¿Y LA FACULTAD DE ARTES DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL? Por Hugo el búho

Artistas exigen que se respete y se garantice su derecho al trabajo. Foto: Luis Fonseca para diario público El Telégrafo.

¿Qué será de ellos? ¿Existen? ¿Sí van a clases, seguro?

En la marcha del pasado 7 de agosto los estuvieron esperando. Durante horas. Los artistas y gestores  –en definitiva, los trabajadores del arte y la cultura- marcharon en defensa de sus derechos y cuestionando la forma en que la cultura se ha manejado durante los últimos años. Los siguen esperando.

Asistieron todos aquellos que consideran que su trabajo es menospreciado por el Estado, humillados por los municipios que les estorba el arte callejero; y claro, como se trata del arte, de cultura nomás es: ¡Ay, a esos hippies siempre joden pero nunca hacen nada! Hay que decirles bueno, bueno y luego se cansan nomás.

¡Los siguen esperando!

Actores, bailarines, artistas plásticos, músicos son tratados de igual forma. Tienen que vivir de las chauchitas, son mal vistos, mal tratados, mal pagados, no tienen seguro social y si alguien se fractura una mano, una pierna, chao cholito por algunos meses, a vivir de lo que haya: la familia, los amigos, el hornado solidario, etc. etc. Pelean porque también ustedes tengan derechos, ustedes, los que en pocos años, y algunos desde ya, puedan trabajar con dignidad. Y seguirán bronqueando, también por ustedes, aunque ustedes ni la hora.

¿Se van a apuntar?

¿O les da pereza? ¿O prefieren que los demás les den peleando? ¿O son muy académicos? ¿O el método no les permite distraerse? ¿O no quieren mezclarse con los bulliciosos porque sueñan en ser famosos y nunca se sabe, les pueden poner el ojo y adiós la fama, adiós el cariño, adiós ser popular? ¿O esas marchitas son muy planfetarias, poco artísticas? ¿O de plano les vale tres atados?

De pronto se asoman, aunque sea por redes sociales. Algo es algo.

Solo por contarles que cuando estaba en discusión la Ley de Comunicación, los estudiantes de la carrera fueron a manifestarse; cuando se quiere perjudicar a los estudiantes de medicina (rotativos internos), todos se plantan para parar esa injusticia. Cuando los artistas se manifiestan para mejorar los derechos de los trabajadores del ramo, los estudiantes de la Faculta de Artes… ¡Quierde los estudiantes!

O capaz que se animan y se juntan. ¡Y se armó!

También por contarles que el gobierno impulsa “arte para todos”, con un presupuesto tan alto que el Ministerio de Cultura es ameba a su lado. O sea propaganda para Lenín Moreno, para que vean que apoya el arte y la cultura y todos somos emprendedores y los monitos y la coca cola, y así. Obvio que tendrá buena convocatoria, ni giles: chaucha es chaucha. Pero la idea es que se generen políticas en las que artistas y gestores sean los que decidan un futuro digno y no cuatro tecnócratas que nadie conoce. Y la pelea es también por esa Casa de la Cultura Ecuatoriana, más que Casa, casucha, ahí, eligiéndose entre ellos por los siglos de los siglos. Con decirles que hay un Ballet Ecuatoriano que recibe harta platita desde hace años. Buenos son, pero porqué solo a ellos. Un millón y no sé cuánto más al año… Los privilegios de los que saben armar privilegios.

No se hable más. ¿Dónde están? ¿Cuándo nos vemos? ¡Esa es la gente de la Facultad de Artes!