¡¡¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!!! Por Hugo el búho

El presentador de noticias de TC Televisión Mauricio Ayora, mejor conocido como “Caterva“, ha sido suspendido de su espacio de noticias al denunciar publicamente supuestos descuentos de entidades bancarias. Foto: captura de pantalla.

¿Cuánto sabrán repartirse esos malhechores? La cosa más o menos es así, según me dice mi abuela que sabe de hurtos como sabe de banqueros o viceversa.

  • Vea amigo banquero, sea del Pichincha, del Guayaquil, del Pacífico, de cualquiera. Le propongo un trato veneno donde ustedes y nosotros vamos a ganar harta plata sin hacer nada más que lo que hacen a diario: robarles de a poco a los clientes… chistecito nomás es. ¿Qué les parece?
  • Cuente cuente, ¿cómo se hace?
  • Verán. Nosotros llamamos a un montón de clientes ofreciéndoles un servicio. Puede ser un seguro de vida, de enfermedad, un seguro de robo, de lo que sea; ahí nos inventamos cualquier cosa. Les decimos, vea, baratito, por solo 5 dolaritos se gana una ganga. Así el cliente diga NO, en cualquier momento nos hacemos los que escuchamos un SÍ, y le clavamos en el sistema su nombre por ingenuo.
  • ¿Y si no contesta nunca?
  • Igual le hacemos el descuento. Total, si algún momento se da cuenta, le dejamos que reclame y le devolvemos su plata, y así damos la imagen de honrados. Pero le juro que sí ha de haber miles que ni cuenta se dan. No ve que solo pocos revisan sus estados de cuenta de las tarjetas de crédito, la mayoría ni entiende ni cuenta. ¿Se da cuenta? Y como el secreto es llenarle de números y de términos que solo comprenden los entendidos, listo el pollo. Platita al bolsillo. Facilito para ustedes que van hacer el débito mensual y facilito para nosotros que seguimos creciendo por el bien del país.
  • Con solo una llamada, ¡bingo! Trato hecho amigos. Eso es hacer país. Brindarle un servicio que el cliente nunca va a utilizar o que nunca sabe de qué se trata. Genial. Si algún día se queda sin trabajo, venga que aquí le ofrecemos una gerencia por ser proactivo, creativo y reactivo.

Y ahora mi abuela explica cómo debieron ser las llamadas de los implicados ante la denuncia del periodista. Más o menos así:

  • Aló, Lenín. ¿Cómo estás? Te habla el representante de los banqueros. Ve hermano, ¿viste cómo ese periodista, ese Caterva del canal público… bueno, de ese canal nos hizo la denuncia de cómo robamos… digo, de cómo se hacen las transacciones bancarias ad-honorem? ¿Qué pasa hermano? ¿Éramos hermanos, no? Me han llamado ipso facto los Egas, los Acostas, los Lassos, enojadísimos. Qué cómo es esto, que cómo así develando los secretos de algunos empresarios exitosos y de bancos que lo único que quieren es el crecimiento del capital para evitar feriados bancarios. Habla serio
  • Hola hermano. Tú no te preocupes. Cuántico conmigo… digo, cuenta conmigo. Era un chistecito mañanero, nomás. Ahorita arreglo esa vaina y ahí vemos cómo arreglamos el discurso para echarle la culpa al que sabemos.
  • Ya mi hermano. Pilas con eso que lo más seguro es que ya miles estarán revisando con lupa sus estados de cuenta a ver si hay algún descuento de 5 dolaritos mensuales que nunca se enteraron. La de plata que hemos perdido esta semana. Esto es serio. Medidas inmediatas contra esa gentuza que denuncia cosas absurdas. Nos hizo ver como que los banqueros fuéramos unas ratas, hermano. Y la reputación de las empresas que hacen el trabajo sucio, que aquí entre nos, son fabricadas por nosotros mismos… un chistecito mañanero.
  • Ya te dije que yo soy el presidente, y mientas lo siga siendo, ustedes serán los mimados. Y por la prensa ni te preocupes, ellos saben que de estos temas no se habla. Chao, hermano.

Y luego:

  • Aló Michelé. ¿Ya te enteraste, no?
  • Tranquilo mi Presi. Ya ordené que le den la baja de inmediato. Qué se creerán éstos, justo ahora que hay libertad de expresión salen con esos excesos. Les voy a entretener con algunas vainas caseras. No sé, el tren playero, por ejemplo, que suene todo el mes. Escándalos nunca faltan, así que tranquilo.
  • Y lo segundo. A ver cómo neutralizamos esa publicación en redes sociales. Que están perdiendo mucha plata me dicen mis jefes… los jefes de la banca, perdón. Es escandaloso lo que vi. ¿Te imaginas ese cálculo que hizo de 5 dólares por unos 500.000 clientes usuarios de tarjetas? ¿Cuánto sale? 2.500.000 Dos millones quinientos mil mensuales, y eso por lo bajo. ¡Qué bandidos que son éstos! Pero no hay cómo enojarse con los jef… con ellos, sino, jodidos. Lo bueno es que soy un socialista sin excesos, sino ya me hubiera enojado. Chao y ojo con esas denuncias por los canales públicos… chistecito mañanero.

Moraleja: Amigos periodistas. Nunca, pero nunca denuncien las trafasías de los banqueros, de empresarios “honestos”. Nunca. De lo contrario, sin chamba a la velocidad del rayo. Amén.