¿Y SI MEJOR SE CALLA LA SANTÍSIMA IGLESIA? Por Hugo Palacios (el búho)

¿Así que le pidieron a la Asamblea Nacional que no vote a favor de la despenalización del aborto por violación? ¿Así que ustedes entienden de este tema más que el común de la gente?

¡Ustedes!

Ustedes que han callado tantas y tantas violaciones dentro de su seno. Ustedes que deben tener decenas de curas pedófilos en todo el país y miles en el mundo. ¿Ustedes nos quieren dar lecciones de moral?¿La Conferencia Episcopal Ecuatoriana quiere asesorar a los legisladores en temas de violación de niñas? Tendrán que seguir abortando en mataderos clandestinos o hacerse cargo de hijos de violadores.

¡Hipócritas de rezo a escondidas!

Claro que no son todos. Obvio que hay muchos curas que cumplen su rol evangélico a cabalidad, pero como la que habla por todos ellos es la Santa Iglesia no queda más que escupirle en la cara a esa Santa Iglesia, a riesgo de parecer blasfemo.Un tal Fernando Vallejo les escribió un libro LPDB, que no sé qué significa pero bien feíto debe ser. No señora Iglesia, usted calladita nomás, dedíquese a sus asuntos de misas, de dogmas de fin de semana, de medir la talla de las sotanas vírgenes, de besar al anillo al Papa y demás etcéteras que su misión les manda. Del resto, dejen nomás, no es asunto suyo, no entienden, no molesten, no jodan, aleluya-amén.

Y de pasito, pastorcitos diezmeros –sólo los que se sientan aludidos- opten por callar, opten por preocuparse por su familia, por revisar que la Biblia no caduque, por rezar por los millones de pecados de los pastores que en el mundo han sido. Si quieren les cantamos loas y alabanzas a sus delirios, si quieren hablamos en lenguas, si desean saltamos blanqueando los ojos. Lo que quieran, pero no opinen.

Este es un tema laico, no religioso. Ustedes miren para otro lado.

Ya estarán contentos curitas y masa de curuchupitas a tiempo parcial. No pasó la ley. Ya sonreirán con sus pañuelos celestes elevando al cielo plegarias de gente sana, santa, pura, casta, benevolente, virtuosa. Porque para ustedes es preferible señalar con lástima prestada a una niña violada que gritarles en la cara a sus mandamases espirituales lo cínicos y cómplices que son con el tema de niños violados.

Ya estarán los curitas mayores contentos, los confesores personales de los asambleístas felicitando en privado a sus devotos, recordándoles que los que votaron sí son pecadores, que dios los va a castigar, que se les correrán miles de votos de los devotos. Ya estarán. Susurrándole al oído al Nebot que cuidado con eso de dejarles en libertad a sus súbditos en estos temas, que recapacite, que no vale disfrazarse de progresista si siempre ha sido de los suyos; o al Lasso, que idem, que los cristianos tienen harta plata en su banco y que las elecciones ya mismo; o al Correa que sabedores de su inclinación espiritual por la vida desde la concepción, que se lance unos twitts semanales en contra de la despenalización del aborto por violación, que para algo el cielo le ha dado tanta lengua y tanta devoción.

¡Ya estarán!

Así que sus plantones, sus jornadas de oración, sus vigilias, sus ataúdes blancos, sus crespones negros, sus hermanitos pro-vida y todo su pre apocalipsis que quede dentro de sus santos hogares. Por ahora sonrían, gocen de esa victoria miserable que los vuelve superiores. Miles de niñas no sonreirán.

18.000 niñas dieron a luz entre el 2009 y el 2016, la gran mayoría víctimas de violación. No les causa escalofríos de escuchar semejante cifra, tamaña barbaridad. Repito: 18.000 niñas, niñas, niñas dieron a luz, y si quedó dudas: la gran mayoría fueron violadas. ¿Entendieron? ¿Sumaron bien? Violadas. ¿Existe esa palabra en su diccionario de fe?

Quizá no les contaron. 18.000 niñas dieron a luz.

Y la gran mayoría fueron violadas. ¿Y saben por quién? Por familiares y gente cercana a esa misma familia. ¿No les causa horror, nausea, algo? ¿No les llega como un escozor, ese sí, apocalíptico? ¿O prefieren que sumemos los miles de niños violados por sus sacrosantos curas en el mundo? Hagamos números si quieren y les juro que cada letra de su querido libro quedará corto ante tanto abuso y tanto silencio cómplice de su parte. Obligar a dar a luz a una niña, que además fue violada es un acto de crueldad, de barbarie, no de caridad, no de compasión, no de amor, como pregonan ustedes.

Así que Santísima Iglesia, si algo les queda de decencia, mejor cállese. Quedita queda más bonita, y seguro que las cruces brillarán de lo magnánimos que son.

Y claro, esa podredumbre que llaman Asamblea –con contadas excepciones- mejor que desaparezca. Todos esos honorables que votaron no o que no aparecieron, sean los nebotces, los lassos, los correas, los lenincitos o los pachacutik y demás, que mejor se escondan en sus casas; es tanto el asco y la repugnancia que causan, que no estarán tranquilos en ningún comedor, en ningún centro comercial. Escupirles es lo menos que se merecen hombres de bien hacer, mujeres de hacer el bien…

Las niñas violadas y las que vendrán siempre los recordarán. Siempre.

¿Sus miserables nombres van a aparecer en las siguientes elecciones? ¿La gente sabrá quiénes son los que votaron pensando en el país y en su infancia y quiénes votaron pensando en su moral de bolsillo y en su futura carrera electoral de carroña?

La Santa Iglesia, LPDB reina en la Asamblea, y sus representantes moralinos demostraron que no valen nada, que son como cualquier delincuente de terno y corbata. Quedamos ante el mundo como un paisito de enanos curuchupas y ridículamente sometidos al dictamen eclesiástico.

Y seguro en la misa y en el culto del domingo, los cúpulos de la iglesia, los pastorcitos diezmeros y los asambleístas canallitas, rebuznarán en coro: amén.