LA CRIMINAL CHEVRON. Por Francisco Escandón Guevara*

La contaminación petrolera ha afectado a las comunidades indígena de Orellana y Sucumbíos. Foto: Updat

Amplio es el expediente de delitos cometidos por la transnacional petrolera Texaco-Chevron. Sus crímenes ambientales y de violación de los derechos humanos son consecuencia del saqueo de las riquezas de los países pobres, esa es la base de su gran magnitud financiera.

En el Ecuador, luego de 26 años de actividades de exploración y explotación del crudo, este monopolio se apropió de la mayoría del petróleo, a cambio de menguadas ganancias para el país, masiva contaminación ambiental, altos índices cancerígenos, desplazamientos de pueblos originarios: cofanes, huaoranis, secoyas, sionas, etnocidio de los tetes, etc.

Ninguno de estos delitos fue reparado, al contrario, desde años atrás la empresa despliega una serie de malabares jurídicos y presiones políticas, para evitar el pago de una sentencia de USD. 9.500 millones dispuesta por la justicia ecuatoriana.

Entre los tramposos artilugios esgrimidos por la multinacional, está el reciente dictamen del Tribunal de Arbitraje Internacional de La Haya que favorece con una reparación económica, que debe pagar el Estado, a favor de la petrolera por incumplir las protecciones establecidas en el Tratado Bilateral de Inversiones y por violar su derecho a la defensa.

No sorprende la rapacidad del monopolio, ni el fallo del Tribunal de la Haya que pretende obligar pagos multimillonarios por indemnizaciones a favor de los criminales de Chevron. Lo terrible es el carácter entreguista de la burguesía ecuatoriana.

Es que fueron los gobiernos de la larga noche neoliberal, Durán Ballén y Mahuad, quienes firmaron acuerdos para liberar de responsabilidades a la petrolera. Fue el Procurador General de la Nación de la anterior década, Diego García, quien dirigió una ineficiente defensa de los intereses nacionales. Fue el correísmo, que a pesar de contratar abogados internacionales, el que perdió juicios interpuestos por la OXY, Perenco, Burlington y la misma Chevron. Es Lenin Moreno, quien asume el fallo emitido del arbitraje internacional al anunciar que hará uso del recurso de repetición para que los correístas paguen el prejuicio al país.

Es evidente, las diferencias son de forma entre los gobiernos de la partidocracia y los de Alianza País. Unos y otros representan los intereses del imperialismo y los monopolios, ya que impulsaron políticas para garantizar las inversiones y para someter las controversias a la jurisdicción de árbitros internacionales.

El Ecuador no debe acatar el fallo a favor de Chevron, pues ningún tratado o convenio internacional, como el suscrito para conformar el Tribunal de Arbitraje Internacional de La Haya, está por encima del primado de la Constitución de la República.

El pueblo debe organizarse, movilizarse, exigir y luchar por el respeto a la Soberanía Nacional.

*Licenciado.   fescandonguevara@yahoo.com/fcoescandong@gmail.com  Twitter:   @PanchoEscandon