¡QUE LEVANTE LA MANO EL QUE QUIERA SER CONTRALOR. QUE LEVANTE LA MANO, AHORA FISCAL YO SOY! Por Hugo Palacios (el búho)

Marzo 21 de 2017

Querido nieto:

Para que veas que en esta vida no siempre hacen falta los méritos, sino las palancas, los panas, los salvavidas y los guardachoques.

Esta última semana he pasado enferma; tu abuelo me mata de las iras con eso de que preferible malo conocido que banquero por conocer. Como abuelo mismo piensa. Después de que le reeligen al Contralor Carlitos calladito nomás Pólit cinco años más, y le suben de Fiscal a un pana- yunta- parcero- tú eres mi todo del Presidente, ya no hay esperanza de nada. Mejor tomarse un cafecito mientas veo netflix hasta el 3 de abril. Ahí se cubrieron las espaldas de lo lindo, se fabricaron un chaleco de cemento antibalas, antiprensa, antitodo. El galo Superchiri podrá dormir tranquilo y algunos nuevos ricos de última hora, también.

¿Y vos? ¿Vuelta otra vez de nuevo a votar por el Lenín? Ahí a tu abuelo, como si una sonrisa amable lo cambiara todo, como si el parecer buena gente les va a devolver sus tierras a los expulsados por la minería, como si su gentileza les dará la libertad a los encarcelados y enjuiciados por el derecho a protestar. Ni parece que hubieras pasado por las aulas universitarias, ¿o sí pasaste? Voto ideológico dice tu abuelo. ¿Y eso con qué se come? Me pegó diez años pero no importa, a la final uno es ideológico, que se venga nomas el postre.

Lo que es yo, ni por la sopa rancia ni por el seco aguado. Ahí en la papeleta del 2 de abril les voy a dibujar una linda seña para que se repartan entre los dos. Tontera de democracia. Ni que el país se dividiera sólo en lassistas y en leninistas-correistas. Una tendrá que tragarse los cuentos de campaña de dos tipos que no me representan. Que millón de empleos, que bono a USD$150, que ahora sí la libertad, que casas para todos, que universidades por decenas. Que por lo menos éste sí hizo obras. Ni que fuera un favor: nuestra plata, es su obligación, para algo les pagamos los sueldazos que se ganan. Mentirosos por encargo y farsantes por devoción.  Ya sé lo que me vas a decir: “Pero abuela, el voto nulo no sirve, eso es inmadurez democrática, cobardía política, hay que asumir que uno va de ley” y otras vainas que suelen disparar los demócratas inteligentes a los sencillos de corazón.

Me importa un pepino el que gane o pierda. Me como un rábano crudo si gana el verde y me trago un jengibre si gana el azul. No cuentan con mi voto. A la final, los pobres, los diversos pueblos y la gente honrada tendrá que buscar nuevas formas de organizarse, pelear y resistir con cualquiera que se siente en ese sillón maltrecho de Carondelet. Ya sabes que en campaña son corderitos, pero ya una vez en el poder, se les agrandan los colmillos.

Ve, guambra, un gobierno que está de salida y que elige Contralor a un reciclado incondicional, y nombra Fiscal a alguien que suspira en cada sabatina, no tiene perdón de dios ni del diablo. Y no se diga ese caballerito que al parecer se enriqueció con el feriado bancario y tiene no sé cuántas empresas en paraísos fiscales, a ése no le doy mi voto así me ponga banco del barrio en mi baño. Y ahora sale con Asamblea Constituyente, para darle el vire al Fiscal, al Contralor y demás del correísmo, y luego endosarnos a los suyos, que han de ser fiel copia del original.

Y que la vida te recompense con alguna subsecretaría del Buen Vivir, digo, como para que tengas vacaciones pagadas eternas. Insisto, mijo, yo, ni el uno ni el otro; mejor dicho, ¡un dos tres, jodidos todos!

Hasta la próxima carta, nieto querido. Tu abuela.