ELIMINACIÓN DE EMPRESAS PÚBLICAS: ¿EFICIENCIA O REAFIRMAR LA CONCENTRACIÓN ECONÓMICA? Por Jonathan Báez

Presentación de la ciudad del conocimiento Yachay. Foto: Flickr de la institución.

En días pasados, el gobierno nacional presentó el plan económico del país que establece 4 ejes y 14 medidas, entre las principales directrices se encuentra el ahorro de recursos a través de la eliminación de empresas públicas, de 22 a 15 entidades.

Las empresas de las que se prescindieran en lo inmediato son: Empresa Pública de Fármacos (Enfarma) y Empresa Cementera Nacional. Además, hasta 2021 se liquidarán la empresa Fabricamos Ecuador; Ecuador Estratégico y la encargada del proyecto Ciudad del Conocimiento Yachay.[1]

Según la evaluación realizada por el gobierno, las empresas públicas que serán eliminadas poseen como principal característica una gestión no adecuada y resultados no deseados, motivos que justifican su desintegración. No obstante, las tres primeras instituciones a disolverse comparten otra característica fundamental: son empresas públicas del sector de producción, como es la comunicación, desarrollo social, seguridad y talento humano. Estás distintas funciones que poseen las empresas públicas dan lugar a recapitular el contexto en qué surgen y su rol en la economía.

El modelo de desarrollo planteado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (EPAL) -industrialización por sustitución de importaciones –  implicaba un papel sumamente activo del Estado, quhe tenía como uno de sus mecanismos primordiales a las empresas públicas. En ese sentido, los principales motivos para el origen de este tipo de empresas en América Latina son:

  1. a) Suministro de los servicios públicos tradicionalmente prestados o controlados por el Estado; b) Viejos monopolios coloniales; c) Nacionalizaciones en diferentes ramas y períodos; d) Apoyo a la ejecución de políticas o planes económicos e) Compra de empresas privadas en quiebra para mantener el empleo y producción; f) Cubrir la falta de inversión privada; g) Producir aquellas ramas necesarias, que por su baja rentabilidad o alto riesgo de inversión, ausentan al sector privado; h) Evitar la penetración extranjera en las actividades de tecnología de punta y, i) Cubrir necesidades sociales. (Morales, 1999:120).

De esa manera, entre las distintas razones  de la creación de empresas públicas en el sector de producción se encuentra la disputa que estas puedan realizar en mercados monopolizados por ciertas elites económicas. Por lo tanto, en una economía profundamente concentrada, la presencia de empresas públicas en este sector tenía como función fundamental generar procesos que permitieran disminuir la incidencia que esas elites tenían en los mercados, sobre todo por el nivel de precios y los efectos tanto en consumidores y el mismo Estado.

En la actualidad, el país muestra signos de ser una economía eminentemente concentrada. Así lo demuestra, un estudio realizado por la Superintendencia de Control de Poder de Mercado en el que se analiza el nivel de concentración de ventas en 400 sectores, esto según la Clasificación Industrial Internacional Uniforme – CIIU Revisión 4.0., a partir de datos provenientes del Censo Económico del año 2010.

Los resultados indican que, según el Índice Herfindahl Hirschmann (HHI), el 44% de los sectores tienen alta concentración, 15% moderada concentración y 41% poca concentración. Por otro lado, el índice de Gini señala que 75% de los sectores son inequitativos y 21% son moderadamente equitativos. Finalmente, el índice C4 muestra que 55% de los sectores tienen alta concentración, 28% moderada concentración y 17% baja concentración.

En el caso de la industria farmacéutica se puede mencionar que se encuentra monopolizada por dos empresas, Quifatex y Novartis Ecuador, que concentraron progresivamente gran parte de la actividad industrial (Iturralde, 2014). En ese sentido, se formuló la creación de la Empresa Pública de Fármacos (Enfarma) para disminuir la concentración de este mercado. Por otro lado, en el caso de la producción de cemento con información del censo económico del 2010 se determina que el HHI es de 5906, lo cual implica que es un mercado altamente concentrado; similares resultados se observa con datos de la Superintendencia de Compañías Valores y Seguros que indica un nivel de concentración muy elevado, con un HHI de 4487 y 5526 en los años 2012 y 2013, respectivamente. En ese caso, se configuró la creación de la Empresa Pública Cementera.[2]

Por su parte, en el sector textil se muestra un HHI de 1609 y 1553 en 2013 y 2014 respectivamente, lo cual indica un sector moderadamente concentrado[3] y para el cual se creó la empresa Fabricamos Ecuador.

La evidencia presentada indica una relación entre ciertos mercados concentrados y la creación de empresas públicas destinadas a la producción, mismas que tenían como fin disminuir la influencia de las elites económicas, responsables de la concentración. De esa manera, la eliminación de estas empresas si bien tiene como justificativo una gestión no adecuada, es probable que dicha gestión además de errores propios, también se hubiera visto presionada por ciertos actores económicos que querían mantener constante los altos niveles de acaparamiento de mercado.

Por otra parte, la disposición de eliminar este tipo de empresas significaría el cierre de las elites económicas de su búsqueda de mantener inalterada la estructura económica profundamente inequitativa en el Ecuador, misma que podía ser de alguna manera matizada por el Estado.

Si bien la creación de las empresas públicas en el sector producción se implementó durante el anterior gobierno como una forma de limitar la concentración económica, también se observa que ciertas elites económicas aumentaron su posición en ciertos mercados como el de la salud (Iturralde, 2014; Dávalos, 2016) agropecuario (Báez, 2017), etc. Por lo que es necesario analizar en qué medida el gobierno anterior se relaciona con mantener constante la posición de ciertas elites, aumentar su condición o limitarla, lo que es una agenda de investigación todavía abierta.[4] Sin embargo, que uno de los mecanismos que limita la concentración económica como lo son las empresas públicas es una situación a ser considerada y de profunda preocupación.

Bibliografía

Báez, J. (2017). Acumulación en la revolución ciudadana: Grupos Económicos y concentración de mercado en el sector agropecuario. Quito.

Dávalos, P. (2016). Salud Inc. Monopolio, ganancia y asimetrías de la información en el aseguramiento privado de la salud en el Ecuador. Quito: PUCE.

Empresa Coordinadora de Empresas Públicas. (2017). Lista Sectorizada de Empresas Públicas. Quito.

Iturralde, P. (2014). El negocio invisible de la salud: Análisis de la acumulación de capital en el sistema de salud del Ecuador . Quito: Arcoiris producción Gráfica.

Morales, F. (2016). La Empresa Pública en América Latina, Origen, desarrollo y crisis: El caso de Chile. México: UNAM.

Superintendencia de Control del Poder de Mercado. (2012). Indicadores de concentración. Concentración según los datos del censo nacional económico, Quito.

Superintendencia de Control del Poder de Mercado. (2016). Análisis de Concentraciones Económicas y Concentración Estructural en el Ecuador. Loja.

[1] Además, otras cuatro se fusionarán: Petroamazonas, encargada de la exploración se fusionará con Petroecuador, que maneja producción y comercialización del crudo. Mientras, que Ferrocarriles del Ecuador y los Centros de Entrenamiento para el Alto Rendimiento se unirán para formar un nuevo ente, la Empresa de Promoción Turística; y la Unidad de Almacenamiento EP, Medios Públicos, Correos del Ecuador, Empresa Nacional Minera del Ecuador, Santa Bárbara, Flopec, Tame y Empresa Pública Casa para Todos EP, entrarán en un proceso de estabilización y alianza estratégica.

[2] Es el resultante de la fusión del 86% de acciones de Cementos Chimborazo C.A. y el 100% de Industrias Guapán S.A.

[3] Un HHI menor a 1500 indica un mercado no concentrado, entre 1500 y 2500 un mercado moderadamente concentrado y superior a 2500 puntos indica un mercado altamente concentrado (Superintendencia de Control del Poder de Mercado, 2016, p. 129).

[4] Es necesario también mencionar que este proceso inicia en 2016 cuando la falta de recursos como efecto de la caída del precio de petróleo implicó que 16 entidades estatales se abran a capitales privados. Desde sectores como hidroeléctricas, comunicación, construcción, financieras, aerolíneas, Corporación Nacional de Telecomunicaciones, la Flota Petrolera Ecuatoriana.