VOTARÁN BIEN…Por Jaime Chuchuca Serrano*

Este 24 de marzo se elegirán 221 alcaldes, 23 prefectos y viceprefectos -excepto Galápagos-, 558 concejales urbanos y 747 rurales, 4.080 vocales de las 816 juntas parroquiales. Además, 7 integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS).

¡Qué se han de querer reelegir ahora los mismos! ¡Quince, veinte y hasta treinta años! Si no están los mismos, están las mismas familias. Como táctica Matusalén, ahí mismo calentando el asiento; con un negocio en un lado, hacienda en otro; radio en un cantón, televisión en otro; contratos con sobreprecio por aquí, compadre huido por allá, amigo hecho enemigo más allá, ¿cuál también será el gusto?

Algún joven, no tan joven, un viejo no tan viejo, algún avispadito ha de haber, alguien que hable bien, que tenga buenas intenciones, preparado, sin tantos intereses privados. Entre tanto ciudadano, uno siquiera ha de haber ¿No cree usted? Difícil está de votar. Aunque en algunos lados, disculpen que me contradiga, no hay mismo caso: es como elegir entre el dengue, el zika o la chikungunya.

Para votar no se acuerden del lastre que recién botaron en la calle, que en pocos días ha de estar con lodo o con una humareda de polvo. Ni estarán contentos del puente, de la avenida, del parque o megaparque que en la planilla de los servicios, ahí mismo han de sumar el gasto. Ni cajas de fósforos, ni camisetas, ni esferos, ni cuadernos, ni dulces… ninguno de esos representa la propuesta ni el derecho, ni los principios políticos ni las libertades.

Por litros dan de tomar el trago cada elección, algunos contentos van el domingo, bien peinados, con tufo todavía, pero así mismo sigue la provincia, la ciudad, la parroquia, sólo que con peaje. Más contaminada, con ríos sucios. Las guaguas enfermas, desnutridas, sin educación. Las tierras sin riego. Los barrios sin buses. Cientos en Queen. Y los ungidos sólo para las fiestas llegan, para inaugurar el mismo parque que han dejado más feo que antes.

No hay que votar por la emoción del rato. Hay que votar por la dignidad humana, la solidaridad, la comunidad, la naturaleza, por eso primerito hay que votar. ¿Qué sacamos votando por la vía rápida para que se lleven el oro, si nos dejan sin agua? Mujeres, hombres, niños, niñas, todos.

Noventa y cinco años tengo y sólo les digo: votarán bien… (Discurso anónimo).

*Abogado, licenciado en Filosofía y magíster en Sociología. Actualmente, docente de la Universidad de Cuenca.