MORENO SOLO LOGRÓ QUITAR ALREDEDOR DEL 8 Y 11 POR CIENTO DE VOTOS AL CORREISMO. Por Jonathan Báez[1]

17 de febrero 2018

“Tenemos que marcar la diferencia de nuestro  SI, con el SI de CREO”

Es una frase un tanto jocosa con la cuál se trató de marcar diferencias en la reciente consulta popular. Desde esa perspectiva, la pregunta clave es si es posible establecer dicha diferencia. De ahí podemos determinar si el triunfo del SÍ fue al mismo tiempo un triunfo del gobierno y si fue su fuerza política la que verdaderamente aglutinó estos votos?

Estas cuestiones son sin duda de gran complejidad. Por ello, este breve artículo tiene como objetivo analizar estadísticamente los resultados electorales de la última consulta popular, para así ampliar el espectro de debate sobre las posibles explicaciones y consecuencias. En el momento hay un sin número de análisis y opiniones al respecto; sin embargo, esos argumentos deben sostenerse en evidencia empírica y no simplemente en opiniones que carecen de sustento.

En términos generales, por supuesto es evidente que el SÍ ganó, con la aprobación de entre el 63%-73% del total del electorado (dependiendo de la pregunta) y con una campaña de diversos actores, entre ellos el gobierno. Por otro lado, el NO obtuvo niveles cercanos al 35% en las preguntas más relevantes, pero su campaña fue realizada casi exclusivamente por el grupo denominado “correísta” ex Alianza País.

Por tanto, a pesar de que no ser un calculo preciso – lo que no existe en la práctica –  la mejor manera de calcular el nivel del voto por el Sí que corresponde al gobierno de Lenin Moreno sería comparar los votos obtenidos por Alianza País en la primera vuelta las elecciones presidenciales (todavía no se fraccionaba) con los votos del No en la consulta popular. Así será posible tener una idea de qué nivel de apoyo en esa primera vuelta se quedó con Rafael Correa, y cuánto se alió con el nuevo gobierno de Lenin Moreno.

De existir una similitud entre los votos de Alianza País durante la elección presidencial y el NO, implica que los votos del SÍ solo pueden ser atribuidos al gobierno en la medida que se redujo la votación de la primera vuelta. Los demás votos serán de los otros actores políticos, con sus respectivas ópticas y filosofías políticas.

Los datos

Empezamos con los resultados de las elecciones presidenciales obtenidas por Alianza País en primera vuelta en cada provincia, porque así será posible calcular el “voto duro”. Resulta más difícil sin embargo, calcular los resultados de la consulta popular debido al distinto contenido de las preguntas, así como la dispersión en los resultados de las mismas. Por tanto, no es posible establecer un promedio simple, ya que existe también una mayor tendencia del NO en las preguntas 2,3 y 6, sobre todo en la última.

Lo interesante de esta pregunta es que también marca el debate sobre el carácter del gobierno de Moreno: apuntar a la redistribución o escuchar a las cámaras empresariales que no pocas veces se han opuesto a ese proceso. Las justificaciones alrededor de esta pregunta sitúan al gobierno de Moreno más cerca de estas últimas (Báez 2018). La conclusión es que esa pregunta devela la orientación del gobierno actual.

En la tabla se observa el nivel de votación obtenido por Alianza País en la primera vuelta electoral de 2017 y los votos alcanzados por el NO en la última consulta popular (ambos en porcentaje) desagregado a nivel provincial. Los rangos se definieron en intervalos de 10%, desde 0% hasta más de 40%.

Tabla 1. Votaciones por rango y provincias

Condición Rangos (%) Provincias Porcentaje votos primera vuelta presidencial 2017 Porcentaje votos NO consulta popular 2018 Variación en puntos porcentuales
Aumenta De 30-40 a 40 y más GUAYAS 38.77 41.62 2.85
Constante 40 y más MANABÍ 53.99 51.95 -2.04
SANTA ELENA 47.93 49.27 1.34
LOS RÍOS 44.15 43.01 -1.14
EL ORO 41.85 42.47 0.62
STO DGO TSÁCHILAS 40.77 40.15 -0.62
30 a 40 SUCUMBÍOS 39.46 34.15 -5.31
PICHINCHA 37.29 32.92 -4.37
CAÑAR 34.73 31.35 -3.38
20 a 30 COTOPAXI 30.56 27.37 -3.19
CHIMBORAZO 27.65 24.80 -2.85
TUNGURAHUA 28.70 24.18 -4.52
ZAMORA CHINCHIPE 29.69 21.50 -8.19
MORONA SANTIAGO 29.01 21.13 -7.88
BOLÍVAR 25.08 20.87 -4.21
Disminuye De 40 y más a 30-40 AZUAY 43.93 35.15 -8.78
IMBABURA 43.11 35.07 -8.04
De 40 y más a 20-30 ESMERALDAS 40.57 29.17 -11.40
De 30-40 a 20-30 CARCHI 38.81 28.18 -10.63
GALÁPAGOS 32.49 26.31 -6.18
ORELLANA 36.01 25.83 -10.18
LOJA 33.02 25.34 -7.68
De 20-30 a 10-20 PASTAZA 26.44 19.01 -7.43
NAPO 24.95 17.40 -7.55
Fuente: Consejo Nacional Electoral 2017-2018 Elaboración: Jonathan Báez

En aproximadamente 15 provincias, el porcentaje del voto de Alianza País en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017 se acerca a la votación del No de la consulta popular.

Donde en el 2017 la votación fue mayor a 40% se observan ligeras variaciones, pero es posible percibir que se mantiene constante. A medida que el rango disminuye las variaciones tienden a aumentar, pero de tal manera que no causan movimientos entre los rangos. Ese es el caso de Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo. Mientras que en Guayas sube al rango de 40 y más.

En el siguiente rango de 20 a 30 se mantiene Bolívar, Morona Santiago, Zamora Chinchipe, Tungurahua, Chimborazo, Cotopaxi, Cañar, Pichincha, Sucumbíos e Imbabura con disminuciones desde el 2 hasta el 8 por ciento. En ese sentido, es posible mencionar que existe una enorme similitud entre el porcentaje alcanzado durante las elecciones presidenciales por Alianza País y el NO de la consulta popular. Eso mostraría que, a luz de la evidencia empírica,el porcentaje del voto de AP captado por el gobierno de Moreno es relativamente poco en comparación a lo obtenido por los “correístas”.

Se observa que durante la primera vuelta electoral – realizada en febrero de 2017- el porcentaje de votos a Alianza País (binomio Moreno-Glass) superan el 40% en nueve provincias (ubicadas en su mayoría en la Costa). En la consulta popular el número de provincias en este rango de votación del NO es de seis. Es decir, tan solo tres provincias pasan de este rango de votación a uno menor. Estas provincias son Azuay, Esmeraldas y Imbabura. En el primer caso la caída es del 43.93% al 35.15%  (es decir 8.78 puntos porcentuales), y en el segundo caso del 40.6% al 29.17%, con una importante reducción  11.4 puntos porcentuales. Finalmente, Imbabura decrece de 43.10% al 35% con una disminución de 8 puntos porcentuales.

Entre las provincias donde el voto por el binomio de AP fue entre 30 y 40 porciento, se observa que en la consulta las provincias en las que la proporción del voto alcanza ese nivel se reducen de nueve a cinco. Las cuatro provincias donde el voto por el NO alcanza el mismo nivel son Carchi (disminuye 10.63 puntos porcentuales), Orellana (menos 10.18 puntos porcentuales) Loja (menos 7.68 puntos porcentuales) y Galápagos (menos 6.18 puntos porcentuales).

En el tercer rango de provincias donde AP 20 a 30 por ciento del voto en 2017 Pastaza y Napo pasan del rango de 20 -30 a 10 -20 con votos del NO en la consulta popular del 19 y 17% respectivamente. El gráfico presentado a continuación resume este análisis:

Gráfico 1. Porcentajes de votos obtenidos por Alianza País durante la primera vuelta presidencial y el “No” en la consulta popular por provincias
Fuente: Consejo Nacional Electoral 2017-2018 Elaboración: Jonathan Báez

Conclusiones

Los breves resultados aquí expuestos muestran cómo el gobierno de Moreno solo logró aglutinar alrededor del 8 y 11 por ciento de votos que correspondían a Alianza País en provincias que tendencialmente no poseen un voto fuerte para esta agrupación política.

De esa manera, es posible tener como hipótesis que el triunfo del Sí fue el resultado de otros actores políticos, los mismos que reafirmaron sus posiciones electorales en sus lugares. Por lo tanto, también se puede agregar que el gobierno de Lenin Moreno se encuentra en una posición compleja dado que los diálogos se agotan en cierto momento, y dado que los otros actores políticos poseen mayor capacidad de movilización –electoral – es necesario precisar el rumbo que va a tomar respecto a las próximas decisiones en temáticas trascendentales.

Para finalizar, es necesario señalar que si bien el gobierno solo alcanza a capitalizar un mínimo nivel de votación en los lugares considerados como clivajes de Alianza País, todavía quedan otros cuestionamientos. Entre ellos están si ¿Cierto porcentaje del Sí es el resultado del desplazamiento de fuerzas políticas distintas a Alianza País y capturadas por el gobierno? Esta pregunta necesita ser tratada a profundidad para no caer en el equívoco de que no existe ningún tipo de apoyo hacia Moreno y compañía, mismo que se observará en las próximas elecciones seccionales. Sin embargo, este análisis supera el presente artículo y será abordado en otro momento.

Nota

[1] Economista, maestrante de Sociología en FLACSO. Ha participado como investigador en las siguientes instituciones: Instituto Superior de Investigación y Posgrado e la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central del Ecuador; en el Centro de Derechos Económicos y Sociales -CDES. Es autor de investigaciones sobre temas de desigualdad, concentración, mercado laboral y grupos económicos. Entre ellas destacan “Hilando la desigualdad: Grupos Económicos y paraísos fiscales en Ecuador”; “Acumulación en la Revolución Ciudadana: Concentración de mercados y grupos económicos en el sector agropecuario” “¿Para quién el Estado? Estudio de la concentración en compras públicas” y “Tendencias en la estructura agraria, inequidad rural, derecho a la alimentación y nutrición en el Ecuador post-neoliberal”.

Bibliografía

Báez, Jonathan. “Desigualdad de riqueza en Ecuador ¿Es la ley de plusvalía una alternativa?” Análisis, Quito, 2018.