CHINA Y AMERICA LATINA:MÁS CRECIMIENTO TAMBIÉN PUEDE GENERAR MÁS TENSIONES”. Enrique Dussel Peters*

Foto REUTERS/Damir Sagolj

Hace unos días se terminó en Beijing el décimo noveno congreso del Partido Comunista Chino. Uno de los resultados, ampliamente esperado, fue la consolidación del poder del secretario del partido, Xi Jinping que según algunos observadores viene reforzando la línea marxista del partido. En su discurso frente a los más de 2.200 delegados, Xi anunció una nueva era para el partido y el socialismo chino, y parece estar destinado a liderar su país durante algunos años más. Es en este contexto que Lalineadefuego conversó con el economista Enrique Dussel Peters, Coordinador del Centro de Estudios China-México, con sede en la Universidad Autónoma de México, sobre las relaciones entre la potencia creciente que es China y los países de América  Latina.

Redacción Lalineadefuego.

 15 de octubre 2017

Qué será el eje de las actividades del Centro de Estudios China-México (Cechimex) durante los años venideros.

Durante 15 años el Cechimex ha enfatizado la participación en un creciente diálogo con los sectores público, privados y académicos en América latina y el Caribe, así como china y otros países. En el futuro habrá que difundir, socializar, y mejorar el nivel del conocimiento existente con interesados en los países señalados. Existe un creciente “autismo”, también en el sector académico, en la discusión sobre China en América Latina. Igualmente importante es crear y reforzar instituciones – lo que implica un financiamiento y costo – que, sorprendentemente, son muy débiles y con poca capacidad de análisis, y un incluso menor capacidad propositiva ante los masivos retos que china plantea para la región.

¿Hay más conocimiento ahora que antes de la presencia china en américa latina y más debate sobre sus impactos a corto y largo plazo?

Si uno revisa el masivo conocimiento generado en las últimas décadas por instituciones como el Cechimex y la Red Académica de América Latina y el Caribe (REDALC) sobre China, sin lugar a dudas existe mayor conocimiento, aunque al mismo tiempo enormes lagunas. Mi temor, sin embargo, es que en el sector público en particular, aunque también el privado, no leen, y se integran a esta generación de conocimiento que no sólo son “académicos”, sino que invitan a la cooperación y toma de decisiones en el corto, mediano y largo plazo.

Para muchos la presencia de china en América Latina (sobre todo en financiar infraestructura) es ahora tomada por sentado, ¿según los últimos datos se presencia sigue creciendo o hay una ralentización?

En el Cechimex y la REDALC-China hemos insistido mucho en destacar la “creciente complejidad” de la relación ALC-China y que ésta se intensificará – también en términos de tensiones – en el futuro. Los estudios realizados indican que en términos de comercio e inversión, la relación no continuará con el espectacular dinamismo de la primera década del siglo xxi, pero que sí continuará creciendo de forma continua. Es por ello que ambas partes requieren de una mejor preparación en el conocimiento y las instituciones especializadas en los múltiples ámbitos de la misma relación.

Algunos de sus megaproyectos estrellas (canal de Nicaragua, tren  Brasil-Perú) están estancados ¿a qué se debe?  ¿La nueva ruta de la seda está funcionando a pesar de la oposición de países como la india? 

La relación ALC-China sin lugar a dudas continuará a la alza en el futuro, tanto en las relaciones políticos, culturales, económicos, como en otros. La propia dinámica, por ejemplo en proyectos de infraestructura, implica también que se incrementan las tensiones y problemas, como por ejemplo en los casos señalados. En aras de permitir una mejoría en la relación – no sólo de crecimiento cuantitativo, sino cualitativo – es indispensable sobrellevar las contradicciones múltiples que se han generado bilateral y regionalmente.

¿Hemos visto en América Latina  algún cambio en el comportamiento de las empresas chinas que trabajan aquí en lo social o ambiental? 

Por el momento ha sido lento pero, efectivamente, se percibe. Las empresas mineras en Perú que invirtieron hace más de una década y las más recientes ofrecen estrategias ambiental y socialmente menos agresivas, y buscan una integración local y nacional, aunque todavía con brechas y aspectos limitantes.

¿Qué significa la creación en el 2016 del Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII)?

Es una opción interesante y relevante para ALC en términos de una demanda y necesidades de infraestructura importante y en donde China ofrece tanto financiamiento como proyectos de llave en mano. Sin embargo, con base en los estudios del Cechimex y de la REDALC-China, es fundamental destacar una agenda de desarrollo y que la mayoría de los países requieren de integrar procesos y productos específicos de estos proyectos de infraestructura.

Medio mundo se queja de Donald Trump y  sus locuras, pero su política de encerrarse, de ‘América primero’ debe ser bien visto por las autoridades chinos, puesto que abre la puerta a un mayor influencia global.

China, ante la incertidumbre generada por la administración Trump, efectivamente aparece como una oportunidad estable en el largo plazo. Es importante, sin embargo, también tener consciencia de que existen tensiones y contradicciones con China que no se han analizado, elaborado y sobrellevado, es decir, más crecimiento también puede generar más tensiones.

¿Es cierto que últimamente es menos evidente el sentimiento anti chino en EE.UU. y sus aliados,  o es simplemente el resultado de que para EE.UU. bajo Trump ahora todos son considerados enemigos?

No estoy seguro al respecto y, por el contrario, me parece que China aparece en la actualidad como un país y contraparte seria y con capacidad de ofrecer estabilidad y una cooperación concreta en ámbitos relevantes para los respectivos países (ver por ejemplo AIIB). Los espacios que la administración Trump está dejando – en las Naciones Unidas, en rupturas con socios históricos tradicionales como Canadá, la Unión Europea, Japón y otros – ha sido rápidamente integrado por china.

¿Hay evidencia en américa latina de la clase de presión social que se intentó ejercer sobre la Universidad de Cambridge en el (no tan) reino unido, donde le gobierno chino le pidió a la universidad bloquear ciertos artículos académicos en su ‘china quarterly’, publicado en ese país?  

Es importante comprender que el sector público china exige un grupo de condiciones para establecer una relación diplomática y de largo plazo, en muchos casos vinculados con la política de “una china” y el reconocimiento de sus características. Sin este explícito reconocimiento el sector público, usualmente, no estará interesado en lograr una relación efectiva y activa.