DURAN BARBA Y LAS NUEVAS FORMAS DE HACER POLÍTICA Por: Patricio Pilca*

28-09-2017

 

La irrupción de Durán Barba

En Ecuador el nombre de Jaime Duran Barba se había escuchado apenas en susurros, como en sueños. La primera vez fue en el año 2014, cuando apareció en la campaña para elegir al actual alcalde de la ciudad de Quito, Mauricio Rodas.

Ahí pudo observarse el despliegue de una serie de tácticas empleadas por  este estratega de la política. Rodas ganó la alcaldía y reemplazó a un reconocido cuadro de Alianza País, Augusto Barrera.

La segunda vez que se escuchó con fuerza su nombre, fue en el año 2015. En las noticias internacionales la cobertura estaba centrada en las  elecciones presidenciales argentinas.  Uno de los candidatos a la presidencia era Mauricio Macri – otro Mauricio –  asesorado por un ecuatoriano: Jaime Duran Barba.

Ese año, Macri reemplazó a la dinastía Kirchner, sacando al peronismo de una larga década en el  gobierno. Otra vez las estrategias de Duran Barba resolvieron la contienda política a favor de su asesorado.

 

Sorprende que Jaime Duran Barba se haya convertido en un referente de las nuevas formas de hacer política a nivel regional, sobre todo en la Argentina. En éste país, mensualmente, los periodistas lo entrevistan pidiéndole una revisión de la política argentina y la región. Es el “científico” que mide el pulso político, al punto que algunos periodistas llaman,  incluso,  “el gurú de la política”.

Durán Barba, una Breve Biopic.

Pero ¿quién es Jaime Duran Barba? Y ¿Por qué sus ideas han renovado el campo de la política?

Jaime Duran Barba nació en 1947. Estudió filosofía, derecho y sociología. En su brevísima biografía hecha a la medida  por periodistas argentinos, se menciona con frecuencia el hecho de que en su temprana juventud, fue presidente de la FEUE (Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador), una organización social vinculada a los partidos de izquierda radical en Ecuador.

Durante las décadas del setenta y ochenta se dedicó a estudiar las nuevas formas de hacer política, sobre todo a aprender herramientas cuantitativas, basadas en el uso de la estadística, que tiene en las encuestas y focus group uno de sus instrumentos preferidos. Estas nuevas técnicas permiten –en palabras de Duran Barba – observar un comportamiento cuantitativo de la sociedad, porque “cuando están bien hechas [la encuestas], deben servir para interpretar y entender el fenómeno”. Interpretar y entender para posteriormente aplicar las recetas precisas para el momento político que requiera el candidato.

Durán Barba mantiene un fugaz paso  por la política ecuatoriana entre 1998-2000, durante el alicaído gobierno de Jamil Mahuad que terminaría derrocado. Fue secretario de la Administración Pública durante 1 año 8 meses.

Una vez derrocado el gobierno, Durán Barba se traslada a la Argentina aprovechando sus activos contactos en las tiendas políticas argentinas con quienes  mantenía una larga y estrecha relación desde la época de sus estudios en Argentina.

Desde el año 2003 empieza a trabajar con Mauricio Macri durante su candidatura a la    alcalde de Buenos Aires, hecho que lograría en 2005.

En el año 2014 (con un trabajo acumulado desde el año 2003), Mauricio Macri ganó las elecciones presidenciales en Argentina. El trabajo fue de lo local a lo nacional, donde logró anclar su potencial político en la clase media porteña, la misma que creció desde la época de los Kirchner y que hoy se ha convertido en el principal soporte ideológico de la política macrista.

 

Durante su dilatada carrera como consultor político, Durán Barba escribió dos textos claves para la comprensión de su pensamiento. En 2006 publica el polémico texto: Mujer, sexualidad, internet y política,  y  en el año 2010 lanza el texto:  El arte de ganar: cómo usar el ataque en campañas electorales exitosas.

Sobre sus textos, el mismo Durán Barba, sostiene que representan una suerte de giro y reinvención de la política moderna. En sus propias palabras:

“…El mundo se andaba derrumbando. Muchas de las formas de hacer políticas empezaron a perder sentido y era necesario repensar esas formas”

Sus principales premisas conceptuales, que han transformado las formas de hacer política, han sido muchas y muy variadas, sin embargo han tomado una premisa central: la protesta hacia la política tradicional como punto de accionar que permite plantear supuestas “mejoras” a las prácticas políticas del pasado.

El pensamiento político de Durán Barba: ¿Marketing efectista o revolución de la ciencia política?

A continuación me gustaría destacar algunas ideas que considero centrales en el pensamiento de Duran Barba y sus discípulos

La primera tiene que ver con la forma de concebir la comunicación en la política contemporánea.

La comunicación es concebida como una herramienta técnica para llegar a la sociedad en su conjunto y romper con la visión dicotómica del líder y las masas.

“Se acabaron las formas verticales de hacer política, basados en dioses que mandaban a las masas, eso representaba Perón, Haya de la Torre y Velasco Ibarra”. “Ahora, la gente es la que conduce los procesos políticos”.

Hay que romper – dice Duran Barba – esas viejas formas simbólicas del quehacer político. Hay que juntar al candidato en la misma mesa donde está la gente. Para esto es central el papel de los comunicadores especializados en marketing político.  Estos últimos serían los intermediarios entre la masa y el líder, creando estrategias que simulen una igualdad formal.

La segunda, producto de la primera, tiene que ver con la ruptura de la vieja visión del líder, esa donde éste aparece como un dios intocable se trastoca por su contrario, el esfuerzo de  convertirlo en un ser de carne y hueso. Un líder que se mezcla con la gente, escucha sus necesidades y las canaliza. “No hay líderes”. Deben existir formas inclusivas de política, pluralistas, donde todos se sientan representados. “Hay que respetar a la mujer, a los negros, a los indios, sino no se puede gobernar”. “La clave es no poner énfasis en atacar o insultar a nadie”. Hay que lograr dialogar con todos los sectores, esto evita los momentos tensos y conflictivos.

Esta parafernalia discursiva se acompaña de  instrumentos como las encuestas y los focus group, centrales en este tipo de propuestas. Esto permite mirar la imagen del candidato a través de mediciones matemáticas. En el supuesto de que el candidato no sea conocido hay que hacer que la gente conozca al candidato con una buena comunicación estratégica. Con este tipo de técnicas se busca una mayor cantidad de votantes en el electorado.

En este cuerpo conceptual se ha incorporado un concepto que logra explicar de forma precisa el quehacer de la política: el círculo rojo. Dice el autor que en cada país hay un círculo rojo. Pero ¿qué es? Es un porcentaje de la sociedad que se mantiene informado y al día de todos los asuntos de la esfera política. Según dice Duran Barba este círculo ocupa entre el 10 y el 20 % de la sociedad. Este círculo se mantiene informado, “son los que hablan de política”. El otro 80% es un porcentaje que no le interesa los asuntos de política estatal.

En su forma técnica ¿cómo funciona el círculo rojo? Al respecto dice Duran Barba que se hacen mediciones estadísticas diarias. Se toman muestra divididas en tres partes y cada día se hace un tercio de muestra y se desecha el tercio más antiguo al que se integra el nuevo, por un período determinado.

“Esa es una encuesta de movimiento que te permite ver cómo evolucionan los problemas”.

Coloca el ejemplo de Argentina para observar cómo funciona esta técnica. Después de la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman, Duran Barba menciona que en los días posteriores realizaron encuestas a la población de forma diaria. Los “bien informados” con la muerte eran el 20% de la sociedad argentina, el otro 80% no le importó lo que sucedía en la política y con esa muerte en particular.

 

De lo que se trata es: “Leer la mente de la gente”.

El marketing político en la actualidad se ha tomado las esferas del pensamiento social y político. La política ha tomado un nuevo cariz, en ese cariz se deben repensar las formas de intervenir en política, caso contrario estás quedan en off-side. Y para esto las encuestas son la bola mágica que le permite visualizar el futuro de la sociedad.

En este contexto, Duran Barba ingresa de forma circunstancial y sin ningún obstáculo, con un “nuevo” discurso a las ciencias sociales. Con nuevas formas “científicas” que logran vincularse en el quehacer político estatal. Se ha ido imponiendo una nueva hegemonía en la ciencia política y se crea un nuevo tipo de profesional, con un arsenal de técnicas cuantitativas que posesionaba el marketing político como nueva forma de hacer política.

En este contexto, una pregunta que ronda en casi todo el texto es: ¿cómo deberían asumir este tipo de estrategias y herramientas los movimientos sociales en su lucha por la transformación del campo político? O se trata más bien de desecharlas por su carga de marketing puro y duro.   ¿Hay que cerrar los ojos a estas invenciones técnicas de la política?

*Politólogo – Master en Sociología.