JORNADA DE RESISTENCIA DE LAS MUJERES ECUATORIANAS 8 DE MARZO

PRONUNCIAMIENTO DE LA PLATAFORMA NACIONAL POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

Marzo 08 de 2017

Este año, la conmemoración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es una jornada de extraordinaria importancia para las mujeres de todo el mundo. En más de 50 países de todos los continentes, tiene lugar el PARO INTERNACIONAL DE MUJERES. Con seguridad, se expresará en la movilización de millones de mujeres con muy diversas expresiones de lucha, culturas, y también con una diversidad de demandas que confluyen en una perspectiva unitaria: la exigencia de plena igualdad en todos los aspectos de la vida, la conquista y defensa de sus derechos y la resistencia contra el régimen político del patriarcado.

En 2017 se cumplen 100 AÑOS DE LAS HUELGAS DE LAS OBRERAS TEXTILES DE PETROGRADO, que fortalecieron la lucha del  proletariado que llevó a la revolución bolchevique. Esto nos llama a recuperar la esencia revolucionaria y transformadora del 8 de marzo.

Las mujeres rechazamos la instrumentalización del 8 de marzo para el proselitismo electoral de ambas candidaturas que van a la segunda vuelta presidencial. Se anuncia desde el gobierno la organización de actos que desenmascaran su deshonestidad: en estos 10 años hemos tenido que soportar la violación y eliminación de nuestros derechos y hemos visto criminalizada la protesta.

La Plataforma Nacional por los Derechos de las Mujeres expresa su rechazo al uso del 8M para limpiar la imagen del régimen, promover la candidatura de Lenin Moreno o poner al día la deuda que el plan de gobierno de Guillermo Lasso tiene con las mujeres.  

Reivindicamos las demandas históricas de las mujeres de sectores populares, campesinas, indígenas, negras, cholas, mestizas, montubias, jóvenes, intelectuales, artistas, abortistas,  lesbianas, trabajadoras del hogar, las mujeres que resisten contra los TLC, las obreras, madres jefas de hogar, mujeres con discapacidad.

Demandamos que se respete nuestro derecho a la salud, al trabajo digno, el derecho a protestar, a no ser explotadas ni criminalizadas por vivir en la pobreza. ¡Por eso paramos!