ATATAY LOS MUERTOS DE HAMBRE, MACARENA Hugo Palacios (el búho)

26 de octubre 2016

 

Dale lectura a tu mente, Macarena

que tu mente está sin ideas, Macarena;

dale lectura a tu mente, Macarena,

Eeeehhhh, Macarena!

Se cita con el carácter de urgente a todas las ex reinitas y presentadoras de televisión, que se llamen Macarenas y similares, y que tengan seria aversión a la lectura y a los muertos de hambre, a una reunión urgentísima para tratar temas relacionados con su capacidad de análisis sobre asuntos de interés nacional.

Esto lo hacemos como un servicio social, ya que es impensable que en pleno siglo XXI existan ex reinitas lanzadas a la política que no tengan la menor idea de lo que afirman en los medios de comunicación.  Para muestra un botón. En una reciente entrevista, la ex reinita en cuestión, se lanzó un discursito digno de cualquier socialcristiano reciclado o de una Creo posbanquera. Más o menos y leyendo lo más profundo de su ser, rezaba así:

“Lo que es yo, Macarena, alma de dios, blanquita y de apellido más blanco todavía, pienso… bueno… creo… para estar de acuerdo a mi nueva ideología, que hay que hacer lo posible para que nunca más llegue a la Presidencia un muerto de hambre. Creo que es necesario explicar el porqué los muertos de hambre no deben llegar al poder. Primero: Porque son muertos de hambre. Segundo. Los pobres, por el mismo hecho de ser pobres, se encariñan rapidito del dinero, el poder y todo lo que siempre soñaron. No es su culpa ser ambiciosos, pero hay que hacer todo lo posible para que no ocupen cargos importantes, a lo sumo de conserjes, guardias de seguridad, empleados y cosas por el estilo que sí riman con pobreza.

En cambio, los empresarios, los banqueros, los nacidos en buena cuna, sí son aptos para ser Presidentes, Alcaldes, Ministros, Asambleístas, incluso reinas de belleza. Porque como son ricos y lo tuvieron todo y nunca se murieron de hambre, entonces ellos no tienen porqué robar. Es como dos y dos son seis… perdón, eso era antes que era socialcristiana, ahora, dos y dos son banco del barrio. Matemática simple de la ecuación perfecta para gobernar el país.

Y ya, más serena, argumentaba:

Para ser didácticos. Es como si al Chavo del ocho se le ocurriera ser Presidente de México. Obvio que se roba todo lo que encuentre por su condición de Chespirito; en cambio, si el presidente fuera Kiko, sería distinto, porque él nació con posibilidades; en conclusión, nunca robaría, porque tuvo todo en su infancia. El Chavo nombraría Ministro de Economía a Don Ramón, porque así son los muertos de hambre, solidarios con su clase; en cambio Kiko, por su raíz pudiente, nombraría Ministro al Señor Barriga. O sea, eficiencia y honradez de clase alta. ¿Entendido? Yo sé de lucha de clases, y eso que nunca he leído a Federiko Marx.

Y ya más subida de tono, continuaba:

“Por eso, creo, insisto, creo dos veces, que los ecuatorianos no nos podemos permitir un nuevo muerto de hambre en Carondelet, no podemos retroceder cien años. Siempre hemos sido gobernados por apellidos de sangre azul, a excepción de éste último y de dos advenedizos que fueron expulsados. Lo que este país necesita es un hombre de fortuna, digamos, no sé… un ex banquero quizás. Porque como rico que es y ha sido, jamás se le pasaría por la cabeza adueñarse de los recursos de ese pobre pueblo con miles de muertos de hambre. Mejor dicho, ayuden a twittear mis pensamientos profundos a todos. Con Lasso sí vamos a gobernar los que sabemos, los que llevamos en la sangre un ADN PSC-CREO. Blanquitos, sangre azul y muertos de risa por no ser muertos de hambre.

La invitación está hecha.

Dénle su voto a los ricos, Macarena,

que sino un muerto de hambre les roba su comida, Macarena,

dénle su voto a un banquero, Macarena,

Eeehhhhhhhhh, Macarena!