CARTA DE LA MAMÁ DE PELACHINNI: Derecho a la disculpa posverguenzum. Por Hugo el búho

20 de diciembre 2016

Como madre del señor Pellacini, debo confesar que siento absoluta vergüenza por las declaraciones que se lanzó Andrecito, y que se viralizaron en las redes sociales. Una es madre pero más bruto que me salió éste. Educación le dimos, todo lo que necesitaba. Hasta ahora me vengo a enterar que no le sirvió de nada. ¡Pendejo con P de Pellacini! No hay derecho a que a una le hagan pasar estos papelones. Sobre todo cuando hay asuntos más importantes como el tema de los shuar y de cómo el gobierno nos regaló a los chinos.

Si pudiera regresarle a la escuela a que aprenda a leer bien, lo hiciera. Si pudiera matricularle en el colegio de nuevo para que escriba tres letras, no lo dudaría. Y dizque es actor, ¡qué vergüenza! ¿Cómo se sentirán sus colegas? al escucharlo. Porque una es madre pero no es ciega ni sorda. Más talento tiene Barney.

Estoy pensando seriamente en ir a su casa y darle unos cuántos correazos para que deje de ser tan… tan… tan-ton-tin. Ojalá pudiera tomarse unas vacaciones como ese señor periodista de un diario público. ¡Qué vergüenza de hijo, qué vergüeeeenza!

Pido perdón a todas las trabajadoras domésticas por las miserables palabras de mi vástago. Hijo es hijo pero a éste se le quedaron las neuronas en alguna fiesta de niños ricos y bobos de las que acostumbra.

Pero juro que de hoy no pasa. No pasa. En la noche te caigo Andrés, y me vas a escuchar y te lanzaré veinte libros en la cabeza de los que nunca has leído, y te haré tragar letra por letra tanta basura que vomitaste, por humillar de palabra a tantas mujeres humildes y trabajadoras.

Y por favor, amigos periodistas, no lo entrevisten jamás. No sea malitos, porque luego vayan a pensar que todos somos así de elementales. Y lo peor es que queriendo arreglar su babosada se graba un video donde se confirma que no es que estaba drogado en el primero. No. Así mismo ha sido. Y una que como madre se había hecho muchas expectativas de su futuro. Pero el presente me escupió en la cara.

Pensar que así como mi hijo hay algunos cholos de la clase… ¿Cómo es que sabe decir un docente sociólogo? “…de la clase medio arribista en ascenso y no arrepentida” que han de pensar igualito en el tema del servicio doméstico.

Así como existe el derecho a la réplica yo inauguro el derecho a la disculpa posverguenza. Y ojalá mi pelacchinito se disculpe públicamente por tamaña estupidez en duplicado. No espero mucho de él pero nunca se sabe, a lo mejor sus neuronas quieran despertar del letargo de años.

Madre de aquél