2 AÑOS DE MORENO: entre la corrupción y los pactos. Por Jaime Chuchuca Serrano

El presidente Lenín Moreno junto a la primera dama Rocío González ingresan a la Asamblea Nacional para el Informe a la Nación. Foto: Flickr AN

Sin lugar a dudas un tema central de estos años ha sido la teatralización de la lucha por el poder de amigos, agnados y cognados del correísmo. Los retorcijones de los ex vicepresidentes Jorge Glas y María Alejandra Vicuña hicieron temblar el escenario llevándose el abucheo público.

La consulta popular de 2018 le permitió tener al ambiguo gobierno de Lenín Moreno un Consejo de Participación Ciudadana transitorio y la distribución de decenas de cargos clave. Esto produjo la apariencia de la descorreización del Estado, pero la tendencia autoritaria que tiño el régimen anterior continúa en las políticas actuales.

Aunque las cadenas a la expresión se hayan aflojado un poco, asomó una nueva estrategia: la de los biombos. Si Correa usó el linchamiento mediático, Moreno el camuflaje. Tras los telones retomó los paquetazos, firmó la Carta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Tratado de Libre Comercio con Inglaterra.

Los acuerdos con los organismos multilaterales se convirtieron en la base fundamental para la planificación del juego político en los años que vendrán.

En la Asamblea Nacional no primaron las propuestas nacionales, sino los intereses particulares y la ideología de los puestos. Alianza País, los Socialcristianos y Creo han sido los bloques decisivos para la aprobación de normas que benefician a los oligopolios. Y están en la mesa leyes que mantienen en la incertidumbre a todos los ecuatorianos: la de Fomento Productivo, Reforma Tributaria (alza del IVA), Seguridad Social, la Ley de Justicia Laboral, de Servicio Público y el mismo Código de Trabajo. La Cámara de Industrias y el Comité Empresarial presionan como nunca al gobierno para la aprobación urgente de la nueva precarización laboral.

La supuesta optimización del Estado, además de los cien mil despidos hasta la fecha, supone también la privatización de las empresas públicas. Para el efecto se creó el Comité de Concesiones integrado por los ministros Richard Martínez, Carlos Pérez García, Pablo Campana y Santiago Cuesta. El mismo equipo encargado del endeudamiento y que tiene por objetivo conseguir 1000 millones de dólares de la venta de los bienes del Estado. Por si fuera poco, a más de los 4 megaproyectos mineros existen varias decenas de proyectos más en la cartera.

*Abogado, licenciado en Filosofía y magíster en Sociología. Actualmente, docente de la Universidad de Cuenca.