PROFESORES UNIVERSITARIOS LOGRAN MODIFICAR REGLAMENTO DEL CES. Por Juan F. Borja*

Plantón en los exteriores del CES. Foto: Fepupe

La aprobación del Reglamento de Carrera y Escalafón del Personal Académico del Sistema de Educación Superior, por parte del Consejo de Educación Superior, es la culminación de un proceso exitoso de lucha de los docentes universitarios agrupados en la Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos del Ecuador (Fepupe).

Este acontecimiento importante merece ser plasmado en el presente artículo, no con el afán de levantar la imagen de la directiva de la organización, que -sin duda- tuvo un papel destacado en la dirección de la lucha, sino para enfatizar la importancia de la organización gremial, la participación de la base social y la movilización como el camino para defender los derechos de un conglomerado

El momento de la reanimación social

Durante un largo período, que coincide con la dirección del Estado por el gobierno anterior, el movimiento social vivió una especie de aletargamiento y desmovilización, que se logró proscribiendo a las organizaciones gremiales y persiguiendo a sus líderes. La organización de los docentes universitarios no tuvo la fuerza suficiente para impedir la promulgación de una Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) que restringió los pilares fundamentales en los que se sustentó la universidad pública ecuatoriana: autonomía, democracia y cogobierno. En un ambiente tan adverso el mérito de la Federación Nacional de Profesores Universitarios Politécnicos del Ecuador (Fenapupe) es el haber resistido.

Con la llegada al gobierno de Lenín Moreno y su posterior distanciamiento con la línea política de Correa se produce un debilitamiento de la fuerza política que gobernó durante 10 años. El presidente Moreno se aleja del proyecto político de la autodenominada Revolución Ciudadana, que a la luz del neo-institucionalismo propició el desarrollo de una nueva burguesía en el país y se acerca a la vieja burguesía que gobernó el país en el pasado bajo los dictámenes del Consenso de Washington y su visión neoliberal ortodoxa.

Esta nueva correlación de las fuerzas políticas del país determina un escenario propicio para la organización social y movilización popular, por ejemplo, los estudiantes universitarios organizados en la FEUE, liderada por Andrés Quishpe, realizan importantes movilizaciones en el período de aprobación de la LOES y alcanzan un avance en el porcentaje de cogobierno para los estudiantes. En el mes de noviembre de 2018, estudiantes y docentes vuelven a movilizarse, especialmente en Quito y Cuenca y hacen retroceder al gobierno en sus intentos de disminuir el presupuesto de las universidades.

Es en ese contexto que la Fenapupe, hoy Fepupe[1] realiza los días 27 y 28 de julio de 2018 su Congreso Nacional en la Ciudad de Machala con la participación de 16 filiales y elige una nueva directiva, la misma que no contó con el tiempo suficiente para poder articular acciones contundentes con relación a la  reforma a la LOES.

Este nuevo cuerpo legal, que no presenta cambios mayores en relación al anterior y mantiene su esencia de restricción a la autonomía fue aprobado y promulgado en el Registro Oficial el 2 de agosto del 2018, mediante un consenso en el que participaron los órganos de dirección del sistema: CES, Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), algunos rectores funcionales al gobierno y la Asamblea Nacional.

La disposición Transitoria Primera de la LOES determinó un plazo de 180 días para que reglamentos como el de Carrera y Escalafón del Docente del Sistema sean reformados, constituyendo una importante oportunidad para que los directivos de la Fepupe realicen una propuesta que corrija las deficiencias y distorsiones del reglamento vigente es ese momento.

Las deficiencias del reglamento anterior

La principal deficiencia del cuerpo legal anterior es el reduccionismo con el que se trata a la actividad docente al desconocerse el carácter complejo de su trabajo. El docente forma al estudiante en el aula, laboratorio o en el campo; realiza investigación formativa y aplicada; genera o participa en proyectos de vinculación con la comunidad; en determinado momento de su carrera, presta su contingente como autoridad académica; interviene en comisiones para el rediseño curricular o en procesos de evaluación y acreditación.

El reglamento anterior establecía parámetros para la promoción docente ligados casi en su totalidad a la producción científica, actividad muy importante, pero no exclusiva. Los indicadores relacionados con la publicación de libros y artículos científicos, así como la capacitación en temas de investigación, definían el ascenso de los profesores en niveles y categorías.

La propuesta de Fepupe, construida con la participación de los docentes en varios foros que se realizaron en el país, tuvo el acierto de plasmar en sus articulados la integralidad de la labor del profesor y definir parámetros para su promoción relacionados con: vinculación con la comunidad, capacitación en temas pedagógicos, gestión académica, etc. En este contexto, es importante destacar el evento realizado en el mes de septiembre en la ciudad de Quito, con el auspicio de la Red Ecuatoriana Universitaria de Vinculación con la Comunidad.

El proyecto de Reglamento de Carrera y Escalafón del Personal Académico del Sistema de Educación Superior fue aprobado en el Congreso Extraordinario de Fepupe realizado el 21 y 22 de noviembre del 2018, en la Universidad Técnica de Portoviejo, y posteriormente entregado al Consejo de Educación Superior (CES), el 14 de noviembre del 2018.

La propuesta de Reglamento del CES, un atentado contra los derechos docentes

El proyecto inicial del CES tenía el claro objetivo de aplicar la concepción neoliberal a través de la aprobación de dos medidas que fueron plasmadas en su normativa:

  1. Reducir el gasto de las universidades, fijando una nueva tabla remunerativa ligada al salario del Presidente de la República, y disminuir los pisos y techos salariales.
  2. Despedir a los docentes contratados, muchos de ellos han laborado entre 10 y 20 años en las instituciones de educación superior.

Es en este contexto que la lucha de los docentes no fue solo reivindicativa, su alcance es profundo e ideológico al confrontar las tesis del neoliberalismo ortodoxo: reducción del tamaño del Estado, privatización de las áreas sociales. La Fepupe levantó las banderas de la estabilidad laboral de los docentes, la defensa de los salarios para garantizar el bienestar del profesor y su familia, la salvaguardia de la universidad pública.

El reglamento aprobado un avance en las conquistas gremiales

El cuerpo legal aprobado el 27 de febrero del 2019 es muy extenso por lo que sería poco práctico exponer todos los artículos que lo componen, nos concentraremos en aquellos que se consideran de mayor relevancia:

  • Se mantiene la tabla salarial aprobada en octubre del 2017

El quitar el anclaje del salario de los docentes al salario del Presidente de la República del Ecuador, constituye uno de los mayores logros pues no existe una lógica para homologarlos: el salario del Presidente responde a una lógica política ya que para ejercer este cargo no son necesarios los requisitos de formación académica. Para el ejercicio de la actividad docente superior se requieren requisitos de formación muy elevados: mínimo una maestría, publicación de libros y artículos científicos, capacitación en el campo de la investigación o de la pedagogía, etc.

EL nuevo reglamento mantiene la tabla salarial aprobada en octubre de 2017, por lo que ya no existe el riesgo que disminuya el salario del docente si el Presidente de la República decide bajar su remuneración. La tabla salarial es la que a continuación se detalla:

 

  • Estabilidad y posibilidad de concursos para los docentes ocasionales

Los docentes ocasionales pueden aspirar hasta 7 años de vinculación contractual consecutivos, si están cursando un programa doctoral, el tiempo se extiende a 9 años. La universidad o escuela politécnica puede ampliar estos plazos si la necesidad institucional lo amerita y si la evaluación del docente es buena.

Con esta norma, el docente puede acumular experiencia y tiempo para poder participar en los concursos de oposición y méritos y alcanzar la titularidad; también le da estabilidad institucional a aquellas universidades que tienen una planta grande de docentes contratados. Hay instituciones que tienen hasta un 80 por ciento de docentes ocasionales.

El que se haya retirado el requisito que dispone que “el docente para poder intervenir en el concurso de oposición y méritos se encuentre en el quintil de los mejores puntuados en sus estudios de maestría”, también beneficia a los profesores contratados, debido a que la gran mayoría no reúnen esta condición, quedando impedidos de participar en los concursos públicos.

  • Las instituciones de educación superior determinarán el número de obras publicadas y artículos científicos

Para la promoción en la carrera docente, el reglamento anterior establecía un numero de publicaciones para todo el sistema (por ejemplo, para ascender de la categoría de agregado 2 a agregado 3: nueve obras); el reglamento actual dispone que las universidades y escuelas politécnicas en uso de su autonomía determinen este número. Esta es una reforma muy importante porque reconoce que el sistema no es homogéneo: hay instituciones que tienen una mayor trayectoria en el campo de la investigación y las publicaciones por lo que podrán fijar requisitos más altos y otras que recién están impulsando estos procesos, por lo que sus requisitos serán menores.

  • El reglamento estimula la integridad de la labor del docente

Como se expresó al inicio de este documento, la propuesta de la Fepupe busca “que se reconozca para la promoción del docente la integralidad de su labor, y no con exclusividad, la actividad científica”. Esto ha sido plasmada en varios artículos del reglamento, así tenemos:

  • Haber realizado el número de horas acumuladas de actualización científica y pedagógica, con un mínimo de 96 horas en los últimos 3 años. Al menos el 25% de estas horas deberán ser de actualización pedagógica o asistencia a congresos internacionales por el tiempo de duración de éstos;
  • Haber participado en proyectos de investigación y/o vinculación por un número mínimo de meses determinado por las universidades y escuelas politécnicas;
  • Haber dirigido o codirigido proyectos de investigación y/o vinculación; y,
  • Haber dirigido o codirigido trabajos de titulación de grado o posgrado.

Se abre la posibilidad de la jubilación complementaria

La propuesta de la Fepupe para recuperar el derecho a la jubilación complementaria ha quedado abierta al plasmar en la Disposición General Décima, segundo inciso, el siguiente texto:

“El valor de esta pensión complementaria será la diferencia entre la remuneración promedio de los últimos tres años como personal académico y el valor que el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social le otorgue por pensión de jubilación. En ningún caso esta pensión podrá ser mayor a la pensión de jubilación que pague el IESS. La sumatoria de estas dos pensiones no podrá ser superior a la remuneración promedio de los últimos tres años como personal académico”.

  • Los profesores que alcanzaron la categoría de principal con la LOES anterior, mantienen su condición y remuneración

En las últimas reformas al reglamento se calificaba como docente sobrevalorado a aquellos profesores que alcanzaron las categorías de principal y agregado. Con los requisitos de la Ley de Educación Superior, que estuvo en vigencia antes de octubre de 2010, esta denominación ponía en riesgo sus derechos adquiridos; con la normativa aprobada, los docentes que están en esta condición mantienen sus derechos, como a continuación se observa:

Disposición General Séptima: El personal académico de las universidades y escuelas politécnicas que alcanzaron la categoría de titular principal antes de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Educación Superior del 12 de octubre del 2010, y que no cuenten con título de Ph.D. hasta el primero de enero del 2023, pasarán a ser denominados profesores titulares principales de escalafón previo y se respetarán sus derechos adquiridos.

Las victorias y enseñanzas que nos deja la lucha

  1. Un reglamento que recoge la visión de la propuesta de Fepupe y un 80 por ciento de los planteamientos presentados.

No se alcanzó a romper el candado que impide a los Docentes con grado académico de Ph.D., promoverse a la categoría de Principal, previo el cumplimiento de los requisitos. En los órganos de dirección del sistema se sostiene que la LOES obliga a realizar el concurso de oposición y méritos para alcanzar esa categoría -interpretación con la que no concuerda Fepupe-, los docentes ya participan en el concurso para ingresar al sistema universitario, por lo que no hay cabida legal para exigir un nuevo concurso. Está controversia tendrá que dilucidarse en las instancias legales.

Si bien es cierto, con la lucha de los docentes se impidió la creación del nivel 3 en la categoría de profesor Auxiliar, el tiempo que deberá emplear un docente para ascender desde el nivel inferior, Auxiliar 1, hasta Principal 3, es de 26 años, 7 años más de lo que proponía Fepupe.

2. La Fepupe fortaleció su estructura organizativa.

En el proceso de la lucha se incorporaron ocho nuevas filiales, destacando a la Asociación de Profesores de la Universidad de Guayaquil (APUG) que representa a la institución de educación superior más grande del país.

3. No es suficiente que la directiva de una organización gremial tenga una propuesta justa y que esta sea presentada por sus dirigentes a las instancias del Estado; siempre será trascendente la movilización de la base social.

La participación de delegaciones de maestros de las distintas filiales de Fepupe en los tres plantones fue un factor gravitante para sensibilizar a los miembros del CES y de la Senescyt, para ganar razón en la opinión pública y obtener un triunfo. Queda demostrado que la lucha es el camino que tienen las organizaciones sociales para defender sus derechos y que sus propuestas sean aceptadas.

4. La presión de las bases debe ir acompañada con el diálogo, se requiere tender puentes con otros actores y los órganos que dirigen la política pública.

En el proceso de la lucha, la directiva de Fepupe y los presidentes de las filiales se reunieron con la directiva de la Asamblea del Sistema de Educación Superior, la Comisión Especial del CES para la elaboración del Proyecto de Reglamento y con el secretario y subsecretarios de la Senesccyt. Cabe resaltar que la directiva fue recibida en Comisión General en el Pleno del CES cuando se trató el proyecto en primer debate y como observadores en la sesión que se aprobó el reglamento.

5. Se vive un nuevo momento matizado por una mayor apertura de los rectores de las universidades y escuelas politécnicas a las propuestas de los docentes. La alineación funcional al gobierno, ya sea por conveniencia o por temor se va perdiendo. Consejos Universitarios como el de la Universidad Central del Ecuador o de la Universidad Técnica del Norte realizaron propuestas que coincidieron con los intereses de los docentes, las mismas que fueron enviadas al CES.

6. Se ha elevado el nivel de confianza y de conciencia en los docentes sobre la necesidad de la organización gremial como espacio de defensa de la universidad pública y de los derechos. El siguiente paso a seguir es la construcción de un proyecto de reformas a la LOES, que le permita a la universidad ecuatoriana recuperar la plena autonomía, la democracia, el cogobierno, pilares fundamentales para alcanzar una universidad de calidad, científica, democrática al servicio del pueblo y la nación ecuatorianos. 

*Secretario ejecutivo de la Federación de Profesores Universitarios y Politécnicos del Ecuador y representante docente al Consejo Universitario de la Universidad Central del Ecuador  (UCE).

[1] El nombre de Fenapupe, se lo cambia a Fepupe, en el Congreso realizado en la ciudad de Machala el, con la finalidad de facilitar su legalización legal y que la organización adquiera una plena vida jurídica