GANO NERÓN. Por Tomas Rodríguez León

09 noviembre 2016

Qué mujer tan asquerosa… Cuando eres una estrella puedes hacer cualquier cosa. Agarrarlas por el coño, lo que quieras”……”Un muro en la frontera con México nos ahorraría muchísimo dinero” Donald Trump

Cuando el imbécil gana con la gracia de su pueblo,  la culpa ya no es del imbécil.

Bien sabida y aceptada es la estulticia de Donald Trump, sus más devotos admiradores hasta lo reconocen. Seria risible el triunfo republicano si en su bufonería y majadería el problema no se volviese mundial. Y no porque los EEUU  hayan sido buenos y ahora vayan a ser malos, sino porque la brutalidad siempre fue predecible y más en los republicanos. Ahora es todo un conflicto físico y metafísico, toda una urgencia existencial para todos los habitantes del planeta. Además, el contrato social entre el pueblo que lo eligió y el timonel, anuncian  ruptura de los últimos componentes del civismo democrático. Nerón y el colapso del imperio Romano se  nos viene a la memoria

Nerón,  del vientre de Agripina mujer ampulosa y melosa, hace que su hijo se convierta en emperador lo antes posible, con planes que incluyen asesinatos y danzas de millones.  Hecho curioso, la Clinton no pudo representar a la madre imperial y la madre patria yanquee es el vientre insustituible con sus maldades agripinicas. Inquietantes preguntas sobrevienen ¿Cuánto duraran la gloria entre la madre y el hijo? ¿Quién conspirara contra quién? ¿Quién morirá primero?

En la guerra declarada contra el mundo árabe, de la cual la Clinton era ferviente combatiente, las llamas de los bombardeos caracterizan todos los acontecimientos, y a los musulmanes, nada  partidarios de las bromas, puede que la fanfarronería del nuevo Nerón les disguste y convoquen a santas guerras de llamas contra llamas. Si Roma comenzó a arder, el circo arderá con el bufón adentro. El mundo  frágil y nuclear  no  podrá aplaudir el flagelo.

Escuchen al triunfador: “¡Miren estas manos! ¿Les parecen pequeñas? Les aseguro que todo está bien allá abajo”, dijo Trump refiriéndose a su miembro. Convoca a la violencia, hecha “pestes” a diestra y siniestra. Payaso vilipendiador prolífico y extravagante va con discursos en desbarajuste sin refinamientos. Todo un  embustero consumado,  charlatán cínico,  sin respeto alguno a la verdad. Pero ganó.

Queda claro un hecho adicional, los EEUU soportan un presidente negro pero no a una mujer y otra evidencia: implícitamente hay un desprecio al mundo hispano, tal parece que mostrarse bestial contra la inmigración latina resulta buen negocio. La gusanera se excluye de nuevo de la hispanidad y le da el triunfo en Florida.

Donald Trump el  imbécil inconsciente, el  manipulador cínico e intrigante, el racista, sexista, xenófobo  se ha alzado con el triunfo ¿Será que a los gringos les gusta los payasos bobos y han perdido el pudor ante lo escatológico? O será  que Trump es  lo que el pueblo norteamericano necesita y cada pueblo tiene  el gobernante que se merece?

Foto: Michaelmoore.com