QUE NO SE MONTEN EN BICICLETA AJENA. Por Luis Ángel Saavedra

Richard Carapaz a sus 26 años ganó el Giro de Italia. Foto: El Universo

El 26 de julio de 1996, Jefferson Pérez ganó la medalla de oro en los 20 kilómetros marcha, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta, en Estados Unidos. Cuando regresó al país se conocieron algunos detalles de este triunfo. Lo ganó con una zapatilla rota.

Pérez ya había sido campeón mundial juvenil y esta vez aprovechó estar en la cúspide mediática para reclamar apoyo para los deportistas. La respuesta la dio un periodista en televisión: “No me gusta, es muy quejoso, muy quejoso”.

21 años después, en julio del 2017, Glenda Morejón se enrumbó por la ruta trazada por Pérez ganando el Campeonato Mundial Juvenil de Nairobi (Kenia), luego de haber ganado dos Sudamericanos y un Panamericano. Nuevamente saltó a la luz pública los zapatos rotos con los que compitió y la falta de apoyo, a pesar de que para entonces en el país ya había centros de alto rendimiento y apoyo a deportistas de élite.

Glenda no estaba en el grupo de élite y no recibía apoyo. El gobierno decidió apoyarla con 300 dólares mensuales, un monto que fue criticado por la prensa y refutado por el subsecretario del Deporte, Roberto Ibáñez, quien dijo: “Dicen que 300 no es nada. Por dios, es una niña de 17 años, ¿Cuánto más le quieren dar?

Un año después, el marchista indígena Óscar Patín, también de 17 años, hizo historia al ganar la primera medalla de oro para Ecuador en unos Juegos Olímpicos de la Juventud; lo hizo en los 5.000 metros marcha, en Buenos Aires, el 15 de octubre de 2018.

Patín tenía claro a quien agradecer. “Voy a llegar a Ecuador y lo primero que haré es buscar a mi madre y colgarle la medalla en el cuello”, declaró ante los medios de comunicación que cubrían estos juegos olímpicos.

Cuando Patín llegó a la comunidad de Las Cochas, perteneciente a Guaranda, cumplió su promesa. Su madre, María Rosa Manobanda, recibió la medalla con lágrimas en los ojos, pero con su sombrero waranka en alto. Patín tampoco estaba en el grupo de alto rendimiento. A su entrenador, Diego Heredia, le habían ofrecido un pago en Guaranda, pero no lo cumplieron, por lo que se regresó a Cuenca, pues “ya no tenía ni para la comida y peor para el arriendo”

Luego de su triunfo, a Patín le ofrecieron el oro y el moro.  “Es una burla, solo se subieron a la camioneta cuando llegó Óscar para que les tomen una foto”, dijo Heredia un mes después, recordando que se le ofreció reembolsarle lo invertido en Patín, como el costo del pasaje que había pagado por su cuenta y otros 10.000 dólares pendientes por su trabajo.

Entre tanto, el presidente Lenín Moreno era claro con respecto al apoyo para el deporte. Cuestionó la existencia de centros de alto rendimiento y el apoyo a quienes “no traemos una medalla nunca”.

Suponemos que cuando dice “no nos traen nada” se refiere a los deportistas de las élites económicas que lo rodean, pues cabe recordar el fracaso de César de Cesare en canotaje durante los Juegos Olímpicos de Londres 2012, seguido en vivo por las élites guayaquileñas en un salón de un prestigioso hotel, mientras en las calles y en los mercados la gente de a pie seguía la segunda medalla olímpica que nos traía Pérez. Cesare tampoco pintó nada en los Juegos Olímpicos de Rio 2016. O talvez el Presidente se refiere al fracaso de Campana en el mundial de futbol sub 18, cubierto por una manada de periodistas y encubierto por la clasificación “de chiripa” a la segunda fase que tuvo la denominada Mini Tri. Quizá se refiere a la competidora de tiro que llegó chuchaqui a la competencia olímpica y no pudo hacer nada con su mano temblorosa.

En efecto, hay deportes y deportistas a los que el país les ha dado todo y de los cuales el país no ha recibido nada; y hay deportistas a los que el país no les ha dado nada y son los que mayor gloria nos han traído. La bandera tricolor ha ondeado en lo alto no por los deportistas de las élites, sino por los deportistas de los pobres, de los que han arreado ganado, de los que han vendido periódicos o de quienes han visto la vida dura de los comerciantes en un mercado.

Ahora Richard Carapaz nuevamente nos viste de gloria con su triunfo en el Giro de Italia 2019. Este ciclista no se amilana ni se marea mientras declara ante un medio de comunicación: “pedir apoyo para el ciclismo en Ecuador era como gritarle a un sordo”, dice Carapaz.

Andrea Sotomayor, secretaria de Deporte, saltó al ruedo y declaró que a Carapaz se le da 1.080 dólares desde julio del 2018, luego de que fuese cuarto en el mismo giro de Italia, y que ahora se le subirá el apoyo a 2.300. Esto no alcanza ni para mantener su escuela en los páramos de Playa Alta.

Carapaz está en un sitial en donde el gobierno ya no puede darle nada, pero el gobierno tiene un compromiso con los que vienen detrás. Lenín Moreno, bonachón como es, ofreció eliminar los aranceles a las bicicletas de competencia. Si el ciclismo ha hecho méritos para que se eliminen los aranceles, nos preguntamos qué méritos han hecho los competidores de tiro para que las armas deportivas no tengan aranceles desde siempre.

Santiago Montenegro, entrenador de la escuela de Richard Carapaz en la comunidad de Playa Alta, refutó al Presidente afirmando: “a nosotros, como deportistas, y a los chicos, esa eliminación del impuesto a las bicicletas no nos sirve, porque nosotros nunca vamos a comprar o importar una bicicleta de alta gama. Eso lo harán solo quienes venden estos artículos, ellos son los favorecidos”. Así que la decisión de Moreno nuevamente beneficiará a las élites, quienes realmente no nos traen nada.

Richard Carapaz ganó en Italia por sí mismo, así lo confirmó cuando le preguntaron de quién era el triunfo, Carapaz fue claro en su respuesta: “es mío y de mi familia; de mi esposa, de mis hijos y de mis padres”. Así que los pipones y políticos criollos no tienen derecho a montarse en bicicleta ajena.

* (Tabacundo – Ecuador, 1961). Poeta, periodista y activista de derechos humanos y desmilitarización.  Actualmente es coordinador ejecutivo de Inredh y corresponsal de varias revistas internacionales especializada en derechos y geopolítica.