR dispone de US$80 millones para nuestro reasentamiento en Bunche. Con gusto nosotros priorizamos que una parte de dichos fondos se destinen para esta investigación que nos dará la razón: estamos seguros de que, con más información técnica, podemos construir buenos sistemas de alerta temprana en la isla y los mejores refugios posibles cerca de nuestras viviendas, con mucho menos costo y con la suficiente seguridad.

10. En esta ocasión, exigimos nuevamente que se hagan realidad aquellos ofrecimientos gubernamentales, largamente postergados, para dotar de los servicios básicos a los habitantes de Muisne, así como para la construcción del puente, que, como ya lo anotamos, sería otro mecanismo de protección. Igualmente, en cualquier proyecto de rehabilitación productiva de la isla, como pueden ser los proyectos turísticos, deben intervenir sus legítimos propietarios: los habitantes de Muisne. Por ello, invitamos a todo el pueblo ecuatoriano a estar atento a lo que está haciendo el gobierno nacional en Muisne, al que le responsabilizamos por la situación de abandono, inseguridad y de intranquilidad que vive su población, cuyos Derechos Humanos están siendo atropellados, al haber, por ejemplo, dado orden de desalojar las escuelas y las oficinas públicas. Por lo tanto, asumiendo nuestros derechos constitucionales, anunciamos el inicio de las correspondientes acciones judiciales para garantizarlos. Invitamos también a todas las instituciones relacionadas con este asunto a la isla de Muisne, lo más pronto posible, para realizar un conversatorio público, donde definiremos democráticamente cómo iniciar una investigación seria y participativa, al tiempo que asumiremos las decisiones a los que nos vemos abocados debido al sistemático abandono de parte del gobierno central y del gobierno municipal, que, es más, han abandonado (todas) las instalaciones públicas luego del terremoto.

 ¡En Muisne nos quedamos!