BANCO PICHINCHA AGRADECE A LENÍN MORENO: ES UN CHÉVERE ESE MAN. Por Hugo el búho

Antonio Acosta, presidente del Banco Pichincha, y el presidente Lenín Moreno en una reunión en Carondelet. Foto: René Fraga - Expreso.

 

Yo, Antonio de los Acostas, presidente del prestigioso Banco de los pichinchas, quiero agradecer públicamente a ese gran hombre sentado en los Carondeletes, por haber hecho historia. Mientras escribo estas líneas sendas lágrimas de emoción brotan de mis acaudaladas mejillas. Po fin alguien que se atrevió a pensar en los bancos de forma tan clara y transparente. Por fin un alma de dios

Ya hubiera sido de más que nos cobren esos 94 milloncitos por multas e intereses. Y si no pagamos no es porque no quisimos, no pagamos porque es injusto que a una institución de nuestro prestigio se le quiera cobrar como si fuéramos delincuentes. Que a los pobres les cobren con saña está bien, no es su culpa ser pobres, pero a nosotros que hemos creado una inmensa riqueza y que generamos confianza, no se vale.

Gracias señor Presidente. Gracias a los Asambleístas suyos, a los PSC, a los CREO por ser tan sensibles ante la injusticia de estos pobres seres deudores. Si por mi fuera les abriría a todos una cuentita de ahorros en el extranjero, digamos en Panamá o Bahamas; pero como sé de su acrisolada honradez, solo esta carta de agradecimiento. Juntos lo logramos. Y no solo para este honrado y cristalino banco, sino para muchos conocidos que durante años han sufrido -como protagonista de telenovela mexicana- al ver sus nombres y empresas en la lista de morosos. Gracias Presidente, la historia lo pondrá en mayúsculas, la geografía en cursiva y la física… bueno de eso usted sabe tanto.

Hemos pensado que con esos ahorritos que nos perdonará el SRI, se puede hacer grandes cambios en beneficio de los cuenta ahorristas. Por ejemplo, en las sedes del Pichincha a nivel nacional, que están dotadas para que atiendan hasta diez cajeros, y que por motivos de austeridad financiera sólo atienden tres o cuatro, de hoy en adelante, escúcheseme bien, de hoy en adelante aumentaremos uno más; es decir, ya no tendrán que hacer colas de media hora, sino sólo de 27 minutos. Y los ciudadanos que le deben al banco… ahí sí no se puede hacer nada, porque si no pagan lo que deben es ser tramposos con la fe privada. Una cosa es que los bancos no paguen impuestos pero una muy distinta es que los clientes se hagan los no tengo con su institución preferida. Eso en buen romance se llama robar; en cambio nosotros lo que hicimos fue apelar a la ética, a la justicia y a los amigos. Mil gracias señor Presidente; este corazón a largo plazo le quiere un mundo.

Otra medida importante sería que vamos a pensar seriamente en no cobrar 35 centavos por avisarles en el cajero el saldo que tienen en sus cuentas. Lo estamos pensando y en breves día…, en breves seman…, en algunos años haremos ese ofrecimiento realidad. Así como renovamos el logo, queremos renovar la confianza de quienes siguen creyendo que los banqueros somos usureros, cuando en el fondo somos altruistas del crédito, filántropos de los intereses, es decir: “te da confianzaaa”.

Nuevamente, señor presidente le agradecemos por ese detallazo. Una de éstas ponemos su foto en el directorio del Banco, de seguro harán lo mismo el Banco de Guayaquil y decenas de empresas que sienten que en su gobierno están los propios, los que sí piensan en números, en empleos y en proyectos productivos. Ese Ministro de Economía es un lujo. En breve le estaremos solicitando sus servicios para que nos asesore. Si renuncia el Richard, chamba segura en la banca de sus amores. Ministrazo. Amigo de los que realmente generan empleo y riqueza.

Bueno, eso es todo señor Presidente. Cuente conmigo, con los que amamos al país; y siga contando con los medios de comunicación, que, como buenos amigos, han sabido mantener silencio y prudencia ante nuestras deudas. Un amor de medios. Ahora pauto el doble con ellos, hay que ser recíprocos.

Señor Presidente. El pueblo sabrá reconocer estas medidas. El pueblo sabrá hacer más sacrificios, así como nosotros lo hemos hecho por años. El pueblo entenderá las medidas económicas que se vienen, las gasolinas que se suben, el ahorro que se necesita. Claro que cobrándonos al club de los deudores hubiera sacado mucho más, pero así no se hace patria. Los bancos y las grandes empresas somos la columna vertebral víscero-sanguínea del progreso de un país. Eso es confianza. Eso es ser un Presidente. Que diosito y la patria le den más.

Con cuántico afecto: la directiva del Banco Pichincha y sus amigos ex deudores.