MUJERES EN LA CIENCIA Y LA SOCIEDAD Por Mónica Lucía Delgado Guaña*

Ilustración de Rachel Ignotofsky, serie Women In Science https://www.rachelignotofskydesign.com/women-in-science

DEBATES ENTRE PREMIOS, DESPOJOS Y DERECHOS 

Marzo 08 de 2017

“Nunca hubo más leyes, (…), nunca hubo más literatura circulando sobre los derechos de la mujer, nunca hubo más premios y reconocimiento por acciones en este campo, y sin embargo las mujeres continuamos muriendo” Rita Laura Segato[i]

La Asamblea General de las Naciones Unidas, desde el año 2015, declaró al 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, “en reconocimiento al papel clave que el género femenino desempeña en la comunidad científica y la tecnología”[ii]. Esta fecha oficial ha servido como excusa para que distintas instituciones reconozcan, al menos por unos días, el rol que las mujeres ocupan en la producción y circulación del conocimiento en la esfera científica y social, sin embargo este tipo de celebraciones institucionalizadas son una suerte de auto-engaño para quienes deciden conmemorarlas, porque desde la práctica, ninguno de estos esfuerzos se traducen en políticas de equidad y de acceso igualitario a los derechos de las mujeres en sus distintas dimensiones.

Este tipo de declaraciones al igual que tantas otras, están vaciadas de sentido y son estrategias de ocultamiento de los verdaderos problemas que conlleva el rol de las mujeres en la sociedad, una conmemoración que reduce a una temporalidad festiva la lucha que las mujeres han enfrentado a lo largo de la historia, no es digna de celebrarse con ligereza, mucho menos cuando todavía existen mujeres que son perseguidas por lograr y defender un espacio dentro del canon de la ciencia y del conocimiento académico que por definición ha sido otorgado a los hombres. Es inverosímil que las mismas instituciones que otorgan premios y reconocimientos a algunas mujeres persigan y acosen a otras, esta práctica es un ejercicio de ocultamiento del poder patriarcal concentrado todavía en una gran cantidad de hombres que carecen de una perspectiva igualitaria de derechos y que a través del abuso de su poder, imponen renuncias, negaciones e invisibilizaciones intolerables.

El discurso patriarcal, dominante en nuestra sociedad, se impone de forma violenta e invasiva a través de distintos mecanismos, que van desde la retaliación, amedrentamiento e invisibilización del trabajo de las mujeres, por ser consideradas como: “casos de menor importancia”, “asuntos particulares”, o de una “minoría”. Es entonces cuando el Estado se convierte en el interlocutor que masifica este discurso, lo expresa y legitima a través de leyes y políticas inaplicables, inútiles e insuficientes, que en lugar de defender a las mujeres, las re-victimizan sistemáticamente, colocándolas en un estado de absoluta indefensión. El discurso patriarcal del Estado, “autoriza”, la emulación y perfeccionamiento de este modelo de abuso de poder, que para el caso de algunas instituciones públicas, reduce a temas “administrativos” las cuestiones de orden político.

Es importante que el rol, el trabajo y las luchas de las mujeres sean reconocidos en forma integral y permanente a través de acciones concretas, equitativas e igualitarias, que superen el “simple discurso de igualdad”, y vayan más allá de la “foto oficial”. Necesitamos que en lugar de premios eventuales nos entreguen los derechos que nos pertenecen, como el derecho al trabajo, y en condiciones dignas, a un salario igualitario, a que nuestro trabajo no sea subvalorado simplemente porque no es comprendido por quienes ejercen el poder, necesitamos condiciones laborales que faciliten nuestros roles como madres, hermanas, hijas y que no nos obliguen a elegir entre lo uno o lo otro. Necesitamos que en lugar de premios esporádicos nos permitan seguir construyendo conocimiento, imaginando, transformando los modos de enseñar y de aprender, formando seres más humanos y menos funcionales a la sociedad decadente en la que ya vivimos.

Entonces, si la sociedad quiere celebrarnos, que celebre la vida, nuestra vida y la de nuestras familias, sin impedimentos ni trampas burocráticas, si tenemos que elegir entre los premios y los derechos, yo elijo mis derechos!

[i] Rita Laura Segato, Antropóloga Argentina, Extraído de su texto: “La guerra contra las Mujeres”

[ii] Página web de las Naciones Unidas, http://www.un.org/es/events/women-and-girls-in-science-day/background.shtml

* Comunicadora Social y Docente Universitaria